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Diagnóstico gratuito de la psoriasis
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Por Redacción

Diagnóstico gratuito de la psoriasis



Debido a que el 29 de este mes se conmemora el Día Mundial de la Psoriasis, Mendoza pone a disposición sus hospitales públicos hasta el viernes para que toda persona que lo desee pueda realizarse un diagnóstico gratis. La actividad la organiza el Ministerio de Salud junto a la Sociedad Argentina de Dermatología y la Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis y está bajo la supervisión de la doctora Viviana Parra, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Lagomaggiore. Para cualquier consulta se puede llamar al teléfono 0800-222-3776.


La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se caracteriza por manifestar lesiones rojas y escamas blancas y secas, por lo general, en codos, rodillas, tronco y cuero cabelludo. Se estima que afecta a dos de cada cien personas y puede aparecer a cualquier edad, desde poco después de nacer hasta las etapas finales de vida, no obstante, es más frecuente entre los 20 y los 50 años.


La causa de la psoriasis es poco conocida pero estudios actuales sostienen que es una enfermedad que tiene su origen en el sistema inmunitario, en especial con un tipo de células blancas presentes en la sangre llamadas linfocitos T, que son los que ayudan al cuerpo a protegerse contra infecciones y enfermedades. En la psoriasis, los linfocitos T se activan en forma indebida, lo que provoca respuestas inmunitarias adversas, en este caso, el organismo ataca a su propia piel como si fuese un agente extraño. Esto produce hinchazón y el rápido reemplazo celular en la piel: las células cutáneas normales crecen en lo profundo de la piel y llegan al exterior alrededor de una vez al mes, cuando una persona sufre de psoriasis, este proceso ocurre demasiado rápido y las células cutáneas muertas se acumulan en la superficie en cortos periodos de tiempo.


Se sabe que la psoriasis es una enfermedad hereditaria que se desencadena o agudiza a consecuencia de diferentes factores ambientales. Es decir, a partir de una base genética, los individuos tienen o no mayor predisposición a padecerla. En esta tendencia influyen diversos factores ambientales que contribuyen a desencadenar sus brotes: infecciones por bacterias, algunos virus y hongos, lesiones en la piel como quemaduras, cortaduras o picaduras de insectos; estrés emocional, algunos medicamentos, traumatismos, los climas fríos y secos, el rascado, poca exposición al sol o por el contrario, sobreexposición a la luz solar; los cambios hormonales  y el abuso de alcohol y de tabaco, entre otros.


La psoriasis es benigna y no implica complicaciones letales pero puede afectar con gravedad la vida de los pacientes. Por un lado, están expuestos a mayores posibilidades de padecer cardiopatías, accidentes cerebro vasculares, hipertensión y diabetes; pero por otro, estas personas suelen tener depresión, angustia y ansiedad; por lo que produce en ellas secuelas psicológicas que puede llevarlas al aislamiento social por vergüenza y miedo al rechazo.


Su síntoma principal son los parches de piel irritados, rojizos y con escamas Esta aparición puede ser repentina o lenta y muchas veces desaparece para luego reaparecer y reactivarse en otro momento. La piel puede presentar hormigueo o irritación, lo que provoca el deseo de rascarse (prurito), verse seca, cubierta con escamas plateadas o blancuzcas, levantada y gruesa. Otros síntomas que se manifiestan son: lesiones genitales en los hombres, dolor articular, uñas gruesas o de color entre amarillo y marrón, hoyuelos sobre ellas o bien estas se despegan de la piel por debajo; otro síntoma es la presencia de caspa abundante.


Respecto al tratamiento, el objetivo es controlar los síntomas y prevenir una infección; existen tres tipos: el tópico que consiste en lociones y ungüento; el sistémico, cuya base son los medicamentos que inhiben la respuesta inmunitaria defectuosa del cuerpo; y la fototerapia, en la que se expone la piel a luz ultravioleta con o sin medicación que la sensibilice para recibir sus rayos. Además de estos tres métodos en ocasiones también se recurre a la prescripción de antibióticos.


Por su parte, una persona con psoriasis puede procurar cuidados especiales que le ayuden a controlar la enfermedad, entre ellos: tomar duchas sin frotarse con demasiada fuerza, calmar y aflojar las escamas con un baño de harina de avena, mantener la piel limpia y húmeda, exponer la piel al sol; y reducir la ingesta de alcohol y el consumo de tabaco.


Si bien no hay prevención para esta enfermedad, es preciso destacar que de ningún modo es transmisible, es decir, no se contagia. Este dato es fundamental para saber que acercarse a una persona con psoriasis no implica ningún riesgo por lo que compartir con ella todo tipo de actividades es una buena terapia para elevar su autoestima.


Para más información, acceda a http://www.ciudadanodiario.com.ar/estigma-en-la-piel/ .



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Diagnóstico gratuito de la psoriasis

Debido a que el 29 de este mes se conmemora el Día Mundial de la Psoriasis, Mendoza pone a disposición sus hospitales públicos hasta el viernes para que toda persona que lo desee pueda realizarse un diagnóstico gratis. La actividad la organiza el Ministerio de Salud junto a la Sociedad Argentina de Dermatología y la Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis y está bajo la supervisión de la doctora Viviana Parra, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Lagomaggiore. Para cualquier consulta se puede llamar al teléfono 0800-222-3776.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se caracteriza por manifestar lesiones rojas y escamas blancas y secas, por lo general, en codos, rodillas, tronco y cuero cabelludo. Se estima que afecta a dos de cada cien personas y puede aparecer a cualquier edad, desde poco después de nacer hasta las etapas finales de vida, no obstante, es más frecuente entre los 20 y los 50 años.

La causa de la psoriasis es poco conocida pero estudios actuales sostienen que es una enfermedad que tiene su origen en el sistema inmunitario, en especial con un tipo de células blancas presentes en la sangre llamadas linfocitos T, que son los que ayudan al cuerpo a protegerse contra infecciones y enfermedades. En la psoriasis, los linfocitos T se activan en forma indebida, lo que provoca respuestas inmunitarias adversas, en este caso, el organismo ataca a su propia piel como si fuese un agente extraño. Esto produce hinchazón y el rápido reemplazo celular en la piel: las células cutáneas normales crecen en lo profundo de la piel y llegan al exterior alrededor de una vez al mes, cuando una persona sufre de psoriasis, este proceso ocurre demasiado rápido y las células cutáneas muertas se acumulan en la superficie en cortos periodos de tiempo.

Se sabe que la psoriasis es una enfermedad hereditaria que se desencadena o agudiza a consecuencia de diferentes factores ambientales. Es decir, a partir de una base genética, los individuos tienen o no mayor predisposición a padecerla. En esta tendencia influyen diversos factores ambientales que contribuyen a desencadenar sus brotes: infecciones por bacterias, algunos virus y hongos, lesiones en la piel como quemaduras, cortaduras o picaduras de insectos; estrés emocional, algunos medicamentos, traumatismos, los climas fríos y secos, el rascado, poca exposición al sol o por el contrario, sobreexposición a la luz solar; los cambios hormonales  y el abuso de alcohol y de tabaco, entre otros.

La psoriasis es benigna y no implica complicaciones letales pero puede afectar con gravedad la vida de los pacientes. Por un lado, están expuestos a mayores posibilidades de padecer cardiopatías, accidentes cerebro vasculares, hipertensión y diabetes; pero por otro, estas personas suelen tener depresión, angustia y ansiedad; por lo que produce en ellas secuelas psicológicas que puede llevarlas al aislamiento social por vergüenza y miedo al rechazo.

Su síntoma principal son los parches de piel irritados, rojizos y con escamas Esta aparición puede ser repentina o lenta y muchas veces desaparece para luego reaparecer y reactivarse en otro momento. La piel puede presentar hormigueo o irritación, lo que provoca el deseo de rascarse (prurito), verse seca, cubierta con escamas plateadas o blancuzcas, levantada y gruesa. Otros síntomas que se manifiestan son: lesiones genitales en los hombres, dolor articular, uñas gruesas o de color entre amarillo y marrón, hoyuelos sobre ellas o bien estas se despegan de la piel por debajo; otro síntoma es la presencia de caspa abundante.

Respecto al tratamiento, el objetivo es controlar los síntomas y prevenir una infección; existen tres tipos: el tópico que consiste en lociones y ungüento; el sistémico, cuya base son los medicamentos que inhiben la respuesta inmunitaria defectuosa del cuerpo; y la fototerapia, en la que se expone la piel a luz ultravioleta con o sin medicación que la sensibilice para recibir sus rayos. Además de estos tres métodos en ocasiones también se recurre a la prescripción de antibióticos.

Por su parte, una persona con psoriasis puede procurar cuidados especiales que le ayuden a controlar la enfermedad, entre ellos: tomar duchas sin frotarse con demasiada fuerza, calmar y aflojar las escamas con un baño de harina de avena, mantener la piel limpia y húmeda, exponer la piel al sol; y reducir la ingesta de alcohol y el consumo de tabaco.

Si bien no hay prevención para esta enfermedad, es preciso destacar que de ningún modo es transmisible, es decir, no se contagia. Este dato es fundamental para saber que acercarse a una persona con psoriasis no implica ningún riesgo por lo que compartir con ella todo tipo de actividades es una buena terapia para elevar su autoestima.

Para más información, acceda a http://www.ciudadanodiario.com.ar/estigma-en-la-piel/ .

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