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Hay que vacunarse contra la gripe
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Por Redacción

Hay que vacunarse contra la gripe



La gripe es una enfermedad viral de alto contagio que impacta en todos los grupos etarios. Cada año puede afectar al 15 % de la población mundial y provocar hasta 500.000 muertes. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) trabaja junto a los gobiernos locales para concientizar a la población sobre la importancia individual y colectiva de la vacunación antigripal. Sin embargo, la cobertura aún permanece baja, ya sea por el desconocimiento de sus ventajas como por la existencia de mitos que minimizan su importancia.


Lo cierto es que los fríos intensos aumentan la circulación de virus respiratorios que afectan la salud de personas de cualquier edad, por lo que a todos y en especial a los grupos de riesgo, se les aconseja colocarse la vacuna antigripal: personal de salud, niños de 6 a 24 meses, embarazadas en cualquier trimestre, puérperas hasta el egreso de la maternidad que no se vacunaron durante el embarazo, personas de 2 a 65 años con enfermedades respiratorias, renales crónicas y/o inmunodepresoras, aquellos que tienen diabetes u obesidad, los pacientes oncohematológicos y trasplantados como así también sus convivientes y los de bebés prematuros menores de 1.5 kg; entre otros.


Es importante recalcar que para los grupos vulnerables la vacunación es gratuita y tiene carácter obligatorio desde 2011, momento en que se incorporó al Calendario Nacional de Vacunación. Desde entonces están disponibles en centros de salud, hospitales públicos y en el Vacunatorio Central.


A su vez, es preciso recordar las medidas de prevención que contribuyen a frenar la transmisión de los virus, tales como el lavado adecuado y frecuente de manos, la limpieza de las superficies, ventilar los ambientes, mantener la lactancia materna y toser o estornudar sobre el pliegue del codo. No obstante, la forma óptima de prevenir esta enfermedad es a través de la vacunación porque ella disminuye complicaciones y muertes.


La OMS tiene el reto de inmunizar, por lo menos, al 75 % de la población en riesgo, meta que, a pesar de los avances, está lejos de alcanzarse en Argentina, por el mismo motivo que a nivel mundial: el desconocimiento. Entonces, es preciso romper algunos mitos para que la vacuna llegue, al menos, a los grupos que más la necesitan.


– MITO 1: No hay que vacunarse todos los años y la vacunación sólo puede realizarse a principios de otoño. FALSO.


Es indispensable aplicarse la vacuna contra la gripe todos los años porque las cepas que la producen cambian de año a año. Por otro lado, los anticuerpos que genera la vacunación permanecen de 10 a 12 meses. Por eso, la composición de la vacuna se renueva para incluir las cepas acordes a los nuevos virus circulantes. Respecto al momento de colocación de la dosis, es fundamental saber que si bien la mejor época es entre abril y mayo, la actividad más alta del virus es de junio a septiembre, por lo que es bueno vacunarse aún durante el invierno.


– MITO 2: La vacuna antigripal puede causar gripe y tiene efectos secundarios. FALSO.


La vacuna no contiene el virus vivo de la gripe, por lo tanto, no puede causar la enfermedad. Los efectos adversos son poco frecuentes, se dan en menos del 4 % de los casos y refieren a dolor en el sitio de la aplicación o fiebre que suele no superar los 38°.


– MITO 3: La vacuna contra la gripe es sólo para personas mayores. FALSO.


Es de relevancia que toda persona incluida en un grupo de riesgo reciba su dosis y los niños de 6 a 24 meses están en él, al igual que los pequeños menores de 2 años con enfermedades crónicas, ya que sus tasas de hospitalización se comparan con las de los mayores de 65. Por lo que vacunar a ambas franjas etarias es de vital importancia para disminuir muertes, complicaciones, consultas médicas ambulatorias y costos adicionales. Por otro lado, los adultos jóvenes sanos que reciben su vacuna contra la gripe disminuyen el riesgo de enfermarse y de afectar sus actividades habituales.


– MITO 4: No hace falta la vacuna, la gripe se cura con antitérmicos y antibióticos. FALSO.


Es importante no confundir la gripe con un resfrío común; tanto las causas que la originan como sus síntomas son diferentes y por ende, su prevención y tratamiento también. La gripe es una enfermedad muy contagiosa que presenta fiebre alta durante 3 o 4 días, malestar general severo y postración, pérdida de apetito, fatiga que puede durar hasta 2 o 3 semanas y dolor de cabeza; mientras que el resfrío es producto de otros virus respiratorios que provocan estornudos, congestión nasal y dolor de garganta, pero no impide el desarrollo habitual de la persona infectada.


Las últimas semanas dieron cuenta de casos severos de gripe en algunas provincias argentinas, la única manera de que eso no ocurra en nuestro territorio es mediante la vacunación.


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Hay que vacunarse contra la gripe

La gripe es una enfermedad viral de alto contagio que impacta en todos los grupos etarios. Cada año puede afectar al 15 % de la población mundial y provocar hasta 500.000 muertes. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) trabaja junto a los gobiernos locales para concientizar a la población sobre la importancia individual y colectiva de la vacunación antigripal. Sin embargo, la cobertura aún permanece baja, ya sea por el desconocimiento de sus ventajas como por la existencia de mitos que minimizan su importancia.

Lo cierto es que los fríos intensos aumentan la circulación de virus respiratorios que afectan la salud de personas de cualquier edad, por lo que a todos y en especial a los grupos de riesgo, se les aconseja colocarse la vacuna antigripal: personal de salud, niños de 6 a 24 meses, embarazadas en cualquier trimestre, puérperas hasta el egreso de la maternidad que no se vacunaron durante el embarazo, personas de 2 a 65 años con enfermedades respiratorias, renales crónicas y/o inmunodepresoras, aquellos que tienen diabetes u obesidad, los pacientes oncohematológicos y trasplantados como así también sus convivientes y los de bebés prematuros menores de 1.5 kg; entre otros.

Es importante recalcar que para los grupos vulnerables la vacunación es gratuita y tiene carácter obligatorio desde 2011, momento en que se incorporó al Calendario Nacional de Vacunación. Desde entonces están disponibles en centros de salud, hospitales públicos y en el Vacunatorio Central.

A su vez, es preciso recordar las medidas de prevención que contribuyen a frenar la transmisión de los virus, tales como el lavado adecuado y frecuente de manos, la limpieza de las superficies, ventilar los ambientes, mantener la lactancia materna y toser o estornudar sobre el pliegue del codo. No obstante, la forma óptima de prevenir esta enfermedad es a través de la vacunación porque ella disminuye complicaciones y muertes.

La OMS tiene el reto de inmunizar, por lo menos, al 75 % de la población en riesgo, meta que, a pesar de los avances, está lejos de alcanzarse en Argentina, por el mismo motivo que a nivel mundial: el desconocimiento. Entonces, es preciso romper algunos mitos para que la vacuna llegue, al menos, a los grupos que más la necesitan.

– MITO 1: No hay que vacunarse todos los años y la vacunación sólo puede realizarse a principios de otoño. FALSO.

Es indispensable aplicarse la vacuna contra la gripe todos los años porque las cepas que la producen cambian de año a año. Por otro lado, los anticuerpos que genera la vacunación permanecen de 10 a 12 meses. Por eso, la composición de la vacuna se renueva para incluir las cepas acordes a los nuevos virus circulantes. Respecto al momento de colocación de la dosis, es fundamental saber que si bien la mejor época es entre abril y mayo, la actividad más alta del virus es de junio a septiembre, por lo que es bueno vacunarse aún durante el invierno.

– MITO 2: La vacuna antigripal puede causar gripe y tiene efectos secundarios. FALSO.

La vacuna no contiene el virus vivo de la gripe, por lo tanto, no puede causar la enfermedad. Los efectos adversos son poco frecuentes, se dan en menos del 4 % de los casos y refieren a dolor en el sitio de la aplicación o fiebre que suele no superar los 38°.

– MITO 3: La vacuna contra la gripe es sólo para personas mayores. FALSO.

Es de relevancia que toda persona incluida en un grupo de riesgo reciba su dosis y los niños de 6 a 24 meses están en él, al igual que los pequeños menores de 2 años con enfermedades crónicas, ya que sus tasas de hospitalización se comparan con las de los mayores de 65. Por lo que vacunar a ambas franjas etarias es de vital importancia para disminuir muertes, complicaciones, consultas médicas ambulatorias y costos adicionales. Por otro lado, los adultos jóvenes sanos que reciben su vacuna contra la gripe disminuyen el riesgo de enfermarse y de afectar sus actividades habituales.

– MITO 4: No hace falta la vacuna, la gripe se cura con antitérmicos y antibióticos. FALSO.

Es importante no confundir la gripe con un resfrío común; tanto las causas que la originan como sus síntomas son diferentes y por ende, su prevención y tratamiento también. La gripe es una enfermedad muy contagiosa que presenta fiebre alta durante 3 o 4 días, malestar general severo y postración, pérdida de apetito, fatiga que puede durar hasta 2 o 3 semanas y dolor de cabeza; mientras que el resfrío es producto de otros virus respiratorios que provocan estornudos, congestión nasal y dolor de garganta, pero no impide el desarrollo habitual de la persona infectada.

Las últimas semanas dieron cuenta de casos severos de gripe en algunas provincias argentinas, la única manera de que eso no ocurra en nuestro territorio es mediante la vacunación.

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