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Engaña pichanga: las ofertas de supermercados que buscan atraparte
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Por Redacción

Engaña pichanga: las ofertas de supermercados que buscan atraparte



Estos meses de marcado estancamiento de la economía mendocina, imposibilitaron a los supermercados a aumentar considerablemente los precios, pero para fomentar el consumo tienen estrategias con ofertas que llaman la atención pero pocas veces favorecen al cliente.


Si bien estas maniobras ya fueron advertidas por el Gobierno nacional, y el ministro de Producción, Francisco Cabrera, y el secretario de Comercio, Miguel Braun, explicaron que se iba a “combatir estas maniobras especulativas que le suman presión a la inflación y afectan de lleno el bolsillo de los consumidores”, han aparecido con fuerza en la provincia.


En ese sentido, el publicista Sergio Peralta, en diálogo con El Ciudadano, indicó que los hipermercados cuentan con una infinidad de estrategias publicitarias y de marketing para poder captar clientes. Las más habituales consisten en ofrecer productos gratuitos o devolución de dinero, que en realidad son cupones de consumo en el mismo supermercado, muchas veces solo sobre determinados productos y con una fecha de vencimiento próxima.


Otro de los recursos utilizados con insistencia por los supermercadistas y las grandes cadenas de electrodomésticos es clavarle la palabra “promo” a los precios habituales de los productos. “Es un llamador: los consumidores ven la palabra promo y el color rojo e inmediatamente se direccionan a ese producto”.


Otra de las prácticas habituales que se están aplicando es la utilización de “trabalenguas” en las promos. De esta manera es habitual observar la leyenda “si comprás tres productos, hay un 50% de descuento en el tercero”, o frases similares destinadas solo a manipular al cliente.


Los titulares de la ONG de defensa al consumidor Protectora indicaron que el nuevo Código Civil prohíbe estas prácticas, y para denunciarlas ofrecen un formulario de reclamo que se puede descargar a través de la web.


El marketing también engaña


Las estrategias de marketing también suelen inducir a adquirir productos más caros. Es conocido que las marcas pagan por el lugar que ocupan en las góndolas, y de esta manera, a la altura de los ojos del comprador se ubican las marcas que han abonado más, y más abajo las que tienen menos posibilidad de destacarse, las que por lo general ofrecen productos más baratos.


Estas prácticas también se aplican en las góndolas ubicadas en los pasillos centrales o en cercanías de las cajas.


Las fotos no dicen nada


Las casas de comida también hacen su parte para atraer a los consumidores. Peralta explicó que lo más habitual es el engaño visual. “Las fotos de las hamburguesas grandes y llenas de aderezos no condicen con la realidad”, y tras pagar, los consumidores reciben apenas “una minihamburguesa con una feta de carne y una hojita de lechuga”.


La letra chica lo dice todo


Recientemente, la Justicia porteña condenó a una reconocida cadena de hipermercados por “inducir al error” a los consumidores a través de una publicidad engañosa.


En el fallo se tuvo en cuenta que la empresa había publicado un aviso indicando que un día determinado los compradores obtenían un 15% de descuento del total de su compra, y que la trampa estaba en la letra chica, donde no se incluía a casi ningún producto de la canasta básica.


Ante la denuncia de un cliente, la Justicia ordenó realizar el descuento y además multó a la cadena.


Qué dice el código civil al respecto


El Código Civil establece la protección a los usuarios en casos de prácticas comerciales desleales.

Una se refiere a engaños, ya sea por acción (dar información falsa) o por omisión (ocultar información importante), y prácticas agresivas para forzar a comprar.


De esta manera, los comerciantes tienen prohibido anunciar productos o servicios a bajo precio si no tienen existencia suficiente. Además, deben informar a los clientes el número de unidades a la venta y la duración de las ofertas.


También están prohibidos los mensajes a menores, tales como “deciles a tus padres que te compren este juego”.

Tampoco está permitido anunciar premios o regalos “gratuitos” para después exigir un pago si se quiere recibirlos.


Nadie tiene derecho a garantizar supuestos derechos especiales cuando es la propia ley la que ya los garantiza. Por ejemplo, las garantías extendidas, en muchos casos se enciman a la habitual de un producto.


Por Matías Caliri – Diario El Ciudadano


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Engaña pichanga: las ofertas de supermercados que buscan atraparte

Estos meses de marcado estancamiento de la economía mendocina, imposibilitaron a los supermercados a aumentar considerablemente los precios, pero para fomentar el consumo tienen estrategias con ofertas que llaman la atención pero pocas veces favorecen al cliente.

Si bien estas maniobras ya fueron advertidas por el Gobierno nacional, y el ministro de Producción, Francisco Cabrera, y el secretario de Comercio, Miguel Braun, explicaron que se iba a “combatir estas maniobras especulativas que le suman presión a la inflación y afectan de lleno el bolsillo de los consumidores”, han aparecido con fuerza en la provincia.

En ese sentido, el publicista Sergio Peralta, en diálogo con El Ciudadano, indicó que los hipermercados cuentan con una infinidad de estrategias publicitarias y de marketing para poder captar clientes. Las más habituales consisten en ofrecer productos gratuitos o devolución de dinero, que en realidad son cupones de consumo en el mismo supermercado, muchas veces solo sobre determinados productos y con una fecha de vencimiento próxima.

Otro de los recursos utilizados con insistencia por los supermercadistas y las grandes cadenas de electrodomésticos es clavarle la palabra “promo” a los precios habituales de los productos. “Es un llamador: los consumidores ven la palabra promo y el color rojo e inmediatamente se direccionan a ese producto”.

Otra de las prácticas habituales que se están aplicando es la utilización de “trabalenguas” en las promos. De esta manera es habitual observar la leyenda “si comprás tres productos, hay un 50% de descuento en el tercero”, o frases similares destinadas solo a manipular al cliente.

Los titulares de la ONG de defensa al consumidor Protectora indicaron que el nuevo Código Civil prohíbe estas prácticas, y para denunciarlas ofrecen un formulario de reclamo que se puede descargar a través de la web.

El marketing también engaña

Las estrategias de marketing también suelen inducir a adquirir productos más caros. Es conocido que las marcas pagan por el lugar que ocupan en las góndolas, y de esta manera, a la altura de los ojos del comprador se ubican las marcas que han abonado más, y más abajo las que tienen menos posibilidad de destacarse, las que por lo general ofrecen productos más baratos.

Estas prácticas también se aplican en las góndolas ubicadas en los pasillos centrales o en cercanías de las cajas.

Las fotos no dicen nada

Las casas de comida también hacen su parte para atraer a los consumidores. Peralta explicó que lo más habitual es el engaño visual. “Las fotos de las hamburguesas grandes y llenas de aderezos no condicen con la realidad”, y tras pagar, los consumidores reciben apenas “una minihamburguesa con una feta de carne y una hojita de lechuga”.

La letra chica lo dice todo

Recientemente, la Justicia porteña condenó a una reconocida cadena de hipermercados por “inducir al error” a los consumidores a través de una publicidad engañosa.

En el fallo se tuvo en cuenta que la empresa había publicado un aviso indicando que un día determinado los compradores obtenían un 15% de descuento del total de su compra, y que la trampa estaba en la letra chica, donde no se incluía a casi ningún producto de la canasta básica.

Ante la denuncia de un cliente, la Justicia ordenó realizar el descuento y además multó a la cadena.

Qué dice el código civil al respecto

El Código Civil establece la protección a los usuarios en casos de prácticas comerciales desleales.
Una se refiere a engaños, ya sea por acción (dar información falsa) o por omisión (ocultar información importante), y prácticas agresivas para forzar a comprar.

De esta manera, los comerciantes tienen prohibido anunciar productos o servicios a bajo precio si no tienen existencia suficiente. Además, deben informar a los clientes el número de unidades a la venta y la duración de las ofertas.

También están prohibidos los mensajes a menores, tales como “deciles a tus padres que te compren este juego”.
Tampoco está permitido anunciar premios o regalos “gratuitos” para después exigir un pago si se quiere recibirlos.

Nadie tiene derecho a garantizar supuestos derechos especiales cuando es la propia ley la que ya los garantiza. Por ejemplo, las garantías extendidas, en muchos casos se enciman a la habitual de un producto.

Por Matías Caliri – Diario El Ciudadano

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