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Por Redacción

Consumo prudente de alcohol para Año Nuevo



Para esta época de Fiestas el consumo de alcohol suele ser desmesurado. Se toma más que durante el resto del año tanto en los días previos como en los posteriores, pero el núcleo de consumo se da durante las mismas festividades. Beber en forma desmedida implica riesgos tanto para la propia vida como para la de los demás, por ello se recomienda seguir una serie de consejos destinados a jóvenes y adultos, en particular, a tener en cuenta para  aquellos que estén al volante. El objetivo es cuidar la salud y proteger la vida.


Es importante recordar que las bebidas con alcohol son sustancias psicoactivas que generan cambios en el ánimo, la memoria, el pensamiento, las sensaciones y la voluntad. Sus efectos dependen del grado de alcohol puro que contenga la bebida, si se ingieren o no alimentos antes de tomarlo y el contexto en el cual se bebe. También intervienen en los efectos las características corporales del consumidor; la existencia de enfermedades y la eventual mezcla con otras bebidas alcohólicas y/o sustancias.


Por ello, para practicar un consumo responsable se recomienda no tomar en caso de manejar, la consigna para los conductores es “alcohol cero”. Si es un amigo quien maneja es preciso pedirle que no beba, si los jóvenes hacen la “previa” en casa no hay que facilitarles alcohol ni prestarles el auto. En caso de que alguien tome de más, es preciso acompañarlo todo el tiempo, llevarlo a un lugar tranquilo y ventilado, recostarlo de costado para que no se ahogue si vomita, aflojarle la ropa, abrigarlo, ofrecerle agua y evitar que conduzca y/o se vaya solo.


Es de vital importancia que los niños y las mujeres en búsqueda de embarazo, embarazadas o en período de lactancia no consuman alcohol. Tampoco las personas que por enfermedad o uso de medicamentos lo tienen como contraindicación ni los trabajadores que utilizan máquinas o herramientas o corran riesgo de caídas. También deben dejarlo de lado aquellas personas que cuidan o atiendan a pequeños, adultos mayores y/o enfermos.


Para muchas culturas tomar alcohol  en esta época es un símbolo celebración, por eso antes de consumirlo es importante tener en cuenta: siempre comer algo antes de beber, evitar la mezcla de distintos tipos de bebidas, tomar agua para evitar la deshidratación y reducir la resaca; no mezclar alcohol con éxtasis porque esto aumenta el riesgo cardíaco y pérdida de líquidos corporales, tampoco mezclarlo con sildenafil (viagra), con psicofármacos ni con otras drogas psicoactivas. Por otro lado, es necesario recordar que el alcohol disminuye la potencia sexual y está contraindicado para personas con diabetes, hepatitis, asma, cardiopatías y/o medicadas.


El excesivo consumo de alcohol implica siempre consecuencias no deseadas, poner en riesgo la salud y hasta la vida propia y ajena sería una posibilidad implícita de esa forma de beber. Muchos de los llamados “accidentes sociales” tienen su origen en borracheras que dan paso a riñas, disparos con arma de fuego y apuñalamientos. La prudencia hace del festejo lo que es y no una fecha para olvidar.



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Consumo prudente de alcohol para Año Nuevo

Para esta época de Fiestas el consumo de alcohol suele ser desmesurado. Se toma más que durante el resto del año tanto en los días previos como en los posteriores, pero el núcleo de consumo se da durante las mismas festividades. Beber en forma desmedida implica riesgos tanto para la propia vida como para la de los demás, por ello se recomienda seguir una serie de consejos destinados a jóvenes y adultos, en particular, a tener en cuenta para  aquellos que estén al volante. El objetivo es cuidar la salud y proteger la vida.

Es importante recordar que las bebidas con alcohol son sustancias psicoactivas que generan cambios en el ánimo, la memoria, el pensamiento, las sensaciones y la voluntad. Sus efectos dependen del grado de alcohol puro que contenga la bebida, si se ingieren o no alimentos antes de tomarlo y el contexto en el cual se bebe. También intervienen en los efectos las características corporales del consumidor; la existencia de enfermedades y la eventual mezcla con otras bebidas alcohólicas y/o sustancias.

Por ello, para practicar un consumo responsable se recomienda no tomar en caso de manejar, la consigna para los conductores es “alcohol cero”. Si es un amigo quien maneja es preciso pedirle que no beba, si los jóvenes hacen la “previa” en casa no hay que facilitarles alcohol ni prestarles el auto. En caso de que alguien tome de más, es preciso acompañarlo todo el tiempo, llevarlo a un lugar tranquilo y ventilado, recostarlo de costado para que no se ahogue si vomita, aflojarle la ropa, abrigarlo, ofrecerle agua y evitar que conduzca y/o se vaya solo.

Es de vital importancia que los niños y las mujeres en búsqueda de embarazo, embarazadas o en período de lactancia no consuman alcohol. Tampoco las personas que por enfermedad o uso de medicamentos lo tienen como contraindicación ni los trabajadores que utilizan máquinas o herramientas o corran riesgo de caídas. También deben dejarlo de lado aquellas personas que cuidan o atiendan a pequeños, adultos mayores y/o enfermos.

Para muchas culturas tomar alcohol  en esta época es un símbolo celebración, por eso antes de consumirlo es importante tener en cuenta: siempre comer algo antes de beber, evitar la mezcla de distintos tipos de bebidas, tomar agua para evitar la deshidratación y reducir la resaca; no mezclar alcohol con éxtasis porque esto aumenta el riesgo cardíaco y pérdida de líquidos corporales, tampoco mezclarlo con sildenafil (viagra), con psicofármacos ni con otras drogas psicoactivas. Por otro lado, es necesario recordar que el alcohol disminuye la potencia sexual y está contraindicado para personas con diabetes, hepatitis, asma, cardiopatías y/o medicadas.

El excesivo consumo de alcohol implica siempre consecuencias no deseadas, poner en riesgo la salud y hasta la vida propia y ajena sería una posibilidad implícita de esa forma de beber. Muchos de los llamados “accidentes sociales” tienen su origen en borracheras que dan paso a riñas, disparos con arma de fuego y apuñalamientos. La prudencia hace del festejo lo que es y no una fecha para olvidar.

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