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El calvario trans
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Por Redacción

El calvario trans



La muerte, por razones que aún se investigan, de la militante trans bonaerense Diana Sacayán encendió la alarma en la comunidad transexual, que continúa ganándose derechos en el país.


A pocos años de aprobarse las leyes de matrimonio igualitario e identidad de género, el respeto a las chicas trans ha ido en aumento. Actualmente en Mendoza pueden acceder a un centro educativo para capacitarse en algunos oficios, como enfermería, y pueden realizarse los tratamientos hormonales en el Hospital Central.


Otro de los hitos fundamentales para este grupo fue la promulgación de las leyes de matrimonio igualitario y de identidad de género, aunque Julieta Antúnez, militante y referente de la comunidad explicó que este último es el derecho que menos se respeta.


“Muchas de las chicas que se encuentran trabajando en la calle –porque no les queda otra– se tienen que topar con policías que las privan ilegítimamente de su libertad y que encima las tratan con su nombre de pila en el documento”, indicó Antúnez, quien a través de su agrupación, La 15 de Julio, trabaja en mejorar los derechos de la comunidad.


La referente indicó que si bien actualmente se está trabajando en los programas para generar empleo, la prostitución es por ahora una de las salidas recurridas por varias chicas travestis a las cuales “hay que proteger”.


“La idea es disminuir la prostitución pero no reprimir. Para muchas chicas que se han ido de su casa y se encuentran solas, es la primera salida. Pero lo primordial es el respeto”, aclaró.


No están a favor de la reglamentación


La agrupación La 15 de Julio está en contra de la reglamentación de la prostitución –proyecto de ley que se está estudiando desde hace un año en la Legislatura– “porque el Estado no puede avalar la prostitución”, y Antúnez estimó que hay que “trabajar con compromiso” para evitar que sea la única salida para las chicas trans.


Hay otros caminos


En la provincia hay casos de chicas trans que han logrado acceder a un trabajo estable y destacarse en el medio. Por ejemplo, Ana Laura La Turca Nicoletti es una destacada artista del ámbito provincial y Julieta Antúnez es enfermera y además fue precandidata a concejal de Maipú.


Otra destacada es Cristina Campos, precandidata a senadora provincial por el Frente para la Victoria, quien trabaja en una cooperativa textil junto a otras 16 chicas trans.


Cuando se postuló, Campos comentó sobre su experiencia: “Yo nunca me prostituí porque siempre mi familia me contuvo, pero por el bendito artículo 80 del Código de Faltas –que prohibía que en la vida diaria alguien se vistiere o se hiciere pasar como persona de sexo contrario– no podíamos salir ni a tomar un café porque nos detenían y pasábamos días en calabozos inmundos, sin haber hecho nada. Afortunadamente, eso se derogó y después avanzamos tanto que hasta conseguimos la Ley de Identidad de Género y podemos tener nuestros documentos con el sexo que sentimos siempre”.


Lo urgente: más puestos de trabajo


Las referentes de la comunidad coincidieron en la necesidad de que se respeten los derechos de cientos de chicas trans para generar más puestos de trabajo.


En ese sentido se están realizando varias reuniones con legisladores para concretar este anhelo.


El recuerdo de Diana Sacayán


Diana era líder de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays y Bisexuales (ILGA) y dirigente del Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL). Fue asesinada de una puñalada en su departamento del barrio porteño de Flores hace una semana. La referente mendocina Julieta Antúnez la recordó como una eterna luchadora y pidió que se haga justicia por ella.


“Era una gran militante. Se animó a denunciar a la Policía metropolitana y a La Bonaerense. Es una buena noticia que la fiscal haya catalogado a esta muerte como femicidio, ya que estamos cansados de la violencia”, indicó Antúnez.


Además, invitó a toda la comunidad a continuar trabajando en las leyes que había propuesto Diana.


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El calvario trans

La muerte, por razones que aún se investigan, de la militante trans bonaerense Diana Sacayán encendió la alarma en la comunidad transexual, que continúa ganándose derechos en el país.

A pocos años de aprobarse las leyes de matrimonio igualitario e identidad de género, el respeto a las chicas trans ha ido en aumento. Actualmente en Mendoza pueden acceder a un centro educativo para capacitarse en algunos oficios, como enfermería, y pueden realizarse los tratamientos hormonales en el Hospital Central.

Otro de los hitos fundamentales para este grupo fue la promulgación de las leyes de matrimonio igualitario y de identidad de género, aunque Julieta Antúnez, militante y referente de la comunidad explicó que este último es el derecho que menos se respeta.

“Muchas de las chicas que se encuentran trabajando en la calle –porque no les queda otra– se tienen que topar con policías que las privan ilegítimamente de su libertad y que encima las tratan con su nombre de pila en el documento”, indicó Antúnez, quien a través de su agrupación, La 15 de Julio, trabaja en mejorar los derechos de la comunidad.

La referente indicó que si bien actualmente se está trabajando en los programas para generar empleo, la prostitución es por ahora una de las salidas recurridas por varias chicas travestis a las cuales “hay que proteger”.

“La idea es disminuir la prostitución pero no reprimir. Para muchas chicas que se han ido de su casa y se encuentran solas, es la primera salida. Pero lo primordial es el respeto”, aclaró.

No están a favor de la reglamentación

La agrupación La 15 de Julio está en contra de la reglamentación de la prostitución –proyecto de ley que se está estudiando desde hace un año en la Legislatura– “porque el Estado no puede avalar la prostitución”, y Antúnez estimó que hay que “trabajar con compromiso” para evitar que sea la única salida para las chicas trans.

Hay otros caminos

En la provincia hay casos de chicas trans que han logrado acceder a un trabajo estable y destacarse en el medio. Por ejemplo, Ana Laura La Turca Nicoletti es una destacada artista del ámbito provincial y Julieta Antúnez es enfermera y además fue precandidata a concejal de Maipú.

Otra destacada es Cristina Campos, precandidata a senadora provincial por el Frente para la Victoria, quien trabaja en una cooperativa textil junto a otras 16 chicas trans.

Cuando se postuló, Campos comentó sobre su experiencia: “Yo nunca me prostituí porque siempre mi familia me contuvo, pero por el bendito artículo 80 del Código de Faltas –que prohibía que en la vida diaria alguien se vistiere o se hiciere pasar como persona de sexo contrario– no podíamos salir ni a tomar un café porque nos detenían y pasábamos días en calabozos inmundos, sin haber hecho nada. Afortunadamente, eso se derogó y después avanzamos tanto que hasta conseguimos la Ley de Identidad de Género y podemos tener nuestros documentos con el sexo que sentimos siempre”.

Lo urgente: más puestos de trabajo

Las referentes de la comunidad coincidieron en la necesidad de que se respeten los derechos de cientos de chicas trans para generar más puestos de trabajo.

En ese sentido se están realizando varias reuniones con legisladores para concretar este anhelo.

El recuerdo de Diana Sacayán

Diana era líder de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays y Bisexuales (ILGA) y dirigente del Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL). Fue asesinada de una puñalada en su departamento del barrio porteño de Flores hace una semana. La referente mendocina Julieta Antúnez la recordó como una eterna luchadora y pidió que se haga justicia por ella.

“Era una gran militante. Se animó a denunciar a la Policía metropolitana y a La Bonaerense. Es una buena noticia que la fiscal haya catalogado a esta muerte como femicidio, ya que estamos cansados de la violencia”, indicó Antúnez.

Además, invitó a toda la comunidad a continuar trabajando en las leyes que había propuesto Diana.

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