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Por Redacción

Cómo pasar las Fiestas con celiaquía



Para las Fiestas de Fin de Año se come mucho y mal, muchos sufren consecuencias de ello durante días, cuánto más cuando se tiene celiaquía pues a las restricciones de ingesta hay que agregarle el enorme cuidado que es preciso para evitar la contaminación cruzada de alimentos. Visitar otras casas, compartir con amigos, todo se transforma en un momento peligroso que puede no serlo si se tiene en cuenta una serie de simples recomendaciones. También es bueno tener a mano la lista de más de 6600 productos libres de gluten disponibles para disfrutar en estas Fiestas.


Para evitar que los alimentos aptos para celíacos se contaminen con otros que contienen gluten, hay que seguir los siguientes pasos: las preparaciones sin gluten deben elaborarse y cocinarse antes que las demás; los alimentos aptos deben guardarse separados de aquellos que no lo son, lo ideal es destinar un lugar exclusivo de la cocina para ellos; es fundamental el uso de utensilios limpios para manipular alimentos sin gluten y se aconseja poseer recipientes también exclusivos para cocinarlos ya que lavarlos mal implica riesgo de contaminación cruzada, en especial, la tostadora. Además, nunca hay que utilizar el mismo aceite o la misma agua para cocinar alimentos aptos y no aptos; y en el caso de cocinar, dentro del horno, al mismo tiempo alimentos sin gluten con otros que lo contienen, es necesario hacerlo en dos recipientes distintos.


Cabe destacar que los ingredientes que se utilicen para la preparación de comidas para personas con celiaquía deben estar aprobados por la Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT), para corroborar la certificación que emite este organismo y conocer el listado de productos, es necesario remitirse al siguiente link: http://www.anmat.gov.ar/listados/Listado_de_Alimentos_Libres_de_Gluten_19_12_2014.pdf .


Es bueno recordar que la enfermedad celíaca es una afección inflamatoria que daña la mucosa del intestino delgado debido a la intolerancia al gluten, proteína que se encuentra en trigo, avena, cebada y centeno. La detección temprana y el tratamiento oportuno revisten fundamental importancia para evitar complicaciones secundarias. Esta enfermedad afecta al 1 % de la población y es más frecuente en mujeres, de cada tres celíacos, dos son féminas; se estima que por cada caso confirmado existen 8 más sin diagnóstico y se manifiesta en cualquier momento de la vida. Por otro lado, se desconoce la causa exacta que la provoca, pero puede que intervengan factores genéticos, ambientales e inmunológicos.


Una persona con celiaquía puede ser difícil de diagnosticar porque los síntomas difieren de una persona a otra; sin embargo, es fundamental reconocerlos: dolor abdominal, distensión, gases o indigestión, náuseas, vómitos y estreñimiento o diarrea (constante o intermitente), disminución del apetito (también puede aumentar o permanecer inalterable), intolerancia a la lactosa (común cuando a la persona se le hace el diagnóstico pero suele desaparecer con tratamiento), heces fétidas, grasosas o que se pegan al inodoro al vaciarlo y pérdida de peso inexplicable (aunque las personas pueden tener sobrepeso o peso normal).


También son síntomas: propensión a la formación de hematomas, depresión o ansiedad, fatiga, retraso en el crecimiento de los niños, pérdida del cabello, picazón en la piel (dermatitis herpetiforme), ausencia de períodos menstruales, úlceras bucales, calambres musculares y dolor articular, sangrado nasal, convulsiones, entumecimiento u hormigueo en manos o pies, corta estatura sin explicación, defectos en el esmalte dental y cambio de color en los dientes, retraso en la pubertad y comportamiento irritable o melindroso.


La detección temprana y el tratamiento oportuno revisten fundamental importancia para evitar complicaciones, ya que quienes tienen esta enfermedad son más propensos a tener trastornos autoinmunitarios como artritis reumatoidea, lupus eritematoso sistémico y síndrome de Sjögren (causa resequedad); enfermedad de Addison (las glándulas suprarrenales no producen suficientes hormonas), síndrome de Down, cáncer intestinal, linfoma intestinal, intolerancia a la lactosa, enfermedad tiroidea y diabetes tipo I, entre otros.


La celiaquía no se puede curar pero los síntomas desaparecen y las vellosidades en el revestimiento de los intestinos sanan al hacer dieta libre de gluten de por vida.  Por otra parte, no tiene medidas de prevención, no obstante, hay que estar consciente a los factores de riesgo. Como el pilar básico del tratamiento de la persona celíaca es la alimentación sin gluten, el desafío es erradicar el trigo aun cuando está arraigado en las preferencias alimentarias y cuando la industria emplea sus derivados en la elaboración de muchos productos. Por esto, la educación alimentaria nutricional debe orientarse no sólo a la persona enferma, sino también a toda la familia y debe contemplar recomendaciones en cuanto a la selección, elaboración, conservación y manipulación de los alimentos y los utensilios.


Para mayor información, ingrese a http://www.ciudadanodiario.com.ar/vivir-como-celiaco/ .



 


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Cómo pasar las Fiestas con celiaquía

Para las Fiestas de Fin de Año se come mucho y mal, muchos sufren consecuencias de ello durante días, cuánto más cuando se tiene celiaquía pues a las restricciones de ingesta hay que agregarle el enorme cuidado que es preciso para evitar la contaminación cruzada de alimentos. Visitar otras casas, compartir con amigos, todo se transforma en un momento peligroso que puede no serlo si se tiene en cuenta una serie de simples recomendaciones. También es bueno tener a mano la lista de más de 6600 productos libres de gluten disponibles para disfrutar en estas Fiestas.

Para evitar que los alimentos aptos para celíacos se contaminen con otros que contienen gluten, hay que seguir los siguientes pasos: las preparaciones sin gluten deben elaborarse y cocinarse antes que las demás; los alimentos aptos deben guardarse separados de aquellos que no lo son, lo ideal es destinar un lugar exclusivo de la cocina para ellos; es fundamental el uso de utensilios limpios para manipular alimentos sin gluten y se aconseja poseer recipientes también exclusivos para cocinarlos ya que lavarlos mal implica riesgo de contaminación cruzada, en especial, la tostadora. Además, nunca hay que utilizar el mismo aceite o la misma agua para cocinar alimentos aptos y no aptos; y en el caso de cocinar, dentro del horno, al mismo tiempo alimentos sin gluten con otros que lo contienen, es necesario hacerlo en dos recipientes distintos.

Cabe destacar que los ingredientes que se utilicen para la preparación de comidas para personas con celiaquía deben estar aprobados por la Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT), para corroborar la certificación que emite este organismo y conocer el listado de productos, es necesario remitirse al siguiente link: http://www.anmat.gov.ar/listados/Listado_de_Alimentos_Libres_de_Gluten_19_12_2014.pdf .

Es bueno recordar que la enfermedad celíaca es una afección inflamatoria que daña la mucosa del intestino delgado debido a la intolerancia al gluten, proteína que se encuentra en trigo, avena, cebada y centeno. La detección temprana y el tratamiento oportuno revisten fundamental importancia para evitar complicaciones secundarias. Esta enfermedad afecta al 1 % de la población y es más frecuente en mujeres, de cada tres celíacos, dos son féminas; se estima que por cada caso confirmado existen 8 más sin diagnóstico y se manifiesta en cualquier momento de la vida. Por otro lado, se desconoce la causa exacta que la provoca, pero puede que intervengan factores genéticos, ambientales e inmunológicos.

Una persona con celiaquía puede ser difícil de diagnosticar porque los síntomas difieren de una persona a otra; sin embargo, es fundamental reconocerlos: dolor abdominal, distensión, gases o indigestión, náuseas, vómitos y estreñimiento o diarrea (constante o intermitente), disminución del apetito (también puede aumentar o permanecer inalterable), intolerancia a la lactosa (común cuando a la persona se le hace el diagnóstico pero suele desaparecer con tratamiento), heces fétidas, grasosas o que se pegan al inodoro al vaciarlo y pérdida de peso inexplicable (aunque las personas pueden tener sobrepeso o peso normal).

También son síntomas: propensión a la formación de hematomas, depresión o ansiedad, fatiga, retraso en el crecimiento de los niños, pérdida del cabello, picazón en la piel (dermatitis herpetiforme), ausencia de períodos menstruales, úlceras bucales, calambres musculares y dolor articular, sangrado nasal, convulsiones, entumecimiento u hormigueo en manos o pies, corta estatura sin explicación, defectos en el esmalte dental y cambio de color en los dientes, retraso en la pubertad y comportamiento irritable o melindroso.

La detección temprana y el tratamiento oportuno revisten fundamental importancia para evitar complicaciones, ya que quienes tienen esta enfermedad son más propensos a tener trastornos autoinmunitarios como artritis reumatoidea, lupus eritematoso sistémico y síndrome de Sjögren (causa resequedad); enfermedad de Addison (las glándulas suprarrenales no producen suficientes hormonas), síndrome de Down, cáncer intestinal, linfoma intestinal, intolerancia a la lactosa, enfermedad tiroidea y diabetes tipo I, entre otros.

La celiaquía no se puede curar pero los síntomas desaparecen y las vellosidades en el revestimiento de los intestinos sanan al hacer dieta libre de gluten de por vida.  Por otra parte, no tiene medidas de prevención, no obstante, hay que estar consciente a los factores de riesgo. Como el pilar básico del tratamiento de la persona celíaca es la alimentación sin gluten, el desafío es erradicar el trigo aun cuando está arraigado en las preferencias alimentarias y cuando la industria emplea sus derivados en la elaboración de muchos productos. Por esto, la educación alimentaria nutricional debe orientarse no sólo a la persona enferma, sino también a toda la familia y debe contemplar recomendaciones en cuanto a la selección, elaboración, conservación y manipulación de los alimentos y los utensilios.

Para mayor información, ingrese a http://www.ciudadanodiario.com.ar/vivir-como-celiaco/ .

 

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