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Cómo aumentar la hormona de la sexualidad y los músculos después de los 40
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Por Redacción

Cómo aumentar la hormona de la sexualidad y los músculos después de los 40



La testosterona es la hormona sexual primaria que produce el organismo masculino, responsable de la regulación del impulso sexual, la masa muscular y de mantener la grasa corporal baja, por ello es que todo hombre desea mantener alto sus niveles. Sin embargo, su producción natural tiende a disminuir alrededor de los 40 años. Algunos la relacionan al síndrome del “viejazo” en varios sentidos pero a nivel físico puede implicar cambios significativos, tanto en el orden sexual como en el que refiere a la pérdida de masa muscular.


Así, la testosterona es la hormona responsable de las características sexuales masculinas y controla el aumento de la masa muscular, la fuerza, la densidad ósea, la distribución de la grasa, los patrones de pérdida de pelo, la libido, la fertilidad y la energía mental y física. La glándula pituitaria libera hormona luteinizante, la que viaja hasta los testículos y regula la producción de la testosterona.


A medida que el hombre envejece, los niveles de testosterona comienzan a declinar de manera natural, sin embargo, hay factores que agravan la disminución de esta hormona, tales como el estrés, la falta de ejercicio físico o su abuso, los malos hábitos como el alcohol y/o el tabaco, el uso de drogas, algunas enfermedades, la falta de sueño o una inadecuada alimentación.


Respecto a la relación directa entre la testosterona y el volumen de masa corporal vale decir que muchos intentan suplirla con anabólicos u hormonas sintéticas pero ellos no son una opción pues pueden causar esterilidad, fallas renales, taquicardia y hasta la muerte. Por ende, si se sufre de una disminución de esta hormona a causa de la edad o se busca un repunte rápido, existen algunas acciones sencillas que ayudan a aumentar su nivel a corto plazo y sin poner en riesgo a la salud.  Es necesario entonces compensar sus niveles mediante soluciones naturales, sencillas y al alcance de cualquier hombre.


▪ Equilibra tu ración de proteínas: ellas contienen los aminoácidos que construyen el músculo. Las dietas ricas en proteínas estimulan la síntesis de la hormona glucagón, la cual libera cantidades moderadas de hormona testosterona mediante procesos catabólicos. Elige fruta y vegetales como carbohidratos simples y evita el exceso de carbohidratos complejos como los cereales, papas y pasta, porque provocan la liberación de insulina y cortisol, dos hormonas destructoras del músculo y que disminuyen la producción de testosterona y la formación de masa muscular.


▪ Sí a la grasa sana: la testosterona se fabrica a partir del colesterol por lo que las dietas bajas en grasa inhiben la producción de testosterona. Para evitar los inconvenientes de la grasa animal escoge alimentos con ácidos grasos omega-3 como los pescados de agua fría, entre ellos, atún, caballa, arenque, sardinas y salmón.


▪ Controla tu tiempo: el ejercicio eleva los niveles de testosterona siempre que se practique de 45 a 60 minutos al día. Después de una hora empieza a aumentar el nivel de cortisol y disminuye la testosterona, lo que provoca degradación muscular.


▪ Realiza entre 5 y 7 comidas al día: las comidas pequeñas y frecuentes ayudan a normalizar los niveles de cortisol y permiten mantener el estado anabólico constante para evitar la pérdida de masa muscular.


▪ Relájate y evita el estrés emocional: cuando te agobian los problemas se pone en marcha un sistema de alarma en respuesta al estrés y aparecen hormonas como la adrenalina y el cortisol para proteger al cuerpo y mantener el sistema de alerta. El estrés provoca una disminución drástica de los niveles de testosterona para ahorrar la energía que se gasta en funciones sexuales y en la formación muscular.


▪ Aumenta la dosis de zinc: el zinc es el mineral más importante para la producción de testosterona y de esperma, cuando disminuye su ingesta se observa una disminución de entre el 65 y el 90% de su nivel. Para ayudar a mantener los niveles óptimos de testosterona debes ingerir una dosis de 15 a 25 mg diarios de zinc. Además, es vital para muchos procesos que afectan al cuerpo, ayuda a formar nuevas células, estimula el sistema inmunológico, promueve el crecimiento, el estado de alerta mental, ayuda a la función apropiada del cerebro y desempeña un papel activo en la salud del sistema reproductor masculino y femenino.  También son una buena fuente de magnesio y fósforo, muy buena fuente de proteínas, vitamina D, vitamina B12, hierro, cobre, manganeso y selenio. Las ostras son su fuente más natural y directa, por eso se aconseja su consumo regular, también y por el mismo motivo, el de porotos.


▪ Controla la vitamina C: los niveles bajos de esta vitamina aumentan la enzima aromatasa, que es la que se encarga de convertir la testosterona en estrógenos. Además, ingerir 3 g de vitamina C antes del ejercicio, disminuye los niveles de cortisol después del esfuerzo. Es decir, debes consumir esta vitamina para evitar la pérdida de testosterona.


▪ Bebe mucha agua: es muy importante para el bienestar general. Se recomienda consumir entre 1,5 y 2 litros diarios.


▪ Complementa tu dieta con maca roja y negra: es una raíz natural que proviene de Perú y consigue elevar los niveles de testosterona de una manera muy efectiva e incluso consigue un rejuvenecimiento en la actitud del hombre porque mejora el rendimiento general de las actividades cotidianas y laborales, la vida sexual y la memoria.


La alimentación es fundamental si se quiere conservar o recuperar altos niveles de testosterona. Además de los alimentos mencionados, hay otros que se recomiendan para tal fin:


• Palta: los aztecas llamaban al árbol de aguacate “ahuacatl”, o “árbol del testículo”. La naturaleza es sabia y más allá del parecido de la palta a esa parte del cuerpo masculino,  contiene altos niveles de ácido fólico, el que ayuda a metabolizar las proteínas y vitamina B6. Esta vitamina estimula a los receptores de andrógenos en el cuerpo, lo que indica a los testículos que deben producir testosterona.


• Carne magra: pocos alimentos tienen un impacto tan positivo en los niveles de testosterona como este tipo de carnes. La razón es que están repletas de proteína, hierro, magnesio, zinc y grasas saturadas. Las proteínas son nutrientes clave para optimizar la testosterona y promover la construcción muscular. Aunque no deben existir demasiadas grasas saturadas en una dieta, se necesita cierta cantidad para producir testosterona. El hígado se encarga de sintetizar colesterol para suministrar el nivel mínimo requerido por las membranas de las células y para producir testosterona y otros esteroides.


▪ Huevos: la testosterona se sintetiza a partir del colesterol y el huevo es colesterol puro, sin adulterar. Un reciente estudio demuestra que el exceso de colesterol en los huevos no es tan dañino como se pensaba. Las yemas de huevo son una fuente rica de vitamina D, la que promueve una función inmune apropiada, regula los niveles de calcio y puede producir niveles más altos de testosterona.


• Nueces de Brasil: a nivel de nutrición son, quizás, la mayor fuente dietética de selenio, un oligoelemento esencial y un antioxidante potente. Sólo 30g de nueces del Brasil contiene más de 10 veces la cantidad diaria recomendada de selenio, el que además de aumentar los niveles de testosterona, mejora la producción de espermatozoides y su movilidad.


• Bananas: son ricas en vitaminas B y potasio, ingredientes clave en la producción de hormonas masculinas sanas.  También contienen una enzima llamada bromelina que estimula la libido masculina y además, proporcionan un golpe de energía extra.


• Brócoli: comer más verduras crucíferas como el brócoli, el repollo o la coliflor podría aumentar la producción de testosterona mediante la eliminación de exceso de estrógeno, el que disminuye la producción de testosterona. El brócoli además es muy rico en fibra, por lo que es excelente para controlar el peso.


• Ajo:  el disulfuro de dialilo, un compuesto que se encuentra en el ajo, estimula la liberación de la hormona luteinizante, la que causa el aumento de la producción de testosterona en los testículos.


Es claro entonces que si se quiere mantener la testosterona y estar en forma después de los 40 es preciso adherir tanto a una alimentación sana como a hábitos saludables. Para resumir lo que no hay que olvidar: para mantener el metabolismo hay que tomar agua aunque no se tenga sed, para ganar músculos se deben ingerir proteínas mediante el consumo de carnes magras, clara de huevo, lácteos descremado y legumbres; para evitar enfermedades degenerativas es preciso consumir frutas y vegetales frescos, semillas y cereales integrales; para contrarrestar el estrés hay que incluir antioxidantes en la alimentación mediante una dieta variada y colorida, lo que además sirve para mantener la vitalidad en la piel, evitar arrugas y reducir otros efectos del paso del tiempo.


Es importante ingerir calcio a diario para compensar las pérdidas que pueden producirse con la edad y también para mantener huesos y dientes sanos, se logra al consumir lácteos, frutos secos, semillas y algunos vegetales como el brócoli, el repollo, las espinacas, la acelga o las zanahorias.


Además de estos consejos para estar en forma después de los 40, es primordial saber que lo mejor que se puede hacer es comenzar a trabajar en la salud y el cuerpo a esta edad, pues llena de beneficios y se gana en vitalidad. Buenos hábitos de vida pueden quitar muchos años de encima, por ello, nunca es tarde para lograr un cuerpo en forma.


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Cómo aumentar la hormona de la sexualidad y los músculos después de los 40

La testosterona es la hormona sexual primaria que produce el organismo masculino, responsable de la regulación del impulso sexual, la masa muscular y de mantener la grasa corporal baja, por ello es que todo hombre desea mantener alto sus niveles. Sin embargo, su producción natural tiende a disminuir alrededor de los 40 años. Algunos la relacionan al síndrome del “viejazo” en varios sentidos pero a nivel físico puede implicar cambios significativos, tanto en el orden sexual como en el que refiere a la pérdida de masa muscular.

Así, la testosterona es la hormona responsable de las características sexuales masculinas y controla el aumento de la masa muscular, la fuerza, la densidad ósea, la distribución de la grasa, los patrones de pérdida de pelo, la libido, la fertilidad y la energía mental y física. La glándula pituitaria libera hormona luteinizante, la que viaja hasta los testículos y regula la producción de la testosterona.

A medida que el hombre envejece, los niveles de testosterona comienzan a declinar de manera natural, sin embargo, hay factores que agravan la disminución de esta hormona, tales como el estrés, la falta de ejercicio físico o su abuso, los malos hábitos como el alcohol y/o el tabaco, el uso de drogas, algunas enfermedades, la falta de sueño o una inadecuada alimentación.

Respecto a la relación directa entre la testosterona y el volumen de masa corporal vale decir que muchos intentan suplirla con anabólicos u hormonas sintéticas pero ellos no son una opción pues pueden causar esterilidad, fallas renales, taquicardia y hasta la muerte. Por ende, si se sufre de una disminución de esta hormona a causa de la edad o se busca un repunte rápido, existen algunas acciones sencillas que ayudan a aumentar su nivel a corto plazo y sin poner en riesgo a la salud.  Es necesario entonces compensar sus niveles mediante soluciones naturales, sencillas y al alcance de cualquier hombre.

▪ Equilibra tu ración de proteínas: ellas contienen los aminoácidos que construyen el músculo. Las dietas ricas en proteínas estimulan la síntesis de la hormona glucagón, la cual libera cantidades moderadas de hormona testosterona mediante procesos catabólicos. Elige fruta y vegetales como carbohidratos simples y evita el exceso de carbohidratos complejos como los cereales, papas y pasta, porque provocan la liberación de insulina y cortisol, dos hormonas destructoras del músculo y que disminuyen la producción de testosterona y la formación de masa muscular.

▪ Sí a la grasa sana: la testosterona se fabrica a partir del colesterol por lo que las dietas bajas en grasa inhiben la producción de testosterona. Para evitar los inconvenientes de la grasa animal escoge alimentos con ácidos grasos omega-3 como los pescados de agua fría, entre ellos, atún, caballa, arenque, sardinas y salmón.

▪ Controla tu tiempo: el ejercicio eleva los niveles de testosterona siempre que se practique de 45 a 60 minutos al día. Después de una hora empieza a aumentar el nivel de cortisol y disminuye la testosterona, lo que provoca degradación muscular.

▪ Realiza entre 5 y 7 comidas al día: las comidas pequeñas y frecuentes ayudan a normalizar los niveles de cortisol y permiten mantener el estado anabólico constante para evitar la pérdida de masa muscular.

▪ Relájate y evita el estrés emocional: cuando te agobian los problemas se pone en marcha un sistema de alarma en respuesta al estrés y aparecen hormonas como la adrenalina y el cortisol para proteger al cuerpo y mantener el sistema de alerta. El estrés provoca una disminución drástica de los niveles de testosterona para ahorrar la energía que se gasta en funciones sexuales y en la formación muscular.

▪ Aumenta la dosis de zinc: el zinc es el mineral más importante para la producción de testosterona y de esperma, cuando disminuye su ingesta se observa una disminución de entre el 65 y el 90% de su nivel. Para ayudar a mantener los niveles óptimos de testosterona debes ingerir una dosis de 15 a 25 mg diarios de zinc. Además, es vital para muchos procesos que afectan al cuerpo, ayuda a formar nuevas células, estimula el sistema inmunológico, promueve el crecimiento, el estado de alerta mental, ayuda a la función apropiada del cerebro y desempeña un papel activo en la salud del sistema reproductor masculino y femenino.  También son una buena fuente de magnesio y fósforo, muy buena fuente de proteínas, vitamina D, vitamina B12, hierro, cobre, manganeso y selenio. Las ostras son su fuente más natural y directa, por eso se aconseja su consumo regular, también y por el mismo motivo, el de porotos.

▪ Controla la vitamina C: los niveles bajos de esta vitamina aumentan la enzima aromatasa, que es la que se encarga de convertir la testosterona en estrógenos. Además, ingerir 3 g de vitamina C antes del ejercicio, disminuye los niveles de cortisol después del esfuerzo. Es decir, debes consumir esta vitamina para evitar la pérdida de testosterona.

▪ Bebe mucha agua: es muy importante para el bienestar general. Se recomienda consumir entre 1,5 y 2 litros diarios.

▪ Complementa tu dieta con maca roja y negra: es una raíz natural que proviene de Perú y consigue elevar los niveles de testosterona de una manera muy efectiva e incluso consigue un rejuvenecimiento en la actitud del hombre porque mejora el rendimiento general de las actividades cotidianas y laborales, la vida sexual y la memoria.

La alimentación es fundamental si se quiere conservar o recuperar altos niveles de testosterona. Además de los alimentos mencionados, hay otros que se recomiendan para tal fin:

• Palta: los aztecas llamaban al árbol de aguacate “ahuacatl”, o “árbol del testículo”. La naturaleza es sabia y más allá del parecido de la palta a esa parte del cuerpo masculino,  contiene altos niveles de ácido fólico, el que ayuda a metabolizar las proteínas y vitamina B6. Esta vitamina estimula a los receptores de andrógenos en el cuerpo, lo que indica a los testículos que deben producir testosterona.

• Carne magra: pocos alimentos tienen un impacto tan positivo en los niveles de testosterona como este tipo de carnes. La razón es que están repletas de proteína, hierro, magnesio, zinc y grasas saturadas. Las proteínas son nutrientes clave para optimizar la testosterona y promover la construcción muscular. Aunque no deben existir demasiadas grasas saturadas en una dieta, se necesita cierta cantidad para producir testosterona. El hígado se encarga de sintetizar colesterol para suministrar el nivel mínimo requerido por las membranas de las células y para producir testosterona y otros esteroides.

▪ Huevos: la testosterona se sintetiza a partir del colesterol y el huevo es colesterol puro, sin adulterar. Un reciente estudio demuestra que el exceso de colesterol en los huevos no es tan dañino como se pensaba. Las yemas de huevo son una fuente rica de vitamina D, la que promueve una función inmune apropiada, regula los niveles de calcio y puede producir niveles más altos de testosterona.

• Nueces de Brasil: a nivel de nutrición son, quizás, la mayor fuente dietética de selenio, un oligoelemento esencial y un antioxidante potente. Sólo 30g de nueces del Brasil contiene más de 10 veces la cantidad diaria recomendada de selenio, el que además de aumentar los niveles de testosterona, mejora la producción de espermatozoides y su movilidad.

• Bananas: son ricas en vitaminas B y potasio, ingredientes clave en la producción de hormonas masculinas sanas.  También contienen una enzima llamada bromelina que estimula la libido masculina y además, proporcionan un golpe de energía extra.

• Brócoli: comer más verduras crucíferas como el brócoli, el repollo o la coliflor podría aumentar la producción de testosterona mediante la eliminación de exceso de estrógeno, el que disminuye la producción de testosterona. El brócoli además es muy rico en fibra, por lo que es excelente para controlar el peso.

• Ajo:  el disulfuro de dialilo, un compuesto que se encuentra en el ajo, estimula la liberación de la hormona luteinizante, la que causa el aumento de la producción de testosterona en los testículos.

Es claro entonces que si se quiere mantener la testosterona y estar en forma después de los 40 es preciso adherir tanto a una alimentación sana como a hábitos saludables. Para resumir lo que no hay que olvidar: para mantener el metabolismo hay que tomar agua aunque no se tenga sed, para ganar músculos se deben ingerir proteínas mediante el consumo de carnes magras, clara de huevo, lácteos descremado y legumbres; para evitar enfermedades degenerativas es preciso consumir frutas y vegetales frescos, semillas y cereales integrales; para contrarrestar el estrés hay que incluir antioxidantes en la alimentación mediante una dieta variada y colorida, lo que además sirve para mantener la vitalidad en la piel, evitar arrugas y reducir otros efectos del paso del tiempo.

Es importante ingerir calcio a diario para compensar las pérdidas que pueden producirse con la edad y también para mantener huesos y dientes sanos, se logra al consumir lácteos, frutos secos, semillas y algunos vegetales como el brócoli, el repollo, las espinacas, la acelga o las zanahorias.

Además de estos consejos para estar en forma después de los 40, es primordial saber que lo mejor que se puede hacer es comenzar a trabajar en la salud y el cuerpo a esta edad, pues llena de beneficios y se gana en vitalidad. Buenos hábitos de vida pueden quitar muchos años de encima, por ello, nunca es tarde para lograr un cuerpo en forma.

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