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Detenidos y heridos en la “Marcha del Millón de Máscaras” de Londres
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Por Redacción

Detenidos y heridos en la “Marcha del Millón de Máscaras” de Londres



La violencia tomó el centro de Londres en la noche de este pasado jueves. Como ya sucediera el año pasado, la llamada “Marcha del millón de máscaras” contra la “austeridad y el Estado represivo” acabó con vandalismo, voluntades alteradas y cincuenta detenciones. Tres policías fueron hospitalizados, uno de ellos tras ser derribado de su caballo frente a Buckingham, se quemó un auto patrulla y se rompieron parabrisas y luneta de otro.


Los manifestantes de “Anonymous”, la mayoría con las caras cubiertas por las clásicas máscaras de “Guy Fawkes”, comenzaron congregándose pacíficamente al final de la tarde de ayer en la céntrica plaza de Trafalgar Square, con cantos y consignas anticapitalistas y contra las medidas del Gobierno de Cameron que busca recortar los fondos de asistencia social del Estado y aumentar el control sobre internet. Sin embargo, desde allí se dispersaron por Green Park, Whitehall, donde se agrupan las sedes del poder político británico, y llegaron también hasta el Palacio de Buckingham, cometiendo a su paso actos vandálicos y enfrentándose contra unos robustos cordones policiales.


“Ha habido una violencia contra la policía inaceptable”, resumió el portavoz de Scotland Yard. “No nos representan. Somos pacíficos, pero los medios se centran solo en ese 1% que causa el problema”, lamentaba una manifestante.


En medio del desconcierto, un  auto Aston Martin de lujo arrolló a un fotógrafo.


Los manifestantes portaban pancartas que recordaban a las del 15-M de Madrid en 2011. “¿Una solución? Revolución?”, era el lema más repetido. Otras, más ocurrentes, decían: “Perdón por las molestias. Estamos cambiando el mundo”. En algunas se leía: “¿De quién son las calles? Nuestras”.



Para dar un tono festivo, durante más de una hora los manifestantes dispararon por muchas zonas de Londres fuegos artificiales.


El movimiento “Anonymous” comenzó en internet, aludiendo al anonimato de los comentarios de denuncia y vinculado a los háckers, y de allí saltó a las calles a partir de 2008, primero con un tono más bien lúdico y luego ya abiertamente político y anticapitalista.


La estética de la careta es obra del dibujante David Lloyd, que ilustró desde 1982 los guiones del cómic “V de Vendetta” de Alan Moore. La iconografía actualizaba una vieja tradición inglesa. En 1605 se produjo la llamada “Conspiración de la pólvora”, un intento de volar la Cámara de los Lores. Guy Fawkes fue uno de los protagonistas del atentado. Aquello derivó en la llamada “Noche de Guy Fawkes”, o “Noche del fuego”, en la que los niños ingleses se disfrazaban con caretas de cartón que recordaban al personaje del siglo XVII.


Moore y Lloyd recuperaron y modernizaron al personaje para dibujar una fábula futurista de un Reino Unido totalitario, orwelliano, en el que el Estado asfixia las libertades y en el que un enmascarado anónimo lucha por los derechos personales.


En 2006 el personaje se convirtió en película y, desde entonces, la realidad quiso imitar a la ficción, poniendo de moda la máscara entre los miembros de “Anonymous”.



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Detenidos y heridos en la “Marcha del Millón de Máscaras” de Londres

La violencia tomó el centro de Londres en la noche de este pasado jueves. Como ya sucediera el año pasado, la llamada “Marcha del millón de máscaras” contra la “austeridad y el Estado represivo” acabó con vandalismo, voluntades alteradas y cincuenta detenciones. Tres policías fueron hospitalizados, uno de ellos tras ser derribado de su caballo frente a Buckingham, se quemó un auto patrulla y se rompieron parabrisas y luneta de otro.

Los manifestantes de “Anonymous”, la mayoría con las caras cubiertas por las clásicas máscaras de “Guy Fawkes”, comenzaron congregándose pacíficamente al final de la tarde de ayer en la céntrica plaza de Trafalgar Square, con cantos y consignas anticapitalistas y contra las medidas del Gobierno de Cameron que busca recortar los fondos de asistencia social del Estado y aumentar el control sobre internet. Sin embargo, desde allí se dispersaron por Green Park, Whitehall, donde se agrupan las sedes del poder político británico, y llegaron también hasta el Palacio de Buckingham, cometiendo a su paso actos vandálicos y enfrentándose contra unos robustos cordones policiales.

“Ha habido una violencia contra la policía inaceptable”, resumió el portavoz de Scotland Yard. “No nos representan. Somos pacíficos, pero los medios se centran solo en ese 1% que causa el problema”, lamentaba una manifestante.

En medio del desconcierto, un  auto Aston Martin de lujo arrolló a un fotógrafo.

Los manifestantes portaban pancartas que recordaban a las del 15-M de Madrid en 2011. “¿Una solución? Revolución?”, era el lema más repetido. Otras, más ocurrentes, decían: “Perdón por las molestias. Estamos cambiando el mundo”. En algunas se leía: “¿De quién son las calles? Nuestras”.

Para dar un tono festivo, durante más de una hora los manifestantes dispararon por muchas zonas de Londres fuegos artificiales.

El movimiento “Anonymous” comenzó en internet, aludiendo al anonimato de los comentarios de denuncia y vinculado a los háckers, y de allí saltó a las calles a partir de 2008, primero con un tono más bien lúdico y luego ya abiertamente político y anticapitalista.

La estética de la careta es obra del dibujante David Lloyd, que ilustró desde 1982 los guiones del cómic “V de Vendetta” de Alan Moore. La iconografía actualizaba una vieja tradición inglesa. En 1605 se produjo la llamada “Conspiración de la pólvora”, un intento de volar la Cámara de los Lores. Guy Fawkes fue uno de los protagonistas del atentado. Aquello derivó en la llamada “Noche de Guy Fawkes”, o “Noche del fuego”, en la que los niños ingleses se disfrazaban con caretas de cartón que recordaban al personaje del siglo XVII.

Moore y Lloyd recuperaron y modernizaron al personaje para dibujar una fábula futurista de un Reino Unido totalitario, orwelliano, en el que el Estado asfixia las libertades y en el que un enmascarado anónimo lucha por los derechos personales.

En 2006 el personaje se convirtió en película y, desde entonces, la realidad quiso imitar a la ficción, poniendo de moda la máscara entre los miembros de “Anonymous”.

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