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El Parkinson afecta a más mendocinos
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Por Redacción

El Parkinson afecta a más mendocinos



En Mendoza, durante los últimos cinco años aumentaron un 35% los casos de Parkinson, en general, pero se duplicaron los episodios diagnosticados en menores de 40 años (hay un 55% más de enfermos).


Así, y contrariamente a lo que se pensaba hasta hace muy poco tiempo, la enfermedad de Parkinson o mal de Parkinson no es más una afección nerviosa propia de los adultos mayores.


Médicos y científicos consultados por El Ciudadano, anunciaron que casi el 20% de los casos jóvenes mendocinos tiene origen en el estrés oxidativo, el más común de las patologías de este tipo. De esta forma, este nuevo origen de la enfermedad desestabilizadora del sistema nervioso central, es la que marca la diferencia y explica el aumento de casos en personas más jóvenes.


Al respecto, el médico neurólogo Rubén Bragagnolo dijo: “Los malos hábitos de la vida, la mala alimentación, el tabaquismo, el sedentarismo y cuadros neuróticos nunca tratados, son las principales causas de la poca producción de oxígeno reactivo. Esto a la larga o a la corta puede despertar un principio de Parkinson antes de llegar a los 40 años, sin que existan antecedentes genéticos”.


Estrés y temblores de por vida


El Parkinson es una de las enfermedades neurodegenerativas contra las que aún no hay cura. Sin embargo, se sabe que está relacionada con el estrés oxidativo y por ello los especialistas afirman que tener un estilo de vida sano y una dieta rica en antioxidantes, acompañada de ejercicio, ayuda a retrasar la aparición de esta enfermedad.


Pero una vez que empieza a desarrollarse, según lo explicado por Benjamín Florán Garduño, investigador del Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias del Hospital Carlos Muñoz, de Córdoba, pueden pasar hasta 20 años antes de que el paciente empiece a tener complicaciones, como fallas en las funciones motoras. “Esto se puede lograr gracias a que el tratamiento farmacológico se administra antes de que las neuronas dopaminérgicas, es decir las encargadas de controlar los movimientos voluntarios, mueran. Pero si el paciente incurre en más de cuatro factores de riesgo, las neuronas tendrán menos vida útil, por decirlo de alguna manera”, comentó.


El movimiento involuntario


Si bien no se puede establecer un número firme de personas que padece esta patología, debido a la negación que existe –incluso en los propios familiares– y a los pocos centros de tratamiento que hay en la Argentina, se sabe que en Mendoza murieron al menos nueve personas durante 2014, mientras que en el mismo período fallecieron 366 en todo el territorio nacional.


Según la Dirección General de Estadísticas del Ministerio de Salud, la cifra creció considerablemente con respecto al año pasado. El 6% de los casos de muerte correspondió a personas con menos de 40 años.


Avisos no motores: principales indicios tempranos de la enfermedad


Los síntomas psiquiátricos como la depresión y la ansiedad, y los trastornos del sueño son síntomas no motores que suelen ser poco reconocidos y tratados en personas con Parkinson, mal que afecta a unos 90 mil argentinos.


Esta enfermedad es el segundo trastorno crónico neurológico más común, después del Alzheimer, y su prevalencia se calcula en 1% a 2% en mayores de 65 años, pero también puede manifestarse a edades más tempranas.


En el marco del Día Nacional y Mundial de la Enfermedad de Parkinson, que se conmemora mañana, la Sociedad Neurológica Argentina promueve la difusión de este mal donde el diagnóstico precoz y el tratamiento temprano son clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes.


El Parkinson es una enfermedad crónica que afecta gradualmente a los músculos y a la capacidad de movimiento de la persona.


Quienes la padecen, además de desarrollar los clásicos síntomas de temblor, rigidez o trastornos de la marcha, sufren síntomas no motores que afectan su calidad de vida.


Según investigaciones recientes, los síntomas no motores, especialmente la depresión, los trastornos del sueño REM, la disminución del olfato o la constipación pueden anteceder por años al diagnóstico.


Cuanto más precoz sea la consulta del paciente y la intervención por parte del médico especialista, menor será el impacto de la enfermedad sobre la calidad de vida y el aislamiento social al que puede conducir la enfermedad, por el manejo inadecuado de los síntomas.


El Grupo de Movimientos Anormales de la Sociedad Neurológica Argentina empleó el Registro Nacional sobre la Enfermedad de Parkinson, que representa el 53% de la población nacional, para realizar un estudio sobre cómo los síntomas no motores afectan al Parkinson en la Argentina.


Sobre un total de 415 pacientes portadores de enfermedad de Parkinson, identificados entre los años 2010 y 2015, la mayoría de ellos habían comenzado con la enfermedad a edades habituales, es decir, entre los 55 y 65 años (48%), un grupo menor antes de los 55 (34%), y otro menor aún, luego de los 70 años (18%). //NA


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El Parkinson afecta a más mendocinos

En Mendoza, durante los últimos cinco años aumentaron un 35% los casos de Parkinson, en general, pero se duplicaron los episodios diagnosticados en menores de 40 años (hay un 55% más de enfermos).

Así, y contrariamente a lo que se pensaba hasta hace muy poco tiempo, la enfermedad de Parkinson o mal de Parkinson no es más una afección nerviosa propia de los adultos mayores.

Médicos y científicos consultados por El Ciudadano, anunciaron que casi el 20% de los casos jóvenes mendocinos tiene origen en el estrés oxidativo, el más común de las patologías de este tipo. De esta forma, este nuevo origen de la enfermedad desestabilizadora del sistema nervioso central, es la que marca la diferencia y explica el aumento de casos en personas más jóvenes.

Al respecto, el médico neurólogo Rubén Bragagnolo dijo: “Los malos hábitos de la vida, la mala alimentación, el tabaquismo, el sedentarismo y cuadros neuróticos nunca tratados, son las principales causas de la poca producción de oxígeno reactivo. Esto a la larga o a la corta puede despertar un principio de Parkinson antes de llegar a los 40 años, sin que existan antecedentes genéticos”.

Estrés y temblores de por vida

El Parkinson es una de las enfermedades neurodegenerativas contra las que aún no hay cura. Sin embargo, se sabe que está relacionada con el estrés oxidativo y por ello los especialistas afirman que tener un estilo de vida sano y una dieta rica en antioxidantes, acompañada de ejercicio, ayuda a retrasar la aparición de esta enfermedad.

Pero una vez que empieza a desarrollarse, según lo explicado por Benjamín Florán Garduño, investigador del Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias del Hospital Carlos Muñoz, de Córdoba, pueden pasar hasta 20 años antes de que el paciente empiece a tener complicaciones, como fallas en las funciones motoras. “Esto se puede lograr gracias a que el tratamiento farmacológico se administra antes de que las neuronas dopaminérgicas, es decir las encargadas de controlar los movimientos voluntarios, mueran. Pero si el paciente incurre en más de cuatro factores de riesgo, las neuronas tendrán menos vida útil, por decirlo de alguna manera”, comentó.

El movimiento involuntario

Si bien no se puede establecer un número firme de personas que padece esta patología, debido a la negación que existe –incluso en los propios familiares– y a los pocos centros de tratamiento que hay en la Argentina, se sabe que en Mendoza murieron al menos nueve personas durante 2014, mientras que en el mismo período fallecieron 366 en todo el territorio nacional.

Según la Dirección General de Estadísticas del Ministerio de Salud, la cifra creció considerablemente con respecto al año pasado. El 6% de los casos de muerte correspondió a personas con menos de 40 años.

Avisos no motores: principales indicios tempranos de la enfermedad

Los síntomas psiquiátricos como la depresión y la ansiedad, y los trastornos del sueño son síntomas no motores que suelen ser poco reconocidos y tratados en personas con Parkinson, mal que afecta a unos 90 mil argentinos.

Esta enfermedad es el segundo trastorno crónico neurológico más común, después del Alzheimer, y su prevalencia se calcula en 1% a 2% en mayores de 65 años, pero también puede manifestarse a edades más tempranas.

En el marco del Día Nacional y Mundial de la Enfermedad de Parkinson, que se conmemora mañana, la Sociedad Neurológica Argentina promueve la difusión de este mal donde el diagnóstico precoz y el tratamiento temprano son clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes.

El Parkinson es una enfermedad crónica que afecta gradualmente a los músculos y a la capacidad de movimiento de la persona.

Quienes la padecen, además de desarrollar los clásicos síntomas de temblor, rigidez o trastornos de la marcha, sufren síntomas no motores que afectan su calidad de vida.

Según investigaciones recientes, los síntomas no motores, especialmente la depresión, los trastornos del sueño REM, la disminución del olfato o la constipación pueden anteceder por años al diagnóstico.

Cuanto más precoz sea la consulta del paciente y la intervención por parte del médico especialista, menor será el impacto de la enfermedad sobre la calidad de vida y el aislamiento social al que puede conducir la enfermedad, por el manejo inadecuado de los síntomas.

El Grupo de Movimientos Anormales de la Sociedad Neurológica Argentina empleó el Registro Nacional sobre la Enfermedad de Parkinson, que representa el 53% de la población nacional, para realizar un estudio sobre cómo los síntomas no motores afectan al Parkinson en la Argentina.

Sobre un total de 415 pacientes portadores de enfermedad de Parkinson, identificados entre los años 2010 y 2015, la mayoría de ellos habían comenzado con la enfermedad a edades habituales, es decir, entre los 55 y 65 años (48%), un grupo menor antes de los 55 (34%), y otro menor aún, luego de los 70 años (18%). //NA

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