Cargando...
Por Redacción

Carrera con la muerte



Según comentaron usuarios de la Obra Social para Jubilados y Pensionados de la República Argentina a El Ciudadano, conseguir una consulta con médicos de cabecera, realizarse estudios de alta complejidad o programar una cirugía, es  asunto de largo plazo.


Al respecto, fuentes oficiales y empleados del servicio santitario público reconocen la problemática y al mismo tiempo aseguran que las principales clínicas de atención como por ejemplo la Mitre, hoy están colapsadas. Sin embargo, muchos afectados que se comunicaron al servicio de reclamo de este periódico (contanos@ciudadanodiario.com.ar), afirmaron que las pocas camas y turnos disponibles están reservadas con anticipación para quienes cuentan con una obra social extra.


Mientras tanto, aquellos que no tienen la posibilidad de abonar una prepaga adicional, deben esperar hasta cuatro meses para ser intervenidos quirúrgicamente o realizarse un estudio de alta complejidad. De la misma manera, los médicos de cabecera y especialistas que atienden en sus consultorios privados no tienen turnos disponibles, a menos que sean a 30 días o más. “Fui a acompañar a mi vieja (Laura Elia Pérez) a que se haga atender en un consultorio. Mientras tanto, alguien llama por teléfono, la secretaria levanta el tubo y dice: ‘No, disculpe, para PAMI recién tengo turno para fines de septiembre’”, denunció el periodista Alejandro Álvarez a través de su cuenta de Facebook.


“El año pasado necesitaba urgente una consulta a un especialista (gastroenterólogo) para mi madre por una hernia de vientre que le causaba mucho dolor en los intestinos. Finalmente le dieron turno para julio (yo había solicitado el turno). El 26 de mayo pasado falleció. Aparentemente la hernia se le estranguló por falta de atención”, comentó Julia Storanni, hija de Ignacia Vélez, ex afiliada literalmente abandonada.


De todos modos, en la salud pública aseguran que no cumplen con cupos para la atención, sino que en realidad atienden a todos los pacientes por igual y sin privilegios. “Pedí un turno para una consulta de rutina con mi médico de cabecera y me dieron para dentro de dos meses y medio”, explicó Mabel Torres (71), una de las afiliadas que elevó su reclamo a la Superintendencia de Salud de la Nación al ver que no sería atendida con rapidez.


Hágalo usted mismo


Las denuncias recibidas en nuestra mensajería de reclamos son más de 50 y todas ponen de manifiesto la diferenciación que hacen las clínicas y centros de estudio sobre los pacientes, en función de la obra social que tenga éste.


Para comprobar estos datos, El Ciudadano hizo la prueba e intentó solicitar un turno ficticio para un exámen tomográfico en la Escuela de Medicina Nuclear. Los resultados fueron los esperados: antes de darnos fecha, la secretaria preguntó qué prepaga teníamos y cuando le anunciamos que el turno en realidad es para una “abuela afiliada a Pami” la mujer titubeó y finalmente dijo que sólo tiene turnos para principios de octubre. Ante la situación, le comentamos a la encargada de los turnos que se trataba de una urgencia y la respuesta fue la de siempre: “No puedo hacer nada al respecto. Todos los turnos para PAMI hoy por hoy se están manejando con esas demoras”, explicó.


No manda las prótesis


Oscar Héctor Garrido, esposo de Lidia Mabel Serna, que es afiliada a PAMI y se encuentra internada en la clínica Ciudad de San Rafael desde el 15 de mayo, denunció en Diario de San Rafael la situación crítica que está pasando su mujer por los incumplimientos de su obra social.


A Lidia le diagnosticaron traumatismo de columna vertebral, y el 16 de mayo le indicaron una cirugía de columna y tronco, para la que se solicitó a PAMI la prótesis e insumos necesarios. Desde entonces, pese a reiterados reclamos efectuados por los familiares y el profesional tratante, PAMI no cumplió con la provisión de los materiales pedidos (al no entregarlos o hacerlo con otros diferentes de los que se necesitaban), haciendo fracasar dos turnos fijados para la cirugía.


“Mi mujer tuvo un accidente hace diez años, y hace un año y medio que la operaron de la columna y no salió bien (…). En siete días la operaron dos veces pero seguimos igual. Ahora está con suero y calmantes para los dolores porque no los aguanta más”, manifestó Garrido./ Orlando Tirapu


comentarios

Compartir en facebook
Compartir en twitter
imagen
imagen
imagen
imagen

Carrera con la muerte

Según comentaron usuarios de la Obra Social para Jubilados y Pensionados de la República Argentina a El Ciudadano, conseguir una consulta con médicos de cabecera, realizarse estudios de alta complejidad o programar una cirugía, es  asunto de largo plazo.

Al respecto, fuentes oficiales y empleados del servicio santitario público reconocen la problemática y al mismo tiempo aseguran que las principales clínicas de atención como por ejemplo la Mitre, hoy están colapsadas. Sin embargo, muchos afectados que se comunicaron al servicio de reclamo de este periódico (contanos@ciudadanodiario.com.ar), afirmaron que las pocas camas y turnos disponibles están reservadas con anticipación para quienes cuentan con una obra social extra.

Mientras tanto, aquellos que no tienen la posibilidad de abonar una prepaga adicional, deben esperar hasta cuatro meses para ser intervenidos quirúrgicamente o realizarse un estudio de alta complejidad. De la misma manera, los médicos de cabecera y especialistas que atienden en sus consultorios privados no tienen turnos disponibles, a menos que sean a 30 días o más. “Fui a acompañar a mi vieja (Laura Elia Pérez) a que se haga atender en un consultorio. Mientras tanto, alguien llama por teléfono, la secretaria levanta el tubo y dice: ‘No, disculpe, para PAMI recién tengo turno para fines de septiembre’”, denunció el periodista Alejandro Álvarez a través de su cuenta de Facebook.

“El año pasado necesitaba urgente una consulta a un especialista (gastroenterólogo) para mi madre por una hernia de vientre que le causaba mucho dolor en los intestinos. Finalmente le dieron turno para julio (yo había solicitado el turno). El 26 de mayo pasado falleció. Aparentemente la hernia se le estranguló por falta de atención”, comentó Julia Storanni, hija de Ignacia Vélez, ex afiliada literalmente abandonada.

De todos modos, en la salud pública aseguran que no cumplen con cupos para la atención, sino que en realidad atienden a todos los pacientes por igual y sin privilegios. “Pedí un turno para una consulta de rutina con mi médico de cabecera y me dieron para dentro de dos meses y medio”, explicó Mabel Torres (71), una de las afiliadas que elevó su reclamo a la Superintendencia de Salud de la Nación al ver que no sería atendida con rapidez.

Hágalo usted mismo

Las denuncias recibidas en nuestra mensajería de reclamos son más de 50 y todas ponen de manifiesto la diferenciación que hacen las clínicas y centros de estudio sobre los pacientes, en función de la obra social que tenga éste.

Para comprobar estos datos, El Ciudadano hizo la prueba e intentó solicitar un turno ficticio para un exámen tomográfico en la Escuela de Medicina Nuclear. Los resultados fueron los esperados: antes de darnos fecha, la secretaria preguntó qué prepaga teníamos y cuando le anunciamos que el turno en realidad es para una “abuela afiliada a Pami” la mujer titubeó y finalmente dijo que sólo tiene turnos para principios de octubre. Ante la situación, le comentamos a la encargada de los turnos que se trataba de una urgencia y la respuesta fue la de siempre: “No puedo hacer nada al respecto. Todos los turnos para PAMI hoy por hoy se están manejando con esas demoras”, explicó.

No manda las prótesis

Oscar Héctor Garrido, esposo de Lidia Mabel Serna, que es afiliada a PAMI y se encuentra internada en la clínica Ciudad de San Rafael desde el 15 de mayo, denunció en Diario de San Rafael la situación crítica que está pasando su mujer por los incumplimientos de su obra social.

A Lidia le diagnosticaron traumatismo de columna vertebral, y el 16 de mayo le indicaron una cirugía de columna y tronco, para la que se solicitó a PAMI la prótesis e insumos necesarios. Desde entonces, pese a reiterados reclamos efectuados por los familiares y el profesional tratante, PAMI no cumplió con la provisión de los materiales pedidos (al no entregarlos o hacerlo con otros diferentes de los que se necesitaban), haciendo fracasar dos turnos fijados para la cirugía.

“Mi mujer tuvo un accidente hace diez años, y hace un año y medio que la operaron de la columna y no salió bien (…). En siete días la operaron dos veces pero seguimos igual. Ahora está con suero y calmantes para los dolores porque no los aguanta más”, manifestó Garrido./ Orlando Tirapu

comentarios

imagen imagen
Login