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Por Redacción

Boys don´t cry



No debe ser tarea fácil estar en los zapatos de Stuart Lancaster, desde hace 48 horas el hombre más cuestionado en el Reino Unido. El Head Coach de la selección inglesa de rugby y su plantel tienen el enorme peso de ser el primer país anfitrión eliminado en primera ronda de la cita máxima del rugby. El tiro de gracia, lo disparo el apertura australiano Bernard Foley figura descollante del encuentro ante los hombre de “La rosa”.


Resulta curioso, por mas que se trate de un deporte, que dos de sus colonias privaron a Inglaterra del sueño de estar en la final de su Mundial. Gales le propinó el primer golpe superándolo por 2 puntos luego de estar 12 abajo, el resto de la tarea quedó en manos de Australia. Es cierto, también, que en los locales reinaba un exitismo desmesurado solo por el hecho de ser locales y de lo que alguna vez fueron. Sin tener en cuenta el gran recambio de jugadores y que en los últimos cuatro años Inglaterra no pudo quedarse con el 6 Naciones.


Las criticas son una catarata imparable para los Lancaster´s Boys, “Vi a un equipo autodestructivo. Hubo una pésima selección de jugadores, empantanados a la hora de pensar y con miedo al oponente. Simplemente, nos dieron el peor día en la historia del rugby inglés” señaló Stuart Barnes, ex apertura del seleccionado inglés devenido en comentarista de la cadena Sky Sports.


Lejos de las épocas de gloria de Jonny Wilkinson, el sábado en Twickenham y ante la atenta mirada del Principe Harry el rugby ingles se rindió ante el poderío australiano que golpeo la fibra mas intima de los ingleses, el orgullo.


Al Mundial le falta su parte más emocionante y los hombres de la rosa, serán solo observadores de lo que suceda en su casa mientras que en cada rincón del reino suene, por lo bajo, la canción himno de The Cure “Boys don´t cry”.


Por Gabriel Landart – Diario El Ciudadano on line


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Boys don´t cry

No debe ser tarea fácil estar en los zapatos de Stuart Lancaster, desde hace 48 horas el hombre más cuestionado en el Reino Unido. El Head Coach de la selección inglesa de rugby y su plantel tienen el enorme peso de ser el primer país anfitrión eliminado en primera ronda de la cita máxima del rugby. El tiro de gracia, lo disparo el apertura australiano Bernard Foley figura descollante del encuentro ante los hombre de “La rosa”.

Resulta curioso, por mas que se trate de un deporte, que dos de sus colonias privaron a Inglaterra del sueño de estar en la final de su Mundial. Gales le propinó el primer golpe superándolo por 2 puntos luego de estar 12 abajo, el resto de la tarea quedó en manos de Australia. Es cierto, también, que en los locales reinaba un exitismo desmesurado solo por el hecho de ser locales y de lo que alguna vez fueron. Sin tener en cuenta el gran recambio de jugadores y que en los últimos cuatro años Inglaterra no pudo quedarse con el 6 Naciones.

Las criticas son una catarata imparable para los Lancaster´s Boys, “Vi a un equipo autodestructivo. Hubo una pésima selección de jugadores, empantanados a la hora de pensar y con miedo al oponente. Simplemente, nos dieron el peor día en la historia del rugby inglés” señaló Stuart Barnes, ex apertura del seleccionado inglés devenido en comentarista de la cadena Sky Sports.

Lejos de las épocas de gloria de Jonny Wilkinson, el sábado en Twickenham y ante la atenta mirada del Principe Harry el rugby ingles se rindió ante el poderío australiano que golpeo la fibra mas intima de los ingleses, el orgullo.

Al Mundial le falta su parte más emocionante y los hombres de la rosa, serán solo observadores de lo que suceda en su casa mientras que en cada rincón del reino suene, por lo bajo, la canción himno de The Cure “Boys don´t cry”.

Por Gabriel Landart – Diario El Ciudadano on line

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