MÚSICA. Los escándalos lo acechan, pero Luis Miguel no se detiene. El llamado “Sol de México” se apuntó un nuevo éxito con el disco “Cómplices”, que alcanzó cuádruple platino el día de su lanzamiento, y logró reenfocar en su música la atención del público y los medios.
En un evento al que asistieron unas 500 personas entre periodistas y seguidores, el astro fue ovacionado al recibir su certificado por la venta de más de 320 mil copias en período de preventa en México.
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Productores de Fonogramas y Videogramas se obtiene platino con 80 mil copias vendidas.
Ataviado con su inconfundible traje negro, camisa blanca y corbata negra, además de una sonrisa indeleble, Luis Miguel fue recibido entre los aplausos y los gritos de sus fans, a quienes agradeció especialmente por su apoyo incondicional.
“La mayoría de las canciones tienen mucho que ver conmigo, pero hay una posición en la que a veces estoy en este disco, estoy de bueno en el amor y también de malo”, reconoció el artista, de 38 años, luciendo más delgado. El astro explicó que las canciones de su nueva producción tienen que ver con el amor y el desamor.
Destacó el trabajo del compositor Manuel Alejandro, autor de los 12 cortes de la producción, a quien se refirió “como uno de los más grandes maestros de la historia de la música en español”.
“Cómplices” (Warner Music), del que desprende el primer sencillo “Si tú te atreves”, trae de vuelta al Luis Miguel romántico de hace años, que en casi tres décadas de carrera se ha paseado cómodamente entre el bolero, la música ranchera y hasta los villancicos (su más reciente disco fue “Navidad”, de 2006).
Preguntado si incursionaría en otros ritmos, como por ejemplo el reggaetón, respondió que “hay géneros con los que no me identifico profesionalmente. Una cosa es lo que yo oigo y otra es aquello con lo que me identifico”.
A poco más de un año del nacimiento de su hijo Miguel con la actriz Aracely Arámbula, el intérprete afirmó que la paternidad lo ha cambiado. “Hay un aspecto del amor que no conocía: el amor de padre. Eso me ha hecho ver las cosas de otra forma. Me siento pleno, creo que es un momento de madurez”, añadió.