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Barras: los dueños del fútbol
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Por Redacción

Barras: los dueños del fútbol



Suele decirse que las imágenes hablan por si solas, creo que esa frase es parcialmente cierta. La tarde del domingo entregó postales que parecían ser parte del pasado en el estadio Malvinas Argentinas, sobre todo, cuando juega Godoy Cruz.


Observar con tristeza como una lluvia de piedras buscaba destinatario sin distinción de camisetas cuando Fernando Zuqui fue a ejecutar un corner es una imagen que quisiera olvidar rápidamente, pero sin embargo, parece un deja-vu de aquel partido con Arsenal en 2006. Desde siempre y en todos los ámbitos hay manifestaciones que se realizan por una causa, pero esconden otros motivos. Me pregunto si este será el caso.


Lejos de querer transformar estas líneas en un discurso moralista o cercano a alguna religión, aprovecho el espacio para reflexionar en voz alta. ¿Cual es el mensaje que estamos dando? ¿Que estamos naturalizando? ¿Hasta cuando?


Luego que el arbitro Germán Delfino decidió suspender el encuentro, en declaraciones televisivas señaló: “El jefe del operativo me dijo, no hay manera de controlar a toda esta gente” Entonces cobra fuerza el primer interrogante: estamos contando que las autoridades, en todo orden, legitiman el mensaje de los delincuentes que se creen y actúan, por connivencia o impericia de los otros, como los verdaderos “dueños del fútbol”.


La convocatoria no era buena en todo el estadio, no todos los que ocupaban un lugar en la popular sur habían decidido que el partido se suspendiera.  Es más, la mayoría, fue a alentar a su equipo, pero se tuvo que volver antes a casa por la decisión de los “dueños del fútbol” que ya habían avisado a su manera que esto sucedería.


Algunos han naturalizado cualquier cosa en nombre de los “amados colores”, lo de ayer no fue una demostración de cariño al club, fue una demostración de poder. Poder que hemos asignado, periodistas, dirigentes, futbolistas y espectadores a aquellos que hacen de las tropelías en un estadio su negocio.


El tema es que los “dueños del fútbol” pueden realizar este tipo de manifestaciones por que las consecuencias no existen. Por que no hay condenas para estos delitos, por que hay mucha gente involucrada, por que lo hemos naturalizado y por que lamentablemente seguirá pasando en la medida en que ellos así lo quieran.


Por que alguna vez los necesitaron y hoy están obligados a convivir, en todos los clubes, con los “dueños del fútbol” porque los partidos empiezan y terminan si ellos quieren, porque el fútbol no es para todos, el fútbol… es para ellos.


Por Gabriel Landart – Diario El Ciudadano on line


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Barras: los dueños del fútbol

Suele decirse que las imágenes hablan por si solas, creo que esa frase es parcialmente cierta. La tarde del domingo entregó postales que parecían ser parte del pasado en el estadio Malvinas Argentinas, sobre todo, cuando juega Godoy Cruz.

Observar con tristeza como una lluvia de piedras buscaba destinatario sin distinción de camisetas cuando Fernando Zuqui fue a ejecutar un corner es una imagen que quisiera olvidar rápidamente, pero sin embargo, parece un deja-vu de aquel partido con Arsenal en 2006. Desde siempre y en todos los ámbitos hay manifestaciones que se realizan por una causa, pero esconden otros motivos. Me pregunto si este será el caso.

Lejos de querer transformar estas líneas en un discurso moralista o cercano a alguna religión, aprovecho el espacio para reflexionar en voz alta. ¿Cual es el mensaje que estamos dando? ¿Que estamos naturalizando? ¿Hasta cuando?

Luego que el arbitro Germán Delfino decidió suspender el encuentro, en declaraciones televisivas señaló: “El jefe del operativo me dijo, no hay manera de controlar a toda esta gente” Entonces cobra fuerza el primer interrogante: estamos contando que las autoridades, en todo orden, legitiman el mensaje de los delincuentes que se creen y actúan, por connivencia o impericia de los otros, como los verdaderos “dueños del fútbol”.

La convocatoria no era buena en todo el estadio, no todos los que ocupaban un lugar en la popular sur habían decidido que el partido se suspendiera.  Es más, la mayoría, fue a alentar a su equipo, pero se tuvo que volver antes a casa por la decisión de los “dueños del fútbol” que ya habían avisado a su manera que esto sucedería.

Algunos han naturalizado cualquier cosa en nombre de los “amados colores”, lo de ayer no fue una demostración de cariño al club, fue una demostración de poder. Poder que hemos asignado, periodistas, dirigentes, futbolistas y espectadores a aquellos que hacen de las tropelías en un estadio su negocio.

El tema es que los “dueños del fútbol” pueden realizar este tipo de manifestaciones por que las consecuencias no existen. Por que no hay condenas para estos delitos, por que hay mucha gente involucrada, por que lo hemos naturalizado y por que lamentablemente seguirá pasando en la medida en que ellos así lo quieran.

Por que alguna vez los necesitaron y hoy están obligados a convivir, en todos los clubes, con los “dueños del fútbol” porque los partidos empiezan y terminan si ellos quieren, porque el fútbol no es para todos, el fútbol… es para ellos.

Por Gabriel Landart – Diario El Ciudadano on line

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