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Cada vez se consume más éxtasis
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Por Redacción

Cada vez se consume más éxtasis



El mercado de las drogas sintéticas o de diseño, en Mendoza está en evidente etapa de crecimiento. Es que en los últimos dos años, según la Policía de Mendoza, aumentaron las capturas de LSD, metanfetaminas y sobre todo éxtasis. La situación determinó que las autoridades de control federal profundizaran las investigaciones con asignaciones especiales en ese tema. El incremento se ve reflejado también en las comparaciones regionales realizadas por la oficina antidrogas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En el estudio desarrollado durante el 2013, los estudiantes secundarios argentinos figuran entre los de mayor consumo de drogas sintéticas en América latina.


En proceso de masificación

En la prevalencia de consumo de éxtasis entre alumnos universitarios de clase media y media alta, los mendocinos quedaron con un registro de 3,1%. En otras palabras, de cien jóvenes de entre 18 y 33 años, tres (como mínimo) probaron esta sustancia que hasta hace pocos años se encerraba en pequeños círculos de clase alta. Este margen posiciona a la provincia como la quinta en mayor consumo, ubicada por detrás de Buenos Aires (8,3%), Córdoba (7,5%), Santa Fe (6,8%) y Santa Cruz (5,5%).

El informe fue elaborado este año por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) sobre la base de los informes provinciales remitidos por los observatorios de drogas de cada región del país. Para el caso argentino, se tomó en cuenta la cifra relevada en la encuesta nacional de estudiantes secundarios y universitarios de 2013.

Sin embargo, más allá de las comparaciones regionales, la situación del mercado de drogas de diseño es una preocupación especial para las autoridades. Entre los agentes de las fuerzas de Seguridad se afirma que se trata del mercado de potencial mayor crecimiento en nuestro país. Especialmente, por ser una moda de consumo entre jóvenes.


“Narcouniversitarios”

El circuito comercial que sigue el éxtasis en Mendoza no es muy diferente al del resto del país. Según fuentes policiales, la droga “de moda” en la provincia se distribuye en dos lugares: la facultad y el boliche. El primer espacio es el más común cuando se vende por cantidad y por lo general se compra “en grupo” sin medir las consecuencias, ya que la misma dosis puede ser mortal o benévola, dependiendo la constitución de la persona. En el boliche por el contrario, se compra en forma repentina, poco planificada y la sobredosis es más frecuente. El método de venta es el boca a boca y una pastilla puede costar entre $200 y $500, dependiendo el “modelo” de la rueda o pasti, como se lo conoce en la jerga de la movida electrónica.


Efectos a largo y corto plazo

Consumir éxtasis (metilenedioximetanfetamina) tiene numerosos efectos adversos para la salud: náuseas, escalofríos, sudoración, visión borrosa o contractura involuntaria de los músculos de la mandíbula y hasta la muerte por sobredosis. En las horas o días siguientes disminuye la memoria y la capacidad del individuo para procesar información, lo que aumenta el riesgo de accidentes. La asociación del éxtasis a una gran actividad física, como bailar durante muchas horas, puede dar lugar a un “golpe de calor” que consiste en un aumento de la temperatura corporal que puede provocar derrame cerebral y muerte./ Orlando Tirapu


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Cada vez se consume más éxtasis

El mercado de las drogas sintéticas o de diseño, en Mendoza está en evidente etapa de crecimiento. Es que en los últimos dos años, según la Policía de Mendoza, aumentaron las capturas de LSD, metanfetaminas y sobre todo éxtasis. La situación determinó que las autoridades de control federal profundizaran las investigaciones con asignaciones especiales en ese tema. El incremento se ve reflejado también en las comparaciones regionales realizadas por la oficina antidrogas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En el estudio desarrollado durante el 2013, los estudiantes secundarios argentinos figuran entre los de mayor consumo de drogas sintéticas en América latina.

En proceso de masificación
En la prevalencia de consumo de éxtasis entre alumnos universitarios de clase media y media alta, los mendocinos quedaron con un registro de 3,1%. En otras palabras, de cien jóvenes de entre 18 y 33 años, tres (como mínimo) probaron esta sustancia que hasta hace pocos años se encerraba en pequeños círculos de clase alta. Este margen posiciona a la provincia como la quinta en mayor consumo, ubicada por detrás de Buenos Aires (8,3%), Córdoba (7,5%), Santa Fe (6,8%) y Santa Cruz (5,5%).
El informe fue elaborado este año por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) sobre la base de los informes provinciales remitidos por los observatorios de drogas de cada región del país. Para el caso argentino, se tomó en cuenta la cifra relevada en la encuesta nacional de estudiantes secundarios y universitarios de 2013.
Sin embargo, más allá de las comparaciones regionales, la situación del mercado de drogas de diseño es una preocupación especial para las autoridades. Entre los agentes de las fuerzas de Seguridad se afirma que se trata del mercado de potencial mayor crecimiento en nuestro país. Especialmente, por ser una moda de consumo entre jóvenes.

“Narcouniversitarios”
El circuito comercial que sigue el éxtasis en Mendoza no es muy diferente al del resto del país. Según fuentes policiales, la droga “de moda” en la provincia se distribuye en dos lugares: la facultad y el boliche. El primer espacio es el más común cuando se vende por cantidad y por lo general se compra “en grupo” sin medir las consecuencias, ya que la misma dosis puede ser mortal o benévola, dependiendo la constitución de la persona. En el boliche por el contrario, se compra en forma repentina, poco planificada y la sobredosis es más frecuente. El método de venta es el boca a boca y una pastilla puede costar entre $200 y $500, dependiendo el “modelo” de la rueda o pasti, como se lo conoce en la jerga de la movida electrónica.

Efectos a largo y corto plazo
Consumir éxtasis (metilenedioximetanfetamina) tiene numerosos efectos adversos para la salud: náuseas, escalofríos, sudoración, visión borrosa o contractura involuntaria de los músculos de la mandíbula y hasta la muerte por sobredosis. En las horas o días siguientes disminuye la memoria y la capacidad del individuo para procesar información, lo que aumenta el riesgo de accidentes. La asociación del éxtasis a una gran actividad física, como bailar durante muchas horas, puede dar lugar a un “golpe de calor” que consiste en un aumento de la temperatura corporal que puede provocar derrame cerebral y muerte./ Orlando Tirapu

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