
Es una droga sintética, derivada de las metanfetaminas y produce un efecto similar al éxtasis.
En la Costa Atlántica se han producido varios hechos delictivos, algunos tienen estrecha relación con una droga sintética, llamada cristal (produce efectos similares al éxtasis). Ésta es un poderoso estimulante altamente adictivo.
El procedimiento, en el que se secuestró esta sustancia, derivada de las metanfetaminas fue realizado en el marco de una causa por robos en la puerta del boliche Pueblo Límite, situado en la calle Buenos Aires, en el acceso a Villa Gesell.
Una droga cara
Conocida también con los nombres de vidrio, speed o met, la metanfetamina es desde hace algún tiempo la droga de moda para gente de poder adquisitivo medio y alto, según cita en su página la Agencia Antinarcóticos de los EE.UU. (DEA).
Según distintos informes, la droga actúa sobre el sistema nervioso central provocando euforia y una fuerte y rápida adicción. Algunos especialistas hablan de la inhibición de la conciencia y la noción de riesgo por la gran cantidad de adrenalina que produce.
La exposición prolongada a cristal, daña las células cerebrales que producen dopamina y conduce a niveles reducidos de dopamina.
“Es un estimulante y excitante del sistema nervioso central y además de euforia produce un fuerte acostumbramiento”, señaló el psiquiatra Ricardo Grimson. Para el especialista, la sustancia produce la suspensión de la consciencia y la noción de riegos. Así una persona puede cruzar caminando un semáforo en verde sin siquiera inmutarse.
Pasada la sensación de adrenalina, el organismo hereda daños tan inmediatos como sus efectos. “Al igual que un motor que se acelera se desgasta más rápido, el sistema nervioso se daña velozmente provocando lesiones en el cerebro como la falta de irrigación”. Así Grimson es contundente al afirmar que aunque se puede controlar el consumo, el “daño provocado es irreversible”.

| < Anterior | Siguiente > |
|---|













