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Por Redacción

Esa justicia “injusta”



La gélida madrugada del 8 de julio de 2001 mostró una vez más el poder destructivo de un delincuente juvenil, que sin miramiento alguno acabó con la vida de Augusto Américo Zapata, un hombre que para ganar unos pesos más aceptó el servicio nocturno de una remisería. El autor del hecho, Ricardo el Perro Videla era un menor con frondoso prontuario, un menor que encontró la muerte en la cárcel en extrañas circunstancias y por las que su familia recibirá una indemnización de 25 mil dólares.


Esta historia golpea muy duro a Alejandra Castro y a su hija Alejandra Zapata, esposa e hija de Augusto Zapata, quienes no entienden “eso” del estado y de la Justicia que le han dado toda su protección a la familia de quien en su corta vida fuera un delincuente que produjo mucho daño material y en vidas humanas a la sociedad mendocina.


Alejandra Zapata estuvo en los estudios de Estudio Cooperativa 91.7 y mantuvo un diálogo con periodistas del programa La cocina política. En ese espacio narró la historia que envuelve a su familia tras el asesinato de su padre. Dijo que “fue muy triste ver los sacrificios” que tuvo que hacer su madre para sobrellevar la pérdida violenta de su papá y la manutención de su hogar. Allí, expresó reflexiva: “No hubo derechos humanos ni organismos del Estado que nos acompañaran”.


Más adelante, la jovencita les dijo a los periodistas “que entendía el por qué se indemnizaba a la familia del matador de su padre, pero que era irónico” que ellas (por ella y su mamá), “como a muchas familias que son víctimas de la delincuencia, no se les da el mismo tratamiento”. Durante el reportaje, Alejandra y los periodistas de Estudio Cooperativa analizaron el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que está contenido en el Boletín Oficial con el número de Decreto 1455/2014, firmado por la presidente Cristina Fernández de Kirchner.


Y allí pudieron notar en detalle la impotencia impregnada en la vida de dos mujeres que la violenta inseguridad les arrebató un ser querido. Y que por eso, anunció Alejandra, “reiteraremos reclamos ante el Estado y la Justicia, porque a nosotros también nos asisten los derechos humanos”.


La hija del malogrado Augusto Américo Zapata dejó claro que no tiene resentimientos y que a pesar del dolor eligió un camino honesto. El mismo que a su entender no vio en su corta vida el Perro Videla, el asesino de su padre.


Daniel Gallardo – Periodista y productor de Radio Estudio Cooperativa


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Esa justicia “injusta”

La gélida madrugada del 8 de julio de 2001 mostró una vez más el poder destructivo de un delincuente juvenil, que sin miramiento alguno acabó con la vida de Augusto Américo Zapata, un hombre que para ganar unos pesos más aceptó el servicio nocturno de una remisería. El autor del hecho, Ricardo el Perro Videla era un menor con frondoso prontuario, un menor que encontró la muerte en la cárcel en extrañas circunstancias y por las que su familia recibirá una indemnización de 25 mil dólares.

Esta historia golpea muy duro a Alejandra Castro y a su hija Alejandra Zapata, esposa e hija de Augusto Zapata, quienes no entienden “eso” del estado y de la Justicia que le han dado toda su protección a la familia de quien en su corta vida fuera un delincuente que produjo mucho daño material y en vidas humanas a la sociedad mendocina.

Alejandra Zapata estuvo en los estudios de Estudio Cooperativa 91.7 y mantuvo un diálogo con periodistas del programa La cocina política. En ese espacio narró la historia que envuelve a su familia tras el asesinato de su padre. Dijo que “fue muy triste ver los sacrificios” que tuvo que hacer su madre para sobrellevar la pérdida violenta de su papá y la manutención de su hogar. Allí, expresó reflexiva: “No hubo derechos humanos ni organismos del Estado que nos acompañaran”.

Más adelante, la jovencita les dijo a los periodistas “que entendía el por qué se indemnizaba a la familia del matador de su padre, pero que era irónico” que ellas (por ella y su mamá), “como a muchas familias que son víctimas de la delincuencia, no se les da el mismo tratamiento”. Durante el reportaje, Alejandra y los periodistas de Estudio Cooperativa analizaron el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que está contenido en el Boletín Oficial con el número de Decreto 1455/2014, firmado por la presidente Cristina Fernández de Kirchner.

Y allí pudieron notar en detalle la impotencia impregnada en la vida de dos mujeres que la violenta inseguridad les arrebató un ser querido. Y que por eso, anunció Alejandra, “reiteraremos reclamos ante el Estado y la Justicia, porque a nosotros también nos asisten los derechos humanos”.

La hija del malogrado Augusto Américo Zapata dejó claro que no tiene resentimientos y que a pesar del dolor eligió un camino honesto. El mismo que a su entender no vio en su corta vida el Perro Videla, el asesino de su padre.

Daniel Gallardo – Periodista y productor de Radio Estudio Cooperativa

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