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Fundación Coloba: Aprender a mirar lo que pasa a nuestro
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Por Redacción

Fundación Coloba: Aprender a mirar lo que pasa a nuestro



Existen historias de vida que emocionan, historias de personas corrientes que un día decidieron cambiar su rutina para siempre, así es el caso de Liliana Sevilla, una precursora en derechos humanos, quien compartió su historia con nuestro diario.


El comienzo


“Vivo en el Barrio de Comercio y noté que muchos chicos que vivían en el asentamiento Los Barrancos, bajaban a la comunidad en busca de alimentos, allí se generó un vínculo con un grupo de hermanos que comenzó a ir a mi casa para aprender a leer y escribir a cambio de la merienda.


Así generamos una relación de amor, respeto y cariño que se consolidó tanto, que me invitaron a ir a su casa, cuando crucé el cerro y vi como vivían, abrí los ojos. Lo que venían a buscar no era pan, era un nexo con un espacio de la sociedad que estaba mirando hacia otro lado”, así comenzó Liliana su charla con nosotros.


Coloba


“La palabra Coloba nace debido al asentamiento los Barrancos “Coordinación Los Barrancos”, es un centro que nace en 1983 como un brazo de la pastoral social del Barrio Judicial. Juntos empezamos a transitar los asentamientos del Oeste de Godoy Cruz y pudimos ver que era necesario buscar soluciones para 42 familias que se encontraban en situación precaria”, explicó la Directora.


“Coloba arrancó con 3 personas Liliana Sottelo de Bautista, Viviana Piccolo y Liliana Sevilla, además se sumó gente de la parroquia, entre nosotros realizamos un mapa a mano alzada de las 42 familias que vivían ahí; las casitas, los chiqueros, los 15 perros, y a partir partir de allí creamos una base de datos con los nombres y apellidos de cada uno de los integrantes de la familia” explica Sevilla.  “Una vez que tuvimos todos estos datos, nos dimos cuenta que no sabíamos cómo se gestionaba frente al Estado, veníamos de una dictadura en donde los problemas principales eran otros.  Fue un enorme desafío comprender que lo que estábamos haciendo era un trabajo social y hoy llevamos un aprendizaje de 30 años, porque aquí ningún día es igual al otro” puntualizó.


“Así fue como aprendimos a gestionar, a peticionar, a articular, pero sobretodo aprendimos a mirar y esos elementos son los que formaron el capital y los cimientos de lo que hoy es Coloba”. “Cuando nos adentramos en estas comunidades en situación de pobreza, lo primero que notamos es que la educación era la herramienta capaz de transformar y así fue como pudimos gestionar la primera aula satélite para terminar la escuela primaria por adultos, en aquel momento iba una maestra designada de una escuela núcleo a un ranchito con el fin de ofrecer equidad de oportunidades y gracias a esto personas de 14 a 100 años tuvieron la posibilidad de terminar la escuela primaria”, nos comentó Liliana muy emocionada.


“A partir de allí Coloba no paró de crecer, con apoyo de la Municipalidad de Godoy Cruz, se crearon los Ciprecos (Centro Integral Preventivo Comunitario), mediante lo cual se financió la primera construcción en Los Barrancos, un salón de usos múltiples, el que se aprovechaba para todo tipo de actividades”.


Y la entrevistada continúo el relato “Esta experiencia fue el puntaìé inicial de Coloba, porque luego llegó el turno de un Jardín Maternal, que con el tiempo se denominaría Jarillitas, rememorando esa búsqueda de la jarilla en el cerro para poder hacer la comida” puntualizó Liliana Sevilla.


Los centros


“Coloba hoy está formada por 3 centros, Jarillita, ubicado en los Barrancos, Arcoiris que se encuentra en el Campo Papa y Puentecito ubicado en los Cerrillos. Los 3 reciben a chicos desde 45 días a 21 años incluyendo a sus familias”.


“Se les ofrece desayuno, media mañana, almuerzo, recuperación de aprendizajes y talleres como huerta orgánica, vivero, separación de residuos en origen, ensamble de percusión, danza y comunicación social”, explicó Liliana.


“Jarillita está bajo la dirección de Montserrat Cruz, Arcoiris bajo Liliana Sevilla y Puentecitos por Adriana Reales. Cada uno de estos centros cuenta con jardín maternal, servicio de viandas, mediante mamás que cocinan para niños y adultos, un centro de educación, y actividades lúdicas, recreativas, de promoción humana, emprendimientos con la comunidad, talleres artísticos”. “Pero el centro Arcoiris cuenta con más espacio y eso le permite tener actividades de desarrollo económico para la comunidad, ya que por ejemplo contamos con el proyecto “Los Triunfadores”, una cooperativa de jóvenes, que trata de enseñarle a adolescentes como separar residuos en origen, el proyecto lleva 12 años y se pudo conseguir que 14 de esos chicos hoy hayan sido premiados por una universidad privada para completar su formación universitaria” comentó orgullosa la Directora.


“Coloba se sostiene mediante el Estado y gracias a la ayuda de la comunidad, es por ello que siempre recuerdo la siguiente frase: Uno puede hablar de personas en situación de pobreza, porque el alma trasciende lo económico, como también puede hablar de personas en situación de riqueza, porque la plata va y viene. Nunca más demos vuelta la cara”, finalizó entre lágrimas una mujer que dedica su vida a luchar por los que menos tienen.


Por Virgina Rizzi – Diario El Ciudadano online


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Fundación Coloba: Aprender a mirar lo que pasa a nuestro

Existen historias de vida que emocionan, historias de personas corrientes que un día decidieron cambiar su rutina para siempre, así es el caso de Liliana Sevilla, una precursora en derechos humanos, quien compartió su historia con nuestro diario.

El comienzo

“Vivo en el Barrio de Comercio y noté que muchos chicos que vivían en el asentamiento Los Barrancos, bajaban a la comunidad en busca de alimentos, allí se generó un vínculo con un grupo de hermanos que comenzó a ir a mi casa para aprender a leer y escribir a cambio de la merienda.

Así generamos una relación de amor, respeto y cariño que se consolidó tanto, que me invitaron a ir a su casa, cuando crucé el cerro y vi como vivían, abrí los ojos. Lo que venían a buscar no era pan, era un nexo con un espacio de la sociedad que estaba mirando hacia otro lado”, así comenzó Liliana su charla con nosotros.

Coloba

“La palabra Coloba nace debido al asentamiento los Barrancos “Coordinación Los Barrancos”, es un centro que nace en 1983 como un brazo de la pastoral social del Barrio Judicial. Juntos empezamos a transitar los asentamientos del Oeste de Godoy Cruz y pudimos ver que era necesario buscar soluciones para 42 familias que se encontraban en situación precaria”, explicó la Directora.

“Coloba arrancó con 3 personas Liliana Sottelo de Bautista, Viviana Piccolo y Liliana Sevilla, además se sumó gente de la parroquia, entre nosotros realizamos un mapa a mano alzada de las 42 familias que vivían ahí; las casitas, los chiqueros, los 15 perros, y a partir partir de allí creamos una base de datos con los nombres y apellidos de cada uno de los integrantes de la familia” explica Sevilla.  “Una vez que tuvimos todos estos datos, nos dimos cuenta que no sabíamos cómo se gestionaba frente al Estado, veníamos de una dictadura en donde los problemas principales eran otros.  Fue un enorme desafío comprender que lo que estábamos haciendo era un trabajo social y hoy llevamos un aprendizaje de 30 años, porque aquí ningún día es igual al otro” puntualizó.

“Así fue como aprendimos a gestionar, a peticionar, a articular, pero sobretodo aprendimos a mirar y esos elementos son los que formaron el capital y los cimientos de lo que hoy es Coloba”. “Cuando nos adentramos en estas comunidades en situación de pobreza, lo primero que notamos es que la educación era la herramienta capaz de transformar y así fue como pudimos gestionar la primera aula satélite para terminar la escuela primaria por adultos, en aquel momento iba una maestra designada de una escuela núcleo a un ranchito con el fin de ofrecer equidad de oportunidades y gracias a esto personas de 14 a 100 años tuvieron la posibilidad de terminar la escuela primaria”, nos comentó Liliana muy emocionada.

“A partir de allí Coloba no paró de crecer, con apoyo de la Municipalidad de Godoy Cruz, se crearon los Ciprecos (Centro Integral Preventivo Comunitario), mediante lo cual se financió la primera construcción en Los Barrancos, un salón de usos múltiples, el que se aprovechaba para todo tipo de actividades”.

Y la entrevistada continúo el relato “Esta experiencia fue el puntaìé inicial de Coloba, porque luego llegó el turno de un Jardín Maternal, que con el tiempo se denominaría Jarillitas, rememorando esa búsqueda de la jarilla en el cerro para poder hacer la comida” puntualizó Liliana Sevilla.

Los centros

“Coloba hoy está formada por 3 centros, Jarillita, ubicado en los Barrancos, Arcoiris que se encuentra en el Campo Papa y Puentecito ubicado en los Cerrillos. Los 3 reciben a chicos desde 45 días a 21 años incluyendo a sus familias”.

“Se les ofrece desayuno, media mañana, almuerzo, recuperación de aprendizajes y talleres como huerta orgánica, vivero, separación de residuos en origen, ensamble de percusión, danza y comunicación social”, explicó Liliana.

“Jarillita está bajo la dirección de Montserrat Cruz, Arcoiris bajo Liliana Sevilla y Puentecitos por Adriana Reales. Cada uno de estos centros cuenta con jardín maternal, servicio de viandas, mediante mamás que cocinan para niños y adultos, un centro de educación, y actividades lúdicas, recreativas, de promoción humana, emprendimientos con la comunidad, talleres artísticos”. “Pero el centro Arcoiris cuenta con más espacio y eso le permite tener actividades de desarrollo económico para la comunidad, ya que por ejemplo contamos con el proyecto “Los Triunfadores”, una cooperativa de jóvenes, que trata de enseñarle a adolescentes como separar residuos en origen, el proyecto lleva 12 años y se pudo conseguir que 14 de esos chicos hoy hayan sido premiados por una universidad privada para completar su formación universitaria” comentó orgullosa la Directora.

“Coloba se sostiene mediante el Estado y gracias a la ayuda de la comunidad, es por ello que siempre recuerdo la siguiente frase: Uno puede hablar de personas en situación de pobreza, porque el alma trasciende lo económico, como también puede hablar de personas en situación de riqueza, porque la plata va y viene. Nunca más demos vuelta la cara”, finalizó entre lágrimas una mujer que dedica su vida a luchar por los que menos tienen.

Por Virgina Rizzi – Diario El Ciudadano online

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