El libro que reveló los negocios del ex funcionario K
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Por Redacción

El libro que reveló los negocios del ex funcionario K



Ricardo Jaime es uno de los funcionarios más emblemático de la década K. Néstor y Cristina Kirchner lo tuvieron como colaborador clave. Después lo echaron. Pero ya había hecho mucho y malo. Hoy pidieron el arresto de Jaime, pero sus actuaciones reñidas con la legalidad comenzaron hace 13 años. El que mejor contó la trama oscura y oculta de los negociados en torno a la Secretaría de Transporte fue Omar Lavieri en El Rekaudador, un libro que en 2011 publicó la editorial Planeta.


“La cara de la corrupción en la era kirchnerista”, es el agregado del título que define a Jaime. Un cordobés que en Santa Cruz vivió en una casa adquirida mediante un plan social y que, al llegar en 2003 a Buenos Aires, se hospedó en un hotel sindical.


Omar Lavieri, periodista de Infobae y, ex Clarín y Perfil, contó cómo desde la Secretaría de Transporte, años después, Jaime tenía autos, joyas, propiedades en la Argentina, Brasil, un yate, un avión privado, entre un cúmulo inabarcable de bienes. El libro salió en septiembre. Cinco meses después, el 22 de febrero de 2012, un tren del ferrocarril Sarmiento chocaba en Once: 51 muertos y 700 heridos. Un resumen de que la corrupción, además, mata.


A continuación, una selección de 13 fragmentos de una obra imperdible:


1- La historia de Ricardo Jaime es una historia de corruptores y corruptos, sobornados, cobradores de comisiones ilegales, estafadores, traidores y delincuentes de poca monta. Quiso un avión y lo tuvo. Quiso un yate y lo tuvo. Quiso lucir oro y lo usó en sus dedos y muñecas, aunque el brillo ofendiera a la vista y al buen gusto. Quiso ser más alto de lo que era y se lo creyó.


2- Jaime formó parte de una maquinaria de recaudación creada por Néstor Kirchner para expandir su influencia política, basada en el poderío económico que otorga la disponibilidad de dinero aportado por los empresarios beneficiados con la vista gorda del Estado.


3- Los mails de las computadoras de Manuel Vázquez demostraron la existencia de una oficina de negocios paralela y en contacto con la Secretaría de Transporte, cuya función es controlar todo lo que se mueve por tierra, aire y agua: colectivos, subtes, trenes, aviones y barcos. El poder de Jaime era gigante como el tamaño de su caja recaudadora.


4- Como ministro de la Secretaría General de Santa Cruz, estuvo envuelto en la cuestionada compra del avión sanitario de la provincia. Y en 2008 varios empresarios le comprarían un avión de 4 millones de dólares para que use y pasee con amigos y familiares.


5- En 2003, aquel amigo del que se había distanciado, el de las calientes discusiones doctrinarias de noche y día, Néstor Kirchner, asumía como presidente. Y lo hizo llamar por intermedio de Julio De Vido. “Turco, Néstor te necesita en Transporte”, le dijo. “Pero yo no sé nada de transporte”, atinó a contestar. “Vení igual”, le dijo De Vido, y así quedó sellada la suerte del cordobés.


6- “Jaime le llevaba una valija –que no sé qué tenía adentro- todas las noches a Kirchner, vivía al filo de la legalidad. Es un tipo jodido, sin amigos, pedante. Al no ser inteligente, siempre se equivocó. No me sorprende la impunidad. El sentido de poder permanente que tenía Jaime lo llevó a esto. Pensó que la Justicia iba a estar siempre subordinada al oficialismo”, dijo Ricardo Cirielli, quien fue segundo de Jaime.


7- Con un equipo integrado por unos pocos fieles y una mayoría de temerosos del poder que ejercía, Jaime manejó el dinero de los subsidios de tal modo que le traería beneficios personales mientras mantenía las tarifas congeladas, tal como había ordenado su jefe.


8- Cuando en mayo de 2009 quedó claro para todos que usaba el avión como propio, algunos kirchneristas empezaron a mirarlo con recelo. No porque fuera deshonesto, sino porque lo habían descubierto, y no era bueno que en medio de la campaña electoral para elegir diputados nacionales uno de los hombres de confianza de Kirchner fuera señalado por prácticas reñidas con la transparencia.


9- Jaime estaba a las puteadas. Se quejaba amarga y enérgicamente con quienes por entonces eran sus amigos. Esos amigos con los que todavía creía poder contar. “No me avisaron de los allanamientos, eso no se hace era su lamento mezclado con la incomprobable sensación de haber sido traicionado.


10- La papelería encontrada en la vivienda que Jaime alquilaba en el piso 12 de Avenida Libertador 654 ayudó a abrir líneas de investigación. El dinero hallado confirmó que Jaime no vivía sólo de su sueldo de secretario de Estado. Dentro de un maletín negro había 24.820 dólares. En una bolsa verde reposaban 10.000 euros. Un paquete contenía 40.000 pesos, y una pila otros 10.200 pesos y 20.000 dólares.


11- Cuando era secretario de Transporte él daba las órdenes y usaba imperativos. “Comprame” era el que más usaba, el que mejor le sentaba, el que más enfáticamente vociferaba. La lista de “comprame” que escuchó Manuel Vázquez es extensa: desde un avión de 4 millones de dólares hasta un yate de un millón, pasando por un reloj de 150.000 dólares.


12- Ricardo Jaime tuvo muchos sponsors durante su paso por la Secretaría de Transporte. Los empresarios que se vieron beneficiados con su laxitud como controlador, aportaron para financiar el lujoso tren de vida que llevaba el ex funcionario y su círculo cercano.


13- Un ex secretario de Estado santacruceño –que conocía tanto a Kirchner como a Jaime- definió la relación entre el Jefe y el Rekaudador de una manera muy simple: “Jaime era audaz. Tenía pinta de dueño de cabaret o de domador de leones de un circo berreta. Néstor lo dejaba jugar por la libre mientras le cumpliera y le subiera la plata”./ Fuente: Infobae.com

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Ricardo Jaime es uno de los funcionarios más emblemático de la década K. Néstor y Cristina Kirchner lo tuvieron como colaborador clave. Después lo echaron. Pero ya había hecho mucho y malo. Hoy pidieron el arresto de Jaime, pero sus actuaciones reñidas con la legalidad comenzaron hace 13 años. El que mejor contó la trama oscura y oculta de los negociados en torno a la Secretaría de Transporte fue Omar Lavieri en El Rekaudador, un libro que en 2011 publicó la editorial Planeta.
“La cara de la corrupción en la era kirchnerista”, es el agregado del título que define a Jaime. Un cordobés que en Santa Cruz vivió en una casa adquirida mediante un plan social y que, al llegar en 2003 a Buenos Aires, se hospedó en un hotel sindical.
Omar Lavieri, periodista de Infobae y, ex Clarín y Perfil, contó cómo desde la Secretaría de Transporte, años después, Jaime tenía autos, joyas, propiedades en la Argentina, Brasil, un yate, un avión privado, entre un cúmulo inabarcable de bienes. El libro salió en septiembre. Cinco meses después, el 22 de febrero de 2012, un tren del ferrocarril Sarmiento chocaba en Once: 51 muertos y 700 heridos. Un resumen de que la corrupción, además, mata.
A continuación, una selección de 13 fragmentos de una obra imperdible:
1- La historia de Ricardo Jaime es una historia de corruptores y corruptos, sobornados, cobradores de comisiones ilegales, estafadores, traidores y delincuentes de poca monta. Quiso un avión y lo tuvo. Quiso un yate y lo tuvo. Quiso lucir oro y lo usó en sus dedos y muñecas, aunque el brillo ofendiera a la vista y al buen gusto. Quiso ser más alto de lo que era y se lo creyó.
2- Jaime formó parte de una maquinaria de recaudación creada por Néstor Kirchner para expandir su influencia política, basada en el poderío económico que otorga la disponibilidad de dinero aportado por los empresarios beneficiados con la vista gorda del Estado.
3- Los mails de las computadoras de Manuel Vázquez demostraron la existencia de una oficina de negocios paralela y en contacto con la Secretaría de Transporte, cuya función es controlar todo lo que se mueve por tierra, aire y agua: colectivos, subtes, trenes, aviones y barcos. El poder de Jaime era gigante como el tamaño de su caja recaudadora.
4- Como ministro de la Secretaría General de Santa Cruz, estuvo envuelto en la cuestionada compra del avión sanitario de la provincia. Y en 2008 varios empresarios le comprarían un avión de 4 millones de dólares para que use y pasee con amigos y familiares.
5- En 2003, aquel amigo del que se había distanciado, el de las calientes discusiones doctrinarias de noche y día, Néstor Kirchner, asumía como presidente. Y lo hizo llamar por intermedio de Julio De Vido. “Turco, Néstor te necesita en Transporte”, le dijo. “Pero yo no sé nada de transporte”, atinó a contestar. “Vení igual”, le dijo De Vido, y así quedó sellada la suerte del cordobés.
6- “Jaime le llevaba una valija –que no sé qué tenía adentro- todas las noches a Kirchner, vivía al filo de la legalidad. Es un tipo jodido, sin amigos, pedante. Al no ser inteligente, siempre se equivocó. No me sorprende la impunidad. El sentido de poder permanente que tenía Jaime lo llevó a esto. Pensó que la Justicia iba a estar siempre subordinada al oficialismo”, dijo Ricardo Cirielli, quien fue segundo de Jaime.
7- Con un equipo integrado por unos pocos fieles y una mayoría de temerosos del poder que ejercía, Jaime manejó el dinero de los subsidios de tal modo que le traería beneficios personales mientras mantenía las tarifas congeladas, tal como había ordenado su jefe.
8- Cuando en mayo de 2009 quedó claro para todos que usaba el avión como propio, algunos kirchneristas empezaron a mirarlo con recelo. No porque fuera deshonesto, sino porque lo habían descubierto, y no era bueno que en medio de la campaña electoral para elegir diputados nacionales uno de los hombres de confianza de Kirchner fuera señalado por prácticas reñidas con la transparencia.
9- Jaime estaba a las puteadas. Se quejaba amarga y enérgicamente con quienes por entonces eran sus amigos. Esos amigos con los que todavía creía poder contar. “No me avisaron de los allanamientos, eso no se hace era su lamento mezclado con la incomprobable sensación de haber sido traicionado.
10- La papelería encontrada en la vivienda que Jaime alquilaba en el piso 12 de Avenida Libertador 654 ayudó a abrir líneas de investigación. El dinero hallado confirmó que Jaime no vivía sólo de su sueldo de secretario de Estado. Dentro de un maletín negro había 24.820 dólares. En una bolsa verde reposaban 10.000 euros. Un paquete contenía 40.000 pesos, y una pila otros 10.200 pesos y 20.000 dólares.
11- Cuando era secretario de Transporte él daba las órdenes y usaba imperativos. “Comprame” era el que más usaba, el que mejor le sentaba, el que más enfáticamente vociferaba. La lista de “comprame” que escuchó Manuel Vázquez es extensa: desde un avión de 4 millones de dólares hasta un yate de un millón, pasando por un reloj de 150.000 dólares.
12- Ricardo Jaime tuvo muchos sponsors durante su paso por la Secretaría de Transporte. Los empresarios que se vieron beneficiados con su laxitud como controlador, aportaron para financiar el lujoso tren de vida que llevaba el ex funcionario y su círculo cercano.
13- Un ex secretario de Estado santacruceño –que conocía tanto a Kirchner como a Jaime- definió la relación entre el Jefe y el Rekaudador de una manera muy simple: “Jaime era audaz. Tenía pinta de dueño de cabaret o de domador de leones de un circo berreta. Néstor lo dejaba jugar por la libre mientras le cumpliera y le subiera la plata”./ Fuente: Infobae.com

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