ciudadanodiario.com.ar
Entre el ajuste y el crédito externo
Cargando...
Por Redacción

Entre el ajuste y el crédito externo



Por Gabriel Profiti – Director Noticias Argentinas –

El Gobierno volvió a acumular en los últimos días triunfos políticos, en el Congreso y fronteras afuera, pero decidió zambullirse al mar en plena tormenta eléctrica con un tarifazo tan amplio que siembra más dudas sobre la recuperación económica prometida para el segundo semestre del año.


La ferocidad de los aumentos anunciados en las tarifas de luz, gas, agua y transporte, sobre todo en el ámbito metropolitano de Buenos Aires, avivarán la inflación inicialmente y luego probablemente afectarán al consumo, además de haber sumado en apenas tres meses 1,4 millones de pobres en el país, de acuerdo con el Observatorio de la Universidad Católica.


Pero quizá la más preocupante de las consecuencias sea el impacto sobre la industria. El aumento de los servicios resta competitividad a las empresas argentinas y según la Unión Industrial Argentina están en riesgo 95 mil puestos de trabajo. Se trata de un ajuste con todas las letras.


El gradualismo quedó en las promesas de campaña y el modelo muestra su peor cara. Para colmo, los argumentos oficiales resultaron frágiles y parecieron atenuar la responsabilidad de los enormes desajustes macroeconómicos que dejó el kirchnerismo.


Estaba claro que era imposible bajar la presión fiscal en algunos sectores sin ajustar en otros con un déficit fiscal del 7% del PBI. También era cantado que la salida del cepo sería vía devaluación. Pero en la campaña Macri no lo dijo.


Si la mirada es líneal, los únicos beneficiados por el modelo económico de Cambiemos son los productores agropecuarios, las multinacionales mineras, los fondos buitre y algunos asalariados alcanzados por Ganancias. Se trata de algo más que eso, porque en el plan oficial esos privilegiados activarán un círculo virtuoso pero el Gobierno deberá demostrarlo más temprano que tarde. .


Crédito abierto.


En ese contexto, el período de gracia sigue abierto. A diferencia de otros países de la región con gobiernos desgastados, como el caso de Brasil, Macri acumuló aplausos en los foros internacionales y eso le ensancha la espalda. En poco más de tres meses, el presidente argentino se reunió con gobernantes de nueve de las diez principales economías del mundo. La excepción fue la canciller alemana Angela Merkel.


En la Cumbre de Seguridad Nuclear celebrada en Washington casi completó el álbum de figuritas difíciles con el presidente chino Xi Jinping, y el primer ministro japonés Shinzo Abe. Con Japón las relaciones bilaterales tiene mucho terreno por recorrer porque durante el kirchnerismo las distancias fueron evidentes, mientras que con China, segundo socio comercial del país, el esquema previo es inverso y habrá un reseteo.


En el encuentro con Xi, Macri habló de equilibrar el comercio -un reclamo de años-; no planteó grandes objeciones sobre la concreción por parte de China de dos centrales nucleares ni acerca de la base espacial de ese país instalada en Neuquén, pero si anunció que se revisará el proyecto para la construcción de dos represas hidroeléctricas en Santa Cruz.


Al hacer un balance de su estadía, el Presidente afirmó que la apertura al mundo que ha realizado la Argentina “traerá un enorme proceso de inversión en el país de todos los sectores como no se veía en décadas y que generará muchos puestos de trabajo”. Esa reinserción internacional tiene su punto de partida en el acuerdo con los fondos buitre, sobre la base del endeudamiento a tasas más bajas e inversiones extranjeras.


El acuerdo tuvo un espaldarazo importante el miércoles en el Senado, donde fue votado por 54 legisladores. Hubo 16 votos en contra y dos ausencias. El oficialismo mostró así un esquema de gobernabilidad, sobre todo atado a los gobernadores, del que previamente se dudada por la mayoría opositora en ambas cámaras, pero igualmente su pulseada será Ley a Ley. Tal como había ocurrido en la Cámara de Diputados el proyecto profundizó las diferencias en el Frente para la Victoria.


El peronismo se encamina dividido a una elección interna prevista para el 8 de mayo, que algunos ponen en duda.  Jorge Capitanich, Daniel Scioli, José Luis Gioja y Gildo Insfrán, con apoyo de Guillermo Moreno, manifestaron su intención de conducir al PJ, aunque no está claro si de esa compulsa surgirá un líder que pueda aglutinar a todos los sectores. .


Despertar judicial.


El comportamiento de la Justicia respecto de los casos de corrupción en el gobierno kirchnerista también estuvo en la vidriera mediática esta semana y generó un nuevo cortocircuito entre Mauricio Macri y Elisa Carrió.


Las denuncias de la líder de la CC sobre cierta pasividad-complicidad oficial abrieron una causa contra el amigo presidencial Daniel Angelici por actuar como un operador en tribunales.


Carrió fue el principal activo en el eje  transparencia-anticorrupción que sumó Cambiemos en la campaña y su pataleo le resta credibilidad a Macri en este plano. Casualidad o causalidad, después de discutir cara a cara con la chaqueña el Presidente anunció el envío de una “Ley del arrepentido” para casos de corrupción al Congreso.


Pocas horas después el juez Julián Ercolini, uno de los apuntados por Carrió, ordenó la detención de Ricardo Jaime, uno de los emblemas de la corrupción del kirchnerismo, mientras se suman acciones en las principales causas por fraudes contra la administración pública.


Habrá que ver si aquella “Ley del arrepentido” que tanto sirvió para los procesos abiertos por corrupción en los últimos años en Brasil también es aprobada en la Argentina y si el peronismo está dispuesto a prestar su aval. Algunos dicen que no.


comentarios

Compartir en facebook
Compartir en twitter

Entre el ajuste y el crédito externo

Por Gabriel Profiti – Director Noticias Argentinas –

El Gobierno volvió a acumular en los últimos días triunfos políticos, en el Congreso y fronteras afuera, pero decidió zambullirse al mar en plena tormenta eléctrica con un tarifazo tan amplio que siembra más dudas sobre la recuperación económica prometida para el segundo semestre del año.

La ferocidad de los aumentos anunciados en las tarifas de luz, gas, agua y transporte, sobre todo en el ámbito metropolitano de Buenos Aires, avivarán la inflación inicialmente y luego probablemente afectarán al consumo, además de haber sumado en apenas tres meses 1,4 millones de pobres en el país, de acuerdo con el Observatorio de la Universidad Católica.

Pero quizá la más preocupante de las consecuencias sea el impacto sobre la industria. El aumento de los servicios resta competitividad a las empresas argentinas y según la Unión Industrial Argentina están en riesgo 95 mil puestos de trabajo. Se trata de un ajuste con todas las letras.

El gradualismo quedó en las promesas de campaña y el modelo muestra su peor cara. Para colmo, los argumentos oficiales resultaron frágiles y parecieron atenuar la responsabilidad de los enormes desajustes macroeconómicos que dejó el kirchnerismo.

Estaba claro que era imposible bajar la presión fiscal en algunos sectores sin ajustar en otros con un déficit fiscal del 7% del PBI. También era cantado que la salida del cepo sería vía devaluación. Pero en la campaña Macri no lo dijo.

Si la mirada es líneal, los únicos beneficiados por el modelo económico de Cambiemos son los productores agropecuarios, las multinacionales mineras, los fondos buitre y algunos asalariados alcanzados por Ganancias. Se trata de algo más que eso, porque en el plan oficial esos privilegiados activarán un círculo virtuoso pero el Gobierno deberá demostrarlo más temprano que tarde. .

Crédito abierto.

En ese contexto, el período de gracia sigue abierto. A diferencia de otros países de la región con gobiernos desgastados, como el caso de Brasil, Macri acumuló aplausos en los foros internacionales y eso le ensancha la espalda. En poco más de tres meses, el presidente argentino se reunió con gobernantes de nueve de las diez principales economías del mundo. La excepción fue la canciller alemana Angela Merkel.

En la Cumbre de Seguridad Nuclear celebrada en Washington casi completó el álbum de figuritas difíciles con el presidente chino Xi Jinping, y el primer ministro japonés Shinzo Abe. Con Japón las relaciones bilaterales tiene mucho terreno por recorrer porque durante el kirchnerismo las distancias fueron evidentes, mientras que con China, segundo socio comercial del país, el esquema previo es inverso y habrá un reseteo.

En el encuentro con Xi, Macri habló de equilibrar el comercio -un reclamo de años-; no planteó grandes objeciones sobre la concreción por parte de China de dos centrales nucleares ni acerca de la base espacial de ese país instalada en Neuquén, pero si anunció que se revisará el proyecto para la construcción de dos represas hidroeléctricas en Santa Cruz.

Al hacer un balance de su estadía, el Presidente afirmó que la apertura al mundo que ha realizado la Argentina “traerá un enorme proceso de inversión en el país de todos los sectores como no se veía en décadas y que generará muchos puestos de trabajo”. Esa reinserción internacional tiene su punto de partida en el acuerdo con los fondos buitre, sobre la base del endeudamiento a tasas más bajas e inversiones extranjeras.

El acuerdo tuvo un espaldarazo importante el miércoles en el Senado, donde fue votado por 54 legisladores. Hubo 16 votos en contra y dos ausencias. El oficialismo mostró así un esquema de gobernabilidad, sobre todo atado a los gobernadores, del que previamente se dudada por la mayoría opositora en ambas cámaras, pero igualmente su pulseada será Ley a Ley. Tal como había ocurrido en la Cámara de Diputados el proyecto profundizó las diferencias en el Frente para la Victoria.

El peronismo se encamina dividido a una elección interna prevista para el 8 de mayo, que algunos ponen en duda.  Jorge Capitanich, Daniel Scioli, José Luis Gioja y Gildo Insfrán, con apoyo de Guillermo Moreno, manifestaron su intención de conducir al PJ, aunque no está claro si de esa compulsa surgirá un líder que pueda aglutinar a todos los sectores. .

Despertar judicial.

El comportamiento de la Justicia respecto de los casos de corrupción en el gobierno kirchnerista también estuvo en la vidriera mediática esta semana y generó un nuevo cortocircuito entre Mauricio Macri y Elisa Carrió.

Las denuncias de la líder de la CC sobre cierta pasividad-complicidad oficial abrieron una causa contra el amigo presidencial Daniel Angelici por actuar como un operador en tribunales.

Carrió fue el principal activo en el eje  transparencia-anticorrupción que sumó Cambiemos en la campaña y su pataleo le resta credibilidad a Macri en este plano. Casualidad o causalidad, después de discutir cara a cara con la chaqueña el Presidente anunció el envío de una “Ley del arrepentido” para casos de corrupción al Congreso.

Pocas horas después el juez Julián Ercolini, uno de los apuntados por Carrió, ordenó la detención de Ricardo Jaime, uno de los emblemas de la corrupción del kirchnerismo, mientras se suman acciones en las principales causas por fraudes contra la administración pública.

Habrá que ver si aquella “Ley del arrepentido” que tanto sirvió para los procesos abiertos por corrupción en los últimos años en Brasil también es aprobada en la Argentina y si el peronismo está dispuesto a prestar su aval. Algunos dicen que no.

comentarios

Login