
Jairo Castillo y Federico Higuaín se fueron a las manos en el entrenamiento de Godoy Cruz.
PRIMERA DIVISIÓN. Todo era tranquilidad en Godoy Cruz a la espera del partido con Vélez, el próximo domingo a las 19.15 en el Malvinas. Los jugadores ya habían dejado atrás el partido con Estudiantes y todo su análisis, cuando en la mañana de ayer paso algo poco habitual.En un encuentro de fútbol que había dispuesto el Turco Omar Asad, Higuaín y Jairo Castillo chocaron un par de veces y, más allá de los roces habituales de las prácticas, no se detectó ningún exabrupto. Pero en la ultima entrada del Pipita al colombiano, éste reaccionó mal y se trenzaron a golpes, primero parados y luego cayendo al piso, donde siguieron con la pelea. Los compañeros inmediatamente se acercaron para separarlos y el técnico decidió suspender el entrenamiento.
El entrenador determinó que la práctica se había terminado y todos se fueron a los camarines. Asad se fue a dialogar con los jugadores en conflicto. Jairo fue el primer en salir y se retiró sin hacer declaraciones sobre lo sucedido.
Entonces Omar Asad trató de calmar las aguas y no le dio demasiada trascendencia al incidente. “Esto lo pasé en el Vélez que ganó todo. Había peleas todas la semanas pero después terminamos ganando todo.”
“Esto me demuestra el temperamento de los jugadores, que no son hombres que se quedan callados y van al frente”, agregó el entrenador bodeguero.
¿Cómo lo armará el Turco?
Hoy, a las 8.30 de la mañana, será el turno de la práctica de fútbol en el estadio Malvinas Argentinas y se empezará a conocer quiénes serán los titulares que van a recibir al complicado Vélez. Ayer no se entrenaron con normalidad Lautaro Formica –que además del problema lumbar que tiene ahora padece una dolencia en el tobillo derecho– y Nelson Ibáñez, que sufre una contractura en el aductor de la pierna derecha.
El que reapareció luego del permiso concedido fue Sebastián Martínez.







