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Cloacas rebalsadas: la Capitán Candelaria de Las Heras “una escuela turbia”
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Por Redacción

Cloacas rebalsadas: la Capitán Candelaria de Las Heras “una escuela turbia”



Venía funcionando a los ponchazos hasta que explotó y lo hizo de la peor manera. El pozo séptico colapsó en el patio y los padres explotaron, resolviendo aplicar una decisión drástica: tomar la escuela.


El colegio en cuestión es el Capitán Candelaria, ubicado en El Algarrobal, Guaymallén, y la Dirección General de Escuelas (DGE) trabajó ayer con celeridad para resolver el problema. Tras una reunión con todos los involucrados, se decidió ejecutar varias medidas para tratar de resolver el problema, aunque funcionarios del organismo avisaron que “no se remediará el problema total de un día para otro”.


Durante la medida de fuerza que se inició este lunes, los padres aclararon que tomaron la drástica medida de tomar el colegio debido a los problemas estructurales que tiene el edificio, remarcando que los pozos sépticos están colapsados y que el colegio sufre una problemática de hacinamiento.


“Estamos pidiendo que se mejoren las condiciones edilicias de nuestro colegio y que se destinen fondos para la construcción de la escuela 1–149, que está creada y que este año supuestamente tendríamos que tener”, explicó Diana, madre de uno de los alumnos del colegio.


Y agregó: “Para nosotros representa mucho esfuerzo la toma de una escuela sabiendo cómo es la comunidad de El Algarrobal. Mucho esfuerzo y mucha convicción de que lo estamos pidiendo es el derecho de los niños a la educación, porque han repetido mucho el término derecho a la educación esta mañana, pero se les ha olvidado una palabra educación ‘digna’”.


Una problemática de larga data


Un ex docente de la institución que se comunicó con El Ciudadano relató que el problema de la infraestructura del edificio comenzó en 2011, cuando se incorporó la escuela secundaria. “Después de varias visitas se comprobó que la infraestructura no permitía agrandar la matrícula, pero se terminó habilitando”, indicó.


En ese sentido, Elizabeth Caligone, directora del establecimiento, aseveró que la escuela se encuentra funcionando con exceso de alumnos y aclaró que “cuenta con una matrícula actual de 620 alumnos cuando está edificada para 300. Compartimos el predio con una secundaria que tiene 200 alumnos”.


Aguas servidas, “cada dos por tres”


La historia de los pozos colapsados es habitual en el colegio, y en ese sentido la directora indicó que por ese motivo los niños han visto cómo se les reduce su lugar de esparcimiento. “Cada dos por tres tenemos las aguas servidas alrededor de la cancha y los chicos siguen perdiendo espacios porque no pueden jugar ahí, dado el foco de infección que tenemos”, dijo Caligone.


Además, describió otros inconvenientes que sufren los estudiantes y profesores en el edificio. “Colapsa el sistema eléctrico. Seguimos con las aulas de chapa donde no funcionan los acondicionadores de aire y la escuela no cuenta con recursos para abastecer y arreglar los aparatos. Se filtran los módulos ante las lluvias y en algunas ocasiones tuvimos que contener a los chicos en otras aulas, hacinados”, explicó la docente.


La solución del Ejecutivo


Tras la reunión que mantuvieron las áreas del Ejecutivo, se resolvió realizar obras a corto, mediano y largo plazo para mejorar la situación en el establecimiento.


Las medidas a corto plazo se concretarán con la corrección de los problemas eléctricos y los referidos al techo por las filtraciones de agua. Además, la Municipalidad dispondrá de camiones para que retiren diariamente o día por medio los desechos del pozo séptico.


En ese sentido, el subdirector de Mantenimiento Escolar, Emilio Pastorino, anunció que “esta semana empieza una empresa de obras eléctricas en reparaciones generales porque está muy caída la instalación”.


La solución a mediano plazo se comenzaría a aplicar apenas culmine la temporada escolar, realizando un estudio del terreno, trabajar en la remodelación del pozo absorbente y comprar más tanques para ampliar la capacidad.


Para el largo plazo, la DGE estudia la posibilidad de ampliar el establecimiento y de esta manera evitar el hacinamiento que sufren los niños actualmente.


La Muni deberá auxiliar a toda la zona


El conflicto de la escuela Capitán Candelaria desnudó el problema que existe en la zona con los pozos sépticos, ya que los vecinos denunciaron que el colapso se produce de manera reiterada.


El problema es que las napas freáticas son muy altas y se inutilizan los pozos, como es el caso de esta escuela.


En ese sentido, Pastorino aclaró que “es una situación que técnicamente no tiene solución. Lo único que se puede hacer es venir y retirar los líquidos cloacales y después de sacarlos, trasladarlos a una planta de tratamiento de líquidos limpios”.


La medida continuará hoy, por lo que recién mañana se reanudará el dictado de clases en el establecimiento.


Por Matías Caliri – Diario El Ciudadano online


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Cloacas rebalsadas: la Capitán Candelaria de Las Heras “una escuela turbia”

Venía funcionando a los ponchazos hasta que explotó y lo hizo de la peor manera. El pozo séptico colapsó en el patio y los padres explotaron, resolviendo aplicar una decisión drástica: tomar la escuela.

El colegio en cuestión es el Capitán Candelaria, ubicado en El Algarrobal, Guaymallén, y la Dirección General de Escuelas (DGE) trabajó ayer con celeridad para resolver el problema. Tras una reunión con todos los involucrados, se decidió ejecutar varias medidas para tratar de resolver el problema, aunque funcionarios del organismo avisaron que “no se remediará el problema total de un día para otro”.

Durante la medida de fuerza que se inició este lunes, los padres aclararon que tomaron la drástica medida de tomar el colegio debido a los problemas estructurales que tiene el edificio, remarcando que los pozos sépticos están colapsados y que el colegio sufre una problemática de hacinamiento.

“Estamos pidiendo que se mejoren las condiciones edilicias de nuestro colegio y que se destinen fondos para la construcción de la escuela 1–149, que está creada y que este año supuestamente tendríamos que tener”, explicó Diana, madre de uno de los alumnos del colegio.

Y agregó: “Para nosotros representa mucho esfuerzo la toma de una escuela sabiendo cómo es la comunidad de El Algarrobal. Mucho esfuerzo y mucha convicción de que lo estamos pidiendo es el derecho de los niños a la educación, porque han repetido mucho el término derecho a la educación esta mañana, pero se les ha olvidado una palabra educación ‘digna’”.

Una problemática de larga data

Un ex docente de la institución que se comunicó con El Ciudadano relató que el problema de la infraestructura del edificio comenzó en 2011, cuando se incorporó la escuela secundaria. “Después de varias visitas se comprobó que la infraestructura no permitía agrandar la matrícula, pero se terminó habilitando”, indicó.

En ese sentido, Elizabeth Caligone, directora del establecimiento, aseveró que la escuela se encuentra funcionando con exceso de alumnos y aclaró que “cuenta con una matrícula actual de 620 alumnos cuando está edificada para 300. Compartimos el predio con una secundaria que tiene 200 alumnos”.

Aguas servidas, “cada dos por tres”

La historia de los pozos colapsados es habitual en el colegio, y en ese sentido la directora indicó que por ese motivo los niños han visto cómo se les reduce su lugar de esparcimiento. “Cada dos por tres tenemos las aguas servidas alrededor de la cancha y los chicos siguen perdiendo espacios porque no pueden jugar ahí, dado el foco de infección que tenemos”, dijo Caligone.

Además, describió otros inconvenientes que sufren los estudiantes y profesores en el edificio. “Colapsa el sistema eléctrico. Seguimos con las aulas de chapa donde no funcionan los acondicionadores de aire y la escuela no cuenta con recursos para abastecer y arreglar los aparatos. Se filtran los módulos ante las lluvias y en algunas ocasiones tuvimos que contener a los chicos en otras aulas, hacinados”, explicó la docente.

La solución del Ejecutivo

Tras la reunión que mantuvieron las áreas del Ejecutivo, se resolvió realizar obras a corto, mediano y largo plazo para mejorar la situación en el establecimiento.

Las medidas a corto plazo se concretarán con la corrección de los problemas eléctricos y los referidos al techo por las filtraciones de agua. Además, la Municipalidad dispondrá de camiones para que retiren diariamente o día por medio los desechos del pozo séptico.

En ese sentido, el subdirector de Mantenimiento Escolar, Emilio Pastorino, anunció que “esta semana empieza una empresa de obras eléctricas en reparaciones generales porque está muy caída la instalación”.

La solución a mediano plazo se comenzaría a aplicar apenas culmine la temporada escolar, realizando un estudio del terreno, trabajar en la remodelación del pozo absorbente y comprar más tanques para ampliar la capacidad.

Para el largo plazo, la DGE estudia la posibilidad de ampliar el establecimiento y de esta manera evitar el hacinamiento que sufren los niños actualmente.

La Muni deberá auxiliar a toda la zona

El conflicto de la escuela Capitán Candelaria desnudó el problema que existe en la zona con los pozos sépticos, ya que los vecinos denunciaron que el colapso se produce de manera reiterada.

El problema es que las napas freáticas son muy altas y se inutilizan los pozos, como es el caso de esta escuela.

En ese sentido, Pastorino aclaró que “es una situación que técnicamente no tiene solución. Lo único que se puede hacer es venir y retirar los líquidos cloacales y después de sacarlos, trasladarlos a una planta de tratamiento de líquidos limpios”.

La medida continuará hoy, por lo que recién mañana se reanudará el dictado de clases en el establecimiento.

Por Matías Caliri – Diario El Ciudadano online

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