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Dos caras de la política
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Por Redacción

Dos caras de la política



La foto preparada


Fue una típica escenografía de campaña, el justicialismo mendocino está pasando su peor momento, los popes del oficialismo saben que el golpe de nocaut que les propinó el radical Rody Suárez –y por ende, el Frente Cambia Mendoza– en Capital, será muy difícil de digerir. Para colmo de males, la dura derrota del PJ en Ciudad deja en evidencia la soledad con que Carlos Aranda enfrentó la elección del domingo.


Quieran o no, los pases de facturas están a la orden del día. El kirchnerismo todavía está herido por haber quedado fuera de las listas, el amigo del gobernador Gustavo Toto Tobares todavía se lame las heridas de las PASO y todo confluyó para que el Frente de Izquierda le arrebatara el segundo lugar al FpV.


Por eso la urgencia de la foto en el cine Selectro, para tratar de atemperar un poco el vendaval de votos y la propia desunión que vive el partido gobernante por estos tiempos.


Se podía ver la fórmula Bermejo – Palau tratando de hacer lo posible con un panorama complicado que les deja el Gobernador. El desorden no solamente es en la gestión de gobierno, en lo partidario y político hay algunos problemas que pintan insalvables, como lo es el del conflicto originado en Guaymallén entre el actual intendente Luis Lobos y el ex, Alejandro Abraham. Los seguidores de Lobos, quien finalmente se impuso en las PASO, todavía mascullan la bronca con Adolfo Bermejo, quien habría bendecido la candidatura de Abraham y ahora los seguidores de éste se preparan para votar al FIT como una estrategia para vengarse de Lobos.


En fin, una trama demasiado complicada y de difícil resolución para que quede tapada por una foto que trata de mostrar unión donde no la hay. Ni siquiera Guillermo Carmona quiso hacer el esfuerzo de postergar su viaje a Buenos Aires unas horas y por lo menos hacer acto de presencia. Solamente Matías Roby, Ariel Pringles, Alejandra Naman y los principales dirigentes sindicales dijeron presente.


Poco, muy poco ante tanta adversidad. Un gobernador sin poder de reacción, debilitado como nunca, peleado con la Nación, si hasta corre el riesgo de perder su propia candidatura a diputado nacional.


Solamente a Paco Pérez se le ocurre fustigar y agraviar a Alfredo Cornejo cuando, de acuerdo a los resultados de las últimas PASO, el justicialismo ve como de a poco se le van de las manos comunas como Las Heras, Guaymallén, Luján, General Alvear, Santa Rosa y Tupungato.


A eso hay que agregarles las que no tiene y están o seguirán en manos de la oposición como las de Capital, San Carlos, Junín, Rivadavia y La Paz. Demasiada presión para Emir Félix de San Rafael, Jorge Giménez de San Martín y Alejandro Bermejo de Maipú, ganadores en sus respectivas comunas. Sin dudas, ellos no podrán tapar todos los huecos que se abren en el resto de la provincia, y de poco o nada servirá el esfuerzo que puedan hacer en Malargüe y Lavalle, dos comunas chicas electoralmente hablando, donde el justicialismo se impuso con holgura.


El 21 de junio está a la vuelta de la esquina, todo parece indicar que Alfredo Cornejo será el próximo gobernador, y seguramente a Paco Pérez se le vienen los meses más largos y eternos que haya vivido en política.


La foto de la alegría radical


Al contrario de la del justicialismo en el Selectro, la foto con las caras de los principales dirigentes radicales eran de alegría y de felicidad sin poses armadas.


Se los podía ver a todos unidos, al vencedor Rody Suárez cada vez más cercano y amigo de Alfredo Cornejo, a Laura Montero que sueña con ser la primera mujer en llegar a la vicegobernación de la provincia. Ahí estaban abrazados Julio Cobos junto al candidato a presidente del la UCR Ernesto Sanz.


Al escenario subieron los otros candidatos del radicalismo que ya sueñan con emular a Suárez obteniendo sendos triunfos en sus departamentos.


Atrás de la foto, por su altura, estaba el médico de las Heras, Daniel Orozco que sorprendió no sólo a los lasherinos, sino a toda la política mendocina, en especial a Carlos Ciurca.


Está también Marcelino Iglesias, quien será el encargado de tratar de devolverles a los radicales la intendencia más populosa de la provincia –Guaymallén–, se lo ve a Gustavo Soto –joven pero de dilatada militancia radical– como otra grata sorpresa en Tupungato.


Todos son optimistas, pero a la vez son cautos, enfrente está el peronismo que suele renacer de las cenizas. La foto es natural, el 21 de junio esta cercano, seguramente se multiplicarán las visitas en cada rincón de la provincia y pareciera que, en general, el electorado mendocino quiere el cambio, de acuerdo al resultado de las últimas PASO. Sólo se salvan algunos caciques justicialistas del avance de votos del Frente Cambia Mendoza.


El urnazo


Fue demasiado contundente, el tercer lugar en Capital hunde aún más las posibilidades oficialistas.


En el búnker radical hubo un momento para recordar al Viti, quien sin duda estaría orgulloso que su sucesor, el hombre que él dejó al mando del municipio y obtuvo casi el 60% de los votos, un margen que supera el del propio Fayad en el 2011.


Suárez ya piensa en el 21 de junio, quiere ayudar al triunfo para recuperar la gobernación y su amistad con Cornejo crece día a día. La comuna está más limpia, más ordenada, se le da una importancia fundamental al turismo, se nota la eficiencia en la gestión, pero por sobre todo, en el radicalismo se vuelve a sentir la mística de la militancia.


Continuaban los festejos y las fotos cuando hicieron su ingreso Richard Bataggion, el presidente del PD, y Josefina Canale, la joven y bella candidata de los gansos en Capital; todos aplaudían, todos festejaban.


Sin lugar a dudas, todos perciben aires de cambio, y la esperanza excede a los radicales y se extiende a todos los integrantes del Frente Cambia Mendoza, sacan cuentas y se percatan que sólo faltan noventa y cinco días para el momento tan ansiado.


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La foto preparada

Fue una típica escenografía de campaña, el justicialismo mendocino está pasando su peor momento, los popes del oficialismo saben que el golpe de nocaut que les propinó el radical Rody Suárez –y por ende, el Frente Cambia Mendoza– en Capital, será muy difícil de digerir. Para colmo de males, la dura derrota del PJ en Ciudad deja en evidencia la soledad con que Carlos Aranda enfrentó la elección del domingo.

Quieran o no, los pases de facturas están a la orden del día. El kirchnerismo todavía está herido por haber quedado fuera de las listas, el amigo del gobernador Gustavo Toto Tobares todavía se lame las heridas de las PASO y todo confluyó para que el Frente de Izquierda le arrebatara el segundo lugar al FpV.

Por eso la urgencia de la foto en el cine Selectro, para tratar de atemperar un poco el vendaval de votos y la propia desunión que vive el partido gobernante por estos tiempos.

Se podía ver la fórmula Bermejo – Palau tratando de hacer lo posible con un panorama complicado que les deja el Gobernador. El desorden no solamente es en la gestión de gobierno, en lo partidario y político hay algunos problemas que pintan insalvables, como lo es el del conflicto originado en Guaymallén entre el actual intendente Luis Lobos y el ex, Alejandro Abraham. Los seguidores de Lobos, quien finalmente se impuso en las PASO, todavía mascullan la bronca con Adolfo Bermejo, quien habría bendecido la candidatura de Abraham y ahora los seguidores de éste se preparan para votar al FIT como una estrategia para vengarse de Lobos.

En fin, una trama demasiado complicada y de difícil resolución para que quede tapada por una foto que trata de mostrar unión donde no la hay. Ni siquiera Guillermo Carmona quiso hacer el esfuerzo de postergar su viaje a Buenos Aires unas horas y por lo menos hacer acto de presencia. Solamente Matías Roby, Ariel Pringles, Alejandra Naman y los principales dirigentes sindicales dijeron presente.

Poco, muy poco ante tanta adversidad. Un gobernador sin poder de reacción, debilitado como nunca, peleado con la Nación, si hasta corre el riesgo de perder su propia candidatura a diputado nacional.

Solamente a Paco Pérez se le ocurre fustigar y agraviar a Alfredo Cornejo cuando, de acuerdo a los resultados de las últimas PASO, el justicialismo ve como de a poco se le van de las manos comunas como Las Heras, Guaymallén, Luján, General Alvear, Santa Rosa y Tupungato.

A eso hay que agregarles las que no tiene y están o seguirán en manos de la oposición como las de Capital, San Carlos, Junín, Rivadavia y La Paz. Demasiada presión para Emir Félix de San Rafael, Jorge Giménez de San Martín y Alejandro Bermejo de Maipú, ganadores en sus respectivas comunas. Sin dudas, ellos no podrán tapar todos los huecos que se abren en el resto de la provincia, y de poco o nada servirá el esfuerzo que puedan hacer en Malargüe y Lavalle, dos comunas chicas electoralmente hablando, donde el justicialismo se impuso con holgura.

El 21 de junio está a la vuelta de la esquina, todo parece indicar que Alfredo Cornejo será el próximo gobernador, y seguramente a Paco Pérez se le vienen los meses más largos y eternos que haya vivido en política.

La foto de la alegría radical

Al contrario de la del justicialismo en el Selectro, la foto con las caras de los principales dirigentes radicales eran de alegría y de felicidad sin poses armadas.

Se los podía ver a todos unidos, al vencedor Rody Suárez cada vez más cercano y amigo de Alfredo Cornejo, a Laura Montero que sueña con ser la primera mujer en llegar a la vicegobernación de la provincia. Ahí estaban abrazados Julio Cobos junto al candidato a presidente del la UCR Ernesto Sanz.

Al escenario subieron los otros candidatos del radicalismo que ya sueñan con emular a Suárez obteniendo sendos triunfos en sus departamentos.

Atrás de la foto, por su altura, estaba el médico de las Heras, Daniel Orozco que sorprendió no sólo a los lasherinos, sino a toda la política mendocina, en especial a Carlos Ciurca.

Está también Marcelino Iglesias, quien será el encargado de tratar de devolverles a los radicales la intendencia más populosa de la provincia –Guaymallén–, se lo ve a Gustavo Soto –joven pero de dilatada militancia radical– como otra grata sorpresa en Tupungato.

Todos son optimistas, pero a la vez son cautos, enfrente está el peronismo que suele renacer de las cenizas. La foto es natural, el 21 de junio esta cercano, seguramente se multiplicarán las visitas en cada rincón de la provincia y pareciera que, en general, el electorado mendocino quiere el cambio, de acuerdo al resultado de las últimas PASO. Sólo se salvan algunos caciques justicialistas del avance de votos del Frente Cambia Mendoza.

El urnazo

Fue demasiado contundente, el tercer lugar en Capital hunde aún más las posibilidades oficialistas.

En el búnker radical hubo un momento para recordar al Viti, quien sin duda estaría orgulloso que su sucesor, el hombre que él dejó al mando del municipio y obtuvo casi el 60% de los votos, un margen que supera el del propio Fayad en el 2011.

Suárez ya piensa en el 21 de junio, quiere ayudar al triunfo para recuperar la gobernación y su amistad con Cornejo crece día a día. La comuna está más limpia, más ordenada, se le da una importancia fundamental al turismo, se nota la eficiencia en la gestión, pero por sobre todo, en el radicalismo se vuelve a sentir la mística de la militancia.

Continuaban los festejos y las fotos cuando hicieron su ingreso Richard Bataggion, el presidente del PD, y Josefina Canale, la joven y bella candidata de los gansos en Capital; todos aplaudían, todos festejaban.

Sin lugar a dudas, todos perciben aires de cambio, y la esperanza excede a los radicales y se extiende a todos los integrantes del Frente Cambia Mendoza, sacan cuentas y se percatan que sólo faltan noventa y cinco días para el momento tan ansiado.

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