Cargando...
Por Redacción

Comer fuera de casa sin engordar



Cualquier ocasión es buena para disfrutar de una buena comida y este mes hay una que invita al encuentro constante, el día del amigo se festeja antes, durante y después de su fecha y en la mayoría de los casos hay platos servidos de por medio. Ya sea en una casa o en un restaurante es difícil contrarrestar la tentación para aquellos que siguen una dieta y/o intentan mantener su peso.


Por ello, es bueno seguir algunos consejos para disfrutar sin riesgo y sin culpa:


1- TOMAR ABUNDANTE AGUA: da sensación de “estar lleno por eso es bueno consumirla antes de la comida e incluso durante ella. Es la bebida más natural y saludable por lo que lo óptimo sería beber un vaso de agua a pequeños sorbos antes de que llegue el plato para comer menos. Un truco es beberla al natural porque los hielos rellenan espacio del vaso y disminuyen la cantidad real de líquido. A quienes no les agrada el agua pueden darle sabor con una rodaja de limón.


2- EVITAR EL PAN: para esperar la llegada del plato principal muchos restaurantes ofrecen pan acompañado de mantequilla, quesos, aceite de oliva o salsas, entre otras tentaciones. Aunque resulte difícil resistirlas hay que evitar todo el combo cuando se está a dieta porque ingerirlo le aporta al cuerpo muchas calorías y evita que se pierda peso.


3- CONCENTRARSE EN EL PLATO PRINCIPAL: si la persona está a dieta debería olvidar tanto el plato de entrada como el postre y elegir un único plato único que agrade y sacie el hambre, en lo posible a base de carnes o pescados a la plancha o al horno. En el caso de pedir un plato de entrada, evitar los que contengan salsas o quesos; es preferible una ensalada sencilla, arroz blanco o verduras a la plancha o a las brasas. Siempre hay que huir de las guarniciones, en especial de las papas fritas. Respecto al postre, lo ideal sería su ausencia pero de consumirlo, es preciso optar por una infusión o jugos naturales de frutas.


4- NO A LOS EMPANADOS: platos como milanesas o pescados rebozados, entre otros, contienen alto contenido calórico porque poseen mucha grasa. Por ejemplo: un filete de 150 gramos tiene alrededor de 210 calorías pero al rebozarlo se le agregan unas 140 calorías más. Por la misma razón también hay que evitar los fritos, lo recomendable es pedir platos cocidos al vapor, a la plancha o al horno.


5- EVITAR LAS SALSAS: la mayoría de los platos las incluyen en alguna de sus variantes pero contienen un alto contenido de grasa. El consejo es elegir las de tomate porque suelen ser más livianas. Esta salsa es aún mejor cuando lleva ají, en tanto este ingrediente ayuda al buen funcionamiento del metabolismo.


6- PORCIONES PEQUEÑAS: si existe la opción de pedir una porción más pequeña hay que pedirla. El objetivo es evitar el ingreso elevado de calorías por lo que tampoco es malo dejar en el plato aquello que ya no se quiere comer. Cuando se siente saciedad, el resto de la comida sobra.


7- CUIDADO CON EL ALIÑO: aun las ensaladas tienen calorías y tanto más si las acompañan salsas, quesos y demás complementos. En ciertos casos, algunas ensaladas logran sumar más calorías que un filete con papas fritas. Es bueno averiguar de antemano qué aliño y/o aderezos contiene la ensalada que se escoge y de tener mucho valor energético, optar por pedir que no se los agreguen. No hay mejor aliño que el aceite de oliva y el vinagre.


8- NO A LOS GRATINADOS: son muchas las personas que se deleittan con lasaña o canelones gratinados, sin embargo, sean de verdura o de carne, son verdaderas bombas calóricas y lo son más todavía cuando se los cubre con abundante queso rallado. El consejo en primera instancia es resistirse por completo, pero de no poder hacerlo, es preciso optar por lasaña vegetariana o verduras gratinadas.


9- ELEGIR EL RESTAURANTE CORRECTO: si la decisión es propia es saludable preferir un restaurante que ofrezca opciones para cuidar la línea. Si lo que se busca es comida ligera, baja en calorías y buena para la salud, se recomienda elegir platos vegetarianos, japoneses, peruanos o tailandeses. Cuando el restaurante no tiene más que alimentos calóricos se aconseja comer frutas y tomar agua antes de salir de casa para luego comer menos.


10- CUIDADO CON EL ALCOHOL: una copa de vino al día es muy saludable y si es un vino seco mucho mejor porque contiene menos azúcar. No obstante, la combinación de alcohol con comida es mala porque aporta muchas calorías e impide la quema de grasas, en especial la cerveza.


Hay que recordar que una dieta es una buena forma de perder peso en casos puntuales y siempre que esté supervisada por un profesional de la salud. Sin embargo, para tener una vida saludable y verse bien nada mejor que, por un lado, mantener una alimentación equilibrada que compense los excesos con otras comidas más ligeras y por otro, realizar actividad física al menos tres veces por semana.


comentarios

Compartir en facebook
Compartir en twitter
imagen

Comer fuera de casa sin engordar

Cualquier ocasión es buena para disfrutar de una buena comida y este mes hay una que invita al encuentro constante, el día del amigo se festeja antes, durante y después de su fecha y en la mayoría de los casos hay platos servidos de por medio. Ya sea en una casa o en un restaurante es difícil contrarrestar la tentación para aquellos que siguen una dieta y/o intentan mantener su peso.

Por ello, es bueno seguir algunos consejos para disfrutar sin riesgo y sin culpa:

1- TOMAR ABUNDANTE AGUA: da sensación de “estar lleno por eso es bueno consumirla antes de la comida e incluso durante ella. Es la bebida más natural y saludable por lo que lo óptimo sería beber un vaso de agua a pequeños sorbos antes de que llegue el plato para comer menos. Un truco es beberla al natural porque los hielos rellenan espacio del vaso y disminuyen la cantidad real de líquido. A quienes no les agrada el agua pueden darle sabor con una rodaja de limón.

2- EVITAR EL PAN: para esperar la llegada del plato principal muchos restaurantes ofrecen pan acompañado de mantequilla, quesos, aceite de oliva o salsas, entre otras tentaciones. Aunque resulte difícil resistirlas hay que evitar todo el combo cuando se está a dieta porque ingerirlo le aporta al cuerpo muchas calorías y evita que se pierda peso.

3- CONCENTRARSE EN EL PLATO PRINCIPAL: si la persona está a dieta debería olvidar tanto el plato de entrada como el postre y elegir un único plato único que agrade y sacie el hambre, en lo posible a base de carnes o pescados a la plancha o al horno. En el caso de pedir un plato de entrada, evitar los que contengan salsas o quesos; es preferible una ensalada sencilla, arroz blanco o verduras a la plancha o a las brasas. Siempre hay que huir de las guarniciones, en especial de las papas fritas. Respecto al postre, lo ideal sería su ausencia pero de consumirlo, es preciso optar por una infusión o jugos naturales de frutas.

4- NO A LOS EMPANADOS: platos como milanesas o pescados rebozados, entre otros, contienen alto contenido calórico porque poseen mucha grasa. Por ejemplo: un filete de 150 gramos tiene alrededor de 210 calorías pero al rebozarlo se le agregan unas 140 calorías más. Por la misma razón también hay que evitar los fritos, lo recomendable es pedir platos cocidos al vapor, a la plancha o al horno.

5- EVITAR LAS SALSAS: la mayoría de los platos las incluyen en alguna de sus variantes pero contienen un alto contenido de grasa. El consejo es elegir las de tomate porque suelen ser más livianas. Esta salsa es aún mejor cuando lleva ají, en tanto este ingrediente ayuda al buen funcionamiento del metabolismo.

6- PORCIONES PEQUEÑAS: si existe la opción de pedir una porción más pequeña hay que pedirla. El objetivo es evitar el ingreso elevado de calorías por lo que tampoco es malo dejar en el plato aquello que ya no se quiere comer. Cuando se siente saciedad, el resto de la comida sobra.

7- CUIDADO CON EL ALIÑO: aun las ensaladas tienen calorías y tanto más si las acompañan salsas, quesos y demás complementos. En ciertos casos, algunas ensaladas logran sumar más calorías que un filete con papas fritas. Es bueno averiguar de antemano qué aliño y/o aderezos contiene la ensalada que se escoge y de tener mucho valor energético, optar por pedir que no se los agreguen. No hay mejor aliño que el aceite de oliva y el vinagre.

8- NO A LOS GRATINADOS: son muchas las personas que se deleittan con lasaña o canelones gratinados, sin embargo, sean de verdura o de carne, son verdaderas bombas calóricas y lo son más todavía cuando se los cubre con abundante queso rallado. El consejo en primera instancia es resistirse por completo, pero de no poder hacerlo, es preciso optar por lasaña vegetariana o verduras gratinadas.

9- ELEGIR EL RESTAURANTE CORRECTO: si la decisión es propia es saludable preferir un restaurante que ofrezca opciones para cuidar la línea. Si lo que se busca es comida ligera, baja en calorías y buena para la salud, se recomienda elegir platos vegetarianos, japoneses, peruanos o tailandeses. Cuando el restaurante no tiene más que alimentos calóricos se aconseja comer frutas y tomar agua antes de salir de casa para luego comer menos.

10- CUIDADO CON EL ALCOHOL: una copa de vino al día es muy saludable y si es un vino seco mucho mejor porque contiene menos azúcar. No obstante, la combinación de alcohol con comida es mala porque aporta muchas calorías e impide la quema de grasas, en especial la cerveza.

Hay que recordar que una dieta es una buena forma de perder peso en casos puntuales y siempre que esté supervisada por un profesional de la salud. Sin embargo, para tener una vida saludable y verse bien nada mejor que, por un lado, mantener una alimentación equilibrada que compense los excesos con otras comidas más ligeras y por otro, realizar actividad física al menos tres veces por semana.

comentarios

imagen imagen
Login