Las razones económicas son las principales al momento de elegir si se transforma en cenizas al familiar que perdió la vida.
La tendencia de cremar a los familiares muertos es cada vez mayor y fundamentalmente es la cuestión económica la que inclina a los deudos a tomar esta difícil decisión en el momento de la pérdida.
Es que, según los entendidos, cada vez es más difícil pagar un entierro y el mantenimiento de una parcela en algún cementerio o parque de descanso, por lo que la salida de llevar a la condición de cenizas al familiar perdido se transforma en la mejor opción. Así lo explicó Gabriel Quintal Zapata, uno de los titulares de la cochería Augusto Zapata, empresa que tiene una importante trayectoria en el negocio fúnebre de Mendoza.
En 2006, los hornos que funcionaban en el cementerio de Capital dejaron de hacerlo y desde esa época, la provincia no tiene cómo realizar esta actividad. Desde aquella época hubo varios proyectos de instalación de hornos en la Ciudad de Mendoza, en Godoy Cruz o en Maipú, pero por diversas razones ninguno ha prosperado.
De hecho, hoy existe una fuerte discusión en Luján, donde la empresa Crematorios Mendoza tiene todo listo para comenzar con su emprendimiento, pero el Concejo Deliberante frenó tal iniciativa.
Con este escenario, cremar a los muertos implica no sólo esa acción, sino también el traslado a Córdoba, donde en la actualidad funcionan los crematorios Amor y Paz y Río Cuarto.
“El valor total arranca en $4.000”, señaló Quintal y agregó: “Todo depende del ataúd que se adquiera”, dando a entender que los valores pueden ser realmente altos.
Sin embargo, el empresario justificó el gasto. “La decisión pasa por lo económico. Hoy es más barata la cremación que dejar al familiar en un cementerio privado”, aseguró.
En ese sentido, confirmó que en los últimos dos años la decisión de cremar al difunto creció “entre 15% y 20%. Hoy entre el 35% y el 45% de los decesos tiene destino de cremación”, confirmó Quintal Zapata.
La decisión puede generar inconvenientes
Ante la noticia del fallecimiento de un ser querido, decidir su destino de muerte no es una cuestión fácil y en más de una ocasión, puede haber arrepentimientos.
“Hubo casos en que la gente se ha arrepentido de cremar”, comentó Quintal Zapata.
Por esa razón, el empresario explicó que en su contrato existe una figura letrada que fiscaliza el acto.
“Nosotros trabajamos siempre con un escribano. Eso tal vez encarezca el servicio, pero asegura a la empresa y a los familiares del difunto una correcta tarea”, señaló el titular de esta cochería reconocida a nivel nacional. Incluso, fue la que prestó todo el servicio al legendario Sandro, quien murió en Mendoza a principios de este año.







