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Aburridos ¡nunca!
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Por Redacción

Aburridos ¡nunca!



Por las redes sociales comenzó a circular una nueva modalidad de fiesta que asusta a los padres de adolescentes. Se trata de un intercambio de besos por tragos que ya se registró en algunas ciudades del país. En Mendoza hubo registros de las famosas juntadas ‘de la heladerita’ y se crearon eventos de Facebook que promovían eventos aún más subidos de tono y con involucramiento sexual


En cuestiones de diversión nada está escrito y romper límites parece ser el objetivo de los adolescentes, quienes a través de las redes sociales encontraron la mejor arma para comunicar su ingenio y aglutinar a grandes cantidades de público.
Esta vez, los eventos que despertaron la curiosidad de los padres son los que invitan a las chicas a “chapar” con cinco hombres para luego conseguir un trago.
Esta modalidad tomó notoriedad en Neuquén cuando un boliche anunció un evento ‘Rápidas y furiosas’ para promocionar el local y conseguir más clientes.
En Mendoza, si bien no hay un registro de que se haya incentivado esta iniciativa, meses atrás si se propuso recrear la fiesta del Arco Iris (ver recuadro) que incluía una noche de excesos y amor libre.
Estas fiestas fueron desactivadas apenas algunos papás denunciaron las páginas de Facebook como nocivas. 
El titular de Juventud de la provincia, César Maturano, en diálogo con El Ciudadano explicó: “Es muy difícil controlar este tipo de eventos porque los gobiernos –provincial o municipal– no puede tener ingerencia en las fiestas privadas, porque sino deberíamos controlar todo y eso es imposible”.
Las autoridades sólo pueden tener ingerencia en este tipo de fiestas si se registra que existe expendio de entradas. 
“Una vez que determinamos que se están vendiendo entradas y la fiesta no ha sido autorizada, movilizamos a las autoridades y les solicitamos a los organizadores que apaguen la música y le pedimos a los chicos que se retiren”, explicó Maturano.


Según la época del año
Este tipo de fiestas no convencionales varían según la época del año. El titular de Juventud aclaró que en el verano son más comunes las juntadas en una casa quinta, con pileta o a la orilla del río.
A comienzos del 2013 (ver recuadro) se registró una famosa ‘fiesta de la heladerita’ en una casa quinta de Vistalba que concluyó con una chica en estado de ebriedad. Las autoridades del municipio y del Gobierno provincial clausuraron la fiesta.


La participación de los padres es primordial
El titular de Juventud aseveró que la participación de los padres es fundamental para evitar excesos en las fiestas o en las juntadas privadas.
“Muchas veces les explicamos a los padres que las fiestas no están habilitadas y de igual manera dejan a los jóvenes”, esclareció Maturano.
Los progenitores tienen una alternativa formal para saber si el sitio adonde se dirige su hijo o hija es seguro. Ese vehículo es el número de teléfono 0 800 222 0900.
Con este número se pueden obtener datos de las fiestas, habilitaciones y además se pueden realizar denuncias de todo tipo.
“Nosotros, a través del área, nos transformamos en un puente con otros organismos para realizar denuncias. Estamos conectados con la DINAF, por si hay menores, con el INADI o con la Policía en caso de ser necesario”, concluyó Maturano.


Los chicos de 16 y 17 no tienen adónde ir
Uno de los principales problemas que fomentan este tipo de fiestas privadas es la falta de espacios para los chicos de 16 y 17 años a los cuales los matinée ya los aburre y no pueden ir a los boliches por su corta edad.
“La verdad es que hay un vacío en la situación de estos chicos. Porque se hacen matinée esporádicos pero no hay lugares fijos para que vayan los fines de semana”, confirmó Cesar Maturano.
El problema para esta franja etaria se complica aún más porque los adultos “no los soportan” y cada vez le reprimen los lugares elegidos por ellos para su esparcimiento.
Así fue como el año pasado, las autoridades del shopping Palmares le prohibieron la entrada a los menores de edad porque “molestaban a los consumidores del centro comercial”.
Luego el shopping de Guaymallén optó la misma medida.
De esta manera, esta franja etaria perdió las visitas al cine y un lugar de encuentro típico de los adolescentes.

Controles en los boliches
El titular de Juventud confirmó que para evitar que los menores asistan a los locales bailables, están realizando controles. 
“Estamos trabajando para evitar encontrarnos con menores alcoholizados en los boliches”, aclaró./Matías Caliri


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Aburridos ¡nunca!

Por las redes sociales comenzó a circular una nueva modalidad de fiesta que asusta a los padres de adolescentes. Se trata de un intercambio de besos por tragos que ya se registró en algunas ciudades del país. En Mendoza hubo registros de las famosas juntadas ‘de la heladerita’ y se crearon eventos de Facebook que promovían eventos aún más subidos de tono y con involucramiento sexual

En cuestiones de diversión nada está escrito y romper límites parece ser el objetivo de los adolescentes, quienes a través de las redes sociales encontraron la mejor arma para comunicar su ingenio y aglutinar a grandes cantidades de público.
Esta vez, los eventos que despertaron la curiosidad de los padres son los que invitan a las chicas a “chapar” con cinco hombres para luego conseguir un trago.
Esta modalidad tomó notoriedad en Neuquén cuando un boliche anunció un evento ‘Rápidas y furiosas’ para promocionar el local y conseguir más clientes.
En Mendoza, si bien no hay un registro de que se haya incentivado esta iniciativa, meses atrás si se propuso recrear la fiesta del Arco Iris (ver recuadro) que incluía una noche de excesos y amor libre.
Estas fiestas fueron desactivadas apenas algunos papás denunciaron las páginas de Facebook como nocivas. 
El titular de Juventud de la provincia, César Maturano, en diálogo con El Ciudadano explicó: “Es muy difícil controlar este tipo de eventos porque los gobiernos –provincial o municipal– no puede tener ingerencia en las fiestas privadas, porque sino deberíamos controlar todo y eso es imposible”.
Las autoridades sólo pueden tener ingerencia en este tipo de fiestas si se registra que existe expendio de entradas. 
“Una vez que determinamos que se están vendiendo entradas y la fiesta no ha sido autorizada, movilizamos a las autoridades y les solicitamos a los organizadores que apaguen la música y le pedimos a los chicos que se retiren”, explicó Maturano.

Según la época del año
Este tipo de fiestas no convencionales varían según la época del año. El titular de Juventud aclaró que en el verano son más comunes las juntadas en una casa quinta, con pileta o a la orilla del río.
A comienzos del 2013 (ver recuadro) se registró una famosa ‘fiesta de la heladerita’ en una casa quinta de Vistalba que concluyó con una chica en estado de ebriedad. Las autoridades del municipio y del Gobierno provincial clausuraron la fiesta.

La participación de los padres es primordial
El titular de Juventud aseveró que la participación de los padres es fundamental para evitar excesos en las fiestas o en las juntadas privadas.
“Muchas veces les explicamos a los padres que las fiestas no están habilitadas y de igual manera dejan a los jóvenes”, esclareció Maturano.
Los progenitores tienen una alternativa formal para saber si el sitio adonde se dirige su hijo o hija es seguro. Ese vehículo es el número de teléfono 0 800 222 0900.
Con este número se pueden obtener datos de las fiestas, habilitaciones y además se pueden realizar denuncias de todo tipo.
“Nosotros, a través del área, nos transformamos en un puente con otros organismos para realizar denuncias. Estamos conectados con la DINAF, por si hay menores, con el INADI o con la Policía en caso de ser necesario”, concluyó Maturano.

Los chicos de 16 y 17 no tienen adónde ir
Uno de los principales problemas que fomentan este tipo de fiestas privadas es la falta de espacios para los chicos de 16 y 17 años a los cuales los matinée ya los aburre y no pueden ir a los boliches por su corta edad.
“La verdad es que hay un vacío en la situación de estos chicos. Porque se hacen matinée esporádicos pero no hay lugares fijos para que vayan los fines de semana”, confirmó Cesar Maturano.
El problema para esta franja etaria se complica aún más porque los adultos “no los soportan” y cada vez le reprimen los lugares elegidos por ellos para su esparcimiento.
Así fue como el año pasado, las autoridades del shopping Palmares le prohibieron la entrada a los menores de edad porque “molestaban a los consumidores del centro comercial”.
Luego el shopping de Guaymallén optó la misma medida.
De esta manera, esta franja etaria perdió las visitas al cine y un lugar de encuentro típico de los adolescentes.

Controles en los boliches
El titular de Juventud confirmó que para evitar que los menores asistan a los locales bailables, están realizando controles. 
“Estamos trabajando para evitar encontrarnos con menores alcoholizados en los boliches”, aclaró./Matías Caliri

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