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Por Redacción

El hombre que hizo bailar a Marbella



Que todos tenemos una historia para contar no nos cabe duda. Lo hemos demostrado con estas páginas durante el último año, y la historia de hoy es una de las tantas que queremos compartir con nuestros lectores.

Las historias aparecen hasta cuando no se buscan, tal es el caso de Ángel Cogliati, un mendocino al que conocimos en el restó que administra en la bodega boutique Filósofos, de La Carrodilla. Hasta ese lugar llegamos para compartir una cena entre las viñas y no sólo descubrimos un espacio agradable que invita a quedarse sino que también descubrimos a un emprendedor que genera emociones a través de la gastronomía, la música y la cercanía con la naturaleza.

Parece increíble que apenas a unos minutos del agobiante calor del asfalto citadino uno encuentre el alivio en una charla entre viñas. Lito Cogliati recibió a El Ciudadano en Filósofos, el restorán que lleva adelante, mientras preparaba las mesas que tenía reservadas para esa noche, en una tarde que olía a Vendimia pero también a cocina casera.


Con la música en las venas

Ángel nació y estudió en Mendoza, y en nuestra provincia es donde también dio sus primeros pasos con la música. En un primer momento como estudiante de trompeta y siendo muy jovencito poniendo música en bares y boliches de Mendoza. “Trabajé como DJ en las inauguraciones de los primeros boliches de Mendoza, estuve en Al Diablo, Aquelarre, No se dice, Kalatraba y La Chimère y en la reinauguración de Bizancio”, relató Lito, y agregó que hace tanto de eso que “la tierra aún estaba caliente”.

Después trabajó en el mundo del petróleo en una empresa estatal, como así también con una proveedora de insumos petroleros. Además fue DJ, musicalizador y tiene excelentes recuerdos de su paso por radio Libertador, ya que en esa etapa no sólo musicalizaba programas de radio pues también participaba de uno en especial que se llamaba Té y simpatía y en el cual hacían radionovelas con todos los efectos en vivo, algo impensado ahora, en tiempos de grandes avances tecnológicos.


Bon appetit

La etapa privatizadora en nuestro país convulsionó la escena laboral dejando a miles de argentinos sin trabajo estable. Lito fue uno de ellos y de los que se reinventaron como emprendedores. Este hombre que habla con una mezcla de serenidad y seguridad, se especializó en gastronomía, al punto tal que teniendo dos restaurantes en Mendoza (uno en Maipú y el otro en San Martín) planificó con su familia abrir uno similar en Marbella, España.

“Me fui en 2003. Fue accidental porque íbamos a poner un restaurante, pero comenzó la crisis en España, no se dio lo del negocio y de lo que pude trabajar fue poniendo música, algo que sabía hacer y, la verdad, es que me fue muy bien con eso, ya que trabajé en el Buddha Bar, que es una franquicia francesa de bares que se encuentran en las más importantes ciudades del mundo. Trabajé también en Olivia Valere, reconocida como una de las mejores discotecas del mundo y la mejor de Europa, puse música en el Café del Mar, en Coyote y en muchos boliches de playa”, recordó Lito mientras se reclinaba en la silla bajo el techo de caña.


¡Siga el baile!

El emprendedor suma algunos datos en relación a su paso como DJ en Europa, como por ejemplo, que los DJ rotan por las discos de Marbella según los vayan solicitando sus dueños. Así fue como DJ Lito recorrió los boliches y bares más exclusivos de la costa del Mediterráneo y es allí donde aparecen anécdotas relacionadas con personalidades mundialmente conocidas. El protagonista de esta nota hizo bailar al jet set y más, musicalizó la boda de la hija de un corredor de Fórmula 1 –compañero de Fangio, que por esos días era el dueño de la concesionaria oficial de la marca Ferrari en Bélgica– y eventos donde el actor español Antonio Banderas desplegaba al máximo su encanto.

Este argentino se ha dado el gusto de poner música ciudadana en los bares más importantes de la costa mediterránea y musicalizar eventos con la presión de saber que entre los presentes estaba, por ejemplo, Quincy Jones, el legendario compositor y productor que llevó a Michael Jackson a la fama.


De vuelta al origen

“Volví a Mendoza porque había que operar a mi madre de la vista; ella acá estaba sola y yo soy único hijo y mi madre es todo en mi vida, así que una vez que vine ya me quedé acá, instalé un negocio en la Quinta Sección y después llegó el turno de Filósofos, que tiene dos años, pero que está a mi cargo desde hace siete meses”, explicó Lito, quien además cuenta que en el lugar está volcando no sólo lo que aprendió antes de irse a Europa, si no también la sabiduría adquirida en Marbella gracias a los cursos de gastronomía que le dan a modo de capacitación a los empresarios en ese lugar. “Acá no habría forma de pagar uno de esos cursos, por el nivel de conocimiento que manejaban los expositores”, asegura.


Concepto Filósofos

El restaurante lleva el nombre de la bodega en la que está inserto, y si uno recorre la zona de barricas se encuentra con frases de célebres pensadores y filósofos de la historia, algo que a Lito le pareció lo suficientemente interesante como para no cambiar el nombre del restó una vez que se hizo cargo de él. “Cuando llegué a este lugar lo encontré con mucha paz, pero a la vez, con mucha energía. La gente viene, se sienta y no se quiere ir y yo me doy cuenta de eso. Están cómodos y cuando uno esta cómodo no se va. Además, el contacto directo con la viña, el deck con techo de cañizo, todo invita a quedarse”, explicó.

Es cierto que uno se siente como en casa en un lugar donde se marida comida, excelente vino y música seleccionada por este cocinero–DJ que tiene planes de ampliar el espacio, abandonar la cocina para tocar en vivo y sumar músicos y DJs amigos para redoblar la apuesta de quienes deseen almorzar o cenar entre viñas.

“Lo que he querido hacer siento que lo estoy haciendo”, concluyó Lito, mientras sonaban de fondo sus sesiones./ Rebeca Rodriguez


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El hombre que hizo bailar a Marbella

Que todos tenemos una historia para contar no nos cabe duda. Lo hemos demostrado con estas páginas durante el último año, y la historia de hoy es una de las tantas que queremos compartir con nuestros lectores.
Las historias aparecen hasta cuando no se buscan, tal es el caso de Ángel Cogliati, un mendocino al que conocimos en el restó que administra en la bodega boutique Filósofos, de La Carrodilla. Hasta ese lugar llegamos para compartir una cena entre las viñas y no sólo descubrimos un espacio agradable que invita a quedarse sino que también descubrimos a un emprendedor que genera emociones a través de la gastronomía, la música y la cercanía con la naturaleza.
Parece increíble que apenas a unos minutos del agobiante calor del asfalto citadino uno encuentre el alivio en una charla entre viñas. Lito Cogliati recibió a El Ciudadano en Filósofos, el restorán que lleva adelante, mientras preparaba las mesas que tenía reservadas para esa noche, en una tarde que olía a Vendimia pero también a cocina casera.

Con la música en las venas
Ángel nació y estudió en Mendoza, y en nuestra provincia es donde también dio sus primeros pasos con la música. En un primer momento como estudiante de trompeta y siendo muy jovencito poniendo música en bares y boliches de Mendoza. “Trabajé como DJ en las inauguraciones de los primeros boliches de Mendoza, estuve en Al Diablo, Aquelarre, No se dice, Kalatraba y La Chimère y en la reinauguración de Bizancio”, relató Lito, y agregó que hace tanto de eso que “la tierra aún estaba caliente”.
Después trabajó en el mundo del petróleo en una empresa estatal, como así también con una proveedora de insumos petroleros. Además fue DJ, musicalizador y tiene excelentes recuerdos de su paso por radio Libertador, ya que en esa etapa no sólo musicalizaba programas de radio pues también participaba de uno en especial que se llamaba Té y simpatía y en el cual hacían radionovelas con todos los efectos en vivo, algo impensado ahora, en tiempos de grandes avances tecnológicos.

Bon appetit
La etapa privatizadora en nuestro país convulsionó la escena laboral dejando a miles de argentinos sin trabajo estable. Lito fue uno de ellos y de los que se reinventaron como emprendedores. Este hombre que habla con una mezcla de serenidad y seguridad, se especializó en gastronomía, al punto tal que teniendo dos restaurantes en Mendoza (uno en Maipú y el otro en San Martín) planificó con su familia abrir uno similar en Marbella, España.
“Me fui en 2003. Fue accidental porque íbamos a poner un restaurante, pero comenzó la crisis en España, no se dio lo del negocio y de lo que pude trabajar fue poniendo música, algo que sabía hacer y, la verdad, es que me fue muy bien con eso, ya que trabajé en el Buddha Bar, que es una franquicia francesa de bares que se encuentran en las más importantes ciudades del mundo. Trabajé también en Olivia Valere, reconocida como una de las mejores discotecas del mundo y la mejor de Europa, puse música en el Café del Mar, en Coyote y en muchos boliches de playa”, recordó Lito mientras se reclinaba en la silla bajo el techo de caña.

¡Siga el baile!
El emprendedor suma algunos datos en relación a su paso como DJ en Europa, como por ejemplo, que los DJ rotan por las discos de Marbella según los vayan solicitando sus dueños. Así fue como DJ Lito recorrió los boliches y bares más exclusivos de la costa del Mediterráneo y es allí donde aparecen anécdotas relacionadas con personalidades mundialmente conocidas. El protagonista de esta nota hizo bailar al jet set y más, musicalizó la boda de la hija de un corredor de Fórmula 1 –compañero de Fangio, que por esos días era el dueño de la concesionaria oficial de la marca Ferrari en Bélgica– y eventos donde el actor español Antonio Banderas desplegaba al máximo su encanto.
Este argentino se ha dado el gusto de poner música ciudadana en los bares más importantes de la costa mediterránea y musicalizar eventos con la presión de saber que entre los presentes estaba, por ejemplo, Quincy Jones, el legendario compositor y productor que llevó a Michael Jackson a la fama.

De vuelta al origen
“Volví a Mendoza porque había que operar a mi madre de la vista; ella acá estaba sola y yo soy único hijo y mi madre es todo en mi vida, así que una vez que vine ya me quedé acá, instalé un negocio en la Quinta Sección y después llegó el turno de Filósofos, que tiene dos años, pero que está a mi cargo desde hace siete meses”, explicó Lito, quien además cuenta que en el lugar está volcando no sólo lo que aprendió antes de irse a Europa, si no también la sabiduría adquirida en Marbella gracias a los cursos de gastronomía que le dan a modo de capacitación a los empresarios en ese lugar. “Acá no habría forma de pagar uno de esos cursos, por el nivel de conocimiento que manejaban los expositores”, asegura.

Concepto Filósofos
El restaurante lleva el nombre de la bodega en la que está inserto, y si uno recorre la zona de barricas se encuentra con frases de célebres pensadores y filósofos de la historia, algo que a Lito le pareció lo suficientemente interesante como para no cambiar el nombre del restó una vez que se hizo cargo de él. “Cuando llegué a este lugar lo encontré con mucha paz, pero a la vez, con mucha energía. La gente viene, se sienta y no se quiere ir y yo me doy cuenta de eso. Están cómodos y cuando uno esta cómodo no se va. Además, el contacto directo con la viña, el deck con techo de cañizo, todo invita a quedarse”, explicó.
Es cierto que uno se siente como en casa en un lugar donde se marida comida, excelente vino y música seleccionada por este cocinero–DJ que tiene planes de ampliar el espacio, abandonar la cocina para tocar en vivo y sumar músicos y DJs amigos para redoblar la apuesta de quienes deseen almorzar o cenar entre viñas.
“Lo que he querido hacer siento que lo estoy haciendo”, concluyó Lito, mientras sonaban de fondo sus sesiones./ Rebeca Rodriguez

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