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El Zoo no atraviesa su mejor momento
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Por Redacción

El Zoo no atraviesa su mejor momento



La gestión de director del Zoológico mendocino, Gustavo Pronotto, no se ha visto en absoluto favorecida. De hecho cuando comenzó su gestión, Pronotto tuvo que enfrentarse al robo de tres monos ardilla, los cuales fueron previamente sedados. Dos de estos ejemplares fueron devueltos, cuando el tráfico de ellos supone cifras que rondan los US$ 4.500. Por otra parte, las idas y vueltas con el tristemente célebre oso Arturo no ha pasado desapercibida y lo mismo podemos decir de los infortunados eventos que han tenido lugar en las últimas semanas al mejor estilo terror en Chernóbil.


El director del Zoo, asegura que los perímetros que rodean el predio han sido revisados cientos de veces, pero sin embargo hace diez días una jauría de perros mató a más de 20 ñandúes y la historia se repitió el fin de semana con la muerte de cuatro guanacos y dos llamas.


Ahora es cuando todos se levantaron: organizaciones sociales que exigen a las autoridades el cierre inmediato del cerco perimetral, la instalación de cámaras de seguridad y el monitoreo permanente frente a nuevas amenazas de perros vagabundos. Además, rechazaron la eutanasia como forma de controlar la población canina. Los reclamos siempre se orientan a proteger a los animales que se encuentran dentro del Zoo y a los trabajadores y el personal de guardia nocturna,  pero ahora las voces son cada vez más altas y se necesitará una política fuerte para poder afrontar no sólo la amenaza y el tema público, sino el gasto que éste traerá aparejado.


En nuestra provincia existe una ley que no permite la eutanasia animal; sin embargo, diversos organismos ahora piden que se revea esta ley. Tratemos de entender esto: en el caso de que haya sido una jauría la que atacó a los animales y los mató, ¿la solución es volver a implantar perreras? ¿Matar a unos animales para salvar a otros? ¿Dejar sin hogar a mascotas que probablemente se hayan perdido? Demasiado crudo ¿verdad?


Ahora llega otro tema:  en medio de la presentación de una atracción turística, el intendente de la Municipalidad de Mendoza salió al cruce con respecto a los puntos mencionados. Víctor Fayad hizo alusión al tema de la siguiente manera: “Yo no he visto nada y la verdad me encuentro sorprendido, me llama la atención cómo desaparecen. No es que se llevaron siete pollitos. Yo no he visto ni los restos, ni los cadáveres, no quiero sospechar, pero conjeturar y tratar de aplicar medidas, qué medidas vamos a hacer, si no cuidan desde el Zoológico adentro, se imaginan que los que estamos afuera estamos a expensas de que la gente vaya a caminar o a andar en bicicleta y se encuentre 20 perros cimarrones, se los van a comer a ellos! ¿Qué es lo que han visto? ¿Han visto movimiento, no han visto movimiento? ¿Salieron los perros con un pedazo de ñandú cada uno? No sé qué es lo que ha pasado”, comentó con algo de sarcasmo.


Fayad aseguró que  debe trabajarse desde los municipios como ya lo realizan Capital y otros tantos, y que le parece que hay temas mucho más importantes por resolver, antes de releer la ley eutanásica. Entre líneas, el intendente de la Ciudad dejó ver que esta vez Gustavo Pronotto y el Zoológico sólo significan una cortina de humo.



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El Zoo no atraviesa su mejor momento

La gestión de director del Zoológico mendocino, Gustavo Pronotto, no se ha visto en absoluto favorecida. De hecho cuando comenzó su gestión, Pronotto tuvo que enfrentarse al robo de tres monos ardilla, los cuales fueron previamente sedados. Dos de estos ejemplares fueron devueltos, cuando el tráfico de ellos supone cifras que rondan los US$ 4.500. Por otra parte, las idas y vueltas con el tristemente célebre oso Arturo no ha pasado desapercibida y lo mismo podemos decir de los infortunados eventos que han tenido lugar en las últimas semanas al mejor estilo terror en Chernóbil.

El director del Zoo, asegura que los perímetros que rodean el predio han sido revisados cientos de veces, pero sin embargo hace diez días una jauría de perros mató a más de 20 ñandúes y la historia se repitió el fin de semana con la muerte de cuatro guanacos y dos llamas.

Ahora es cuando todos se levantaron: organizaciones sociales que exigen a las autoridades el cierre inmediato del cerco perimetral, la instalación de cámaras de seguridad y el monitoreo permanente frente a nuevas amenazas de perros vagabundos. Además, rechazaron la eutanasia como forma de controlar la población canina. Los reclamos siempre se orientan a proteger a los animales que se encuentran dentro del Zoo y a los trabajadores y el personal de guardia nocturna,  pero ahora las voces son cada vez más altas y se necesitará una política fuerte para poder afrontar no sólo la amenaza y el tema público, sino el gasto que éste traerá aparejado.

En nuestra provincia existe una ley que no permite la eutanasia animal; sin embargo, diversos organismos ahora piden que se revea esta ley. Tratemos de entender esto: en el caso de que haya sido una jauría la que atacó a los animales y los mató, ¿la solución es volver a implantar perreras? ¿Matar a unos animales para salvar a otros? ¿Dejar sin hogar a mascotas que probablemente se hayan perdido? Demasiado crudo ¿verdad?

Ahora llega otro tema:  en medio de la presentación de una atracción turística, el intendente de la Municipalidad de Mendoza salió al cruce con respecto a los puntos mencionados. Víctor Fayad hizo alusión al tema de la siguiente manera: “Yo no he visto nada y la verdad me encuentro sorprendido, me llama la atención cómo desaparecen. No es que se llevaron siete pollitos. Yo no he visto ni los restos, ni los cadáveres, no quiero sospechar, pero conjeturar y tratar de aplicar medidas, qué medidas vamos a hacer, si no cuidan desde el Zoológico adentro, se imaginan que los que estamos afuera estamos a expensas de que la gente vaya a caminar o a andar en bicicleta y se encuentre 20 perros cimarrones, se los van a comer a ellos! ¿Qué es lo que han visto? ¿Han visto movimiento, no han visto movimiento? ¿Salieron los perros con un pedazo de ñandú cada uno? No sé qué es lo que ha pasado”, comentó con algo de sarcasmo.

Fayad aseguró que  debe trabajarse desde los municipios como ya lo realizan Capital y otros tantos, y que le parece que hay temas mucho más importantes por resolver, antes de releer la ley eutanásica. Entre líneas, el intendente de la Ciudad dejó ver que esta vez Gustavo Pronotto y el Zoológico sólo significan una cortina de humo.

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