ciudadanodiario.com.ar
Cómo evitar que las mascotas sufran un golpe de calor
Cargando...
Por Redacción

Cómo evitar que las mascotas sufran un golpe de calor



El verano todavía no llegó y el calor ya aprieta. Para esta semana el Servicio Meterológico Naciona anticipaba máximas de 30 grados para esta semana y como nosotros, nuestras mascotas también la pasan mal. Algunos consejos para evitar que sufran de más.


Es fundamental darse cuenta a tiempo si nuestro gato o perro sufre un golpe de calor. ¿Cómo? Atentos a sus comportamientos.


A diferencia de los humanos, los gatos y perros no transpiran (excepto por las almohadillas de las patas y la nariz), regulan su temperatura corporal por el jadeo, pero en condiciones de calor extremo, este método resulta limitado.



Entonces cuando los vemos jadear o salivar en exceso hay que bajarles la temperatura aún antes de acudir al veterinario. Una opción es enfriarlos con agua pero nunca sumergirlos porque les podría provocar un shock.


Otros síntomas del estrés por calor es la debilidad; el enrrojecimiento de las membranas en la boca, lengua, ojos, y a veces de la piel; vómitos y diarrea; y falla en los órganos.



No llevarlos a correr ni sacarlos a pasear al mediodía ni a la siesta; siempre dejarles disponible agua fresca y limpia en abundancia; mojarlos con agua si se los ve muy acalorados; darles de comer a la tardecita cuando baja la temperatura; y no dejarlos en lugares expuestos al sol ni en lugares cerrados sin circulación de aire, son las principales recomendaciones para protegerlos del golpe de calor.


Los gatos, a su vez, aunque también pueden sufrirlo sobre todo si ya son viejos, son menos vulnerables que los perros al calor.



comentarios

Compartir en facebook
Compartir en twitter

Cómo evitar que las mascotas sufran un golpe de calor

El verano todavía no llegó y el calor ya aprieta. Para esta semana el Servicio Meterológico Naciona anticipaba máximas de 30 grados para esta semana y como nosotros, nuestras mascotas también la pasan mal. Algunos consejos para evitar que sufran de más.

Es fundamental darse cuenta a tiempo si nuestro gato o perro sufre un golpe de calor. ¿Cómo? Atentos a sus comportamientos.

A diferencia de los humanos, los gatos y perros no transpiran (excepto por las almohadillas de las patas y la nariz), regulan su temperatura corporal por el jadeo, pero en condiciones de calor extremo, este método resulta limitado.

Entonces cuando los vemos jadear o salivar en exceso hay que bajarles la temperatura aún antes de acudir al veterinario. Una opción es enfriarlos con agua pero nunca sumergirlos porque les podría provocar un shock.

Otros síntomas del estrés por calor es la debilidad; el enrrojecimiento de las membranas en la boca, lengua, ojos, y a veces de la piel; vómitos y diarrea; y falla en los órganos.

No llevarlos a correr ni sacarlos a pasear al mediodía ni a la siesta; siempre dejarles disponible agua fresca y limpia en abundancia; mojarlos con agua si se los ve muy acalorados; darles de comer a la tardecita cuando baja la temperatura; y no dejarlos en lugares expuestos al sol ni en lugares cerrados sin circulación de aire, son las principales recomendaciones para protegerlos del golpe de calor.

Los gatos, a su vez, aunque también pueden sufrirlo sobre todo si ya son viejos, son menos vulnerables que los perros al calor.

comentarios

Login